En el marco de la Cumbre de Finanzas Sostenibles celebrada en Milán, el Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por sus siglas en inglés) anunció la firma de un ambicioso acuerdo con diez de las aseguradoras más prestigiosas a nivel mundial, con el objetivo de movilizar hasta 2.750 millones de dólares en capital privado para financiar proyectos de desarrollo sustentable en Asia y el Pacífico.
El pacto, denominado “Master Framework Agreement for Sustainable Infrastructure”, representa un hito en el uso de instrumentos financieros para potenciar la infraestructura verde y resiliente al cambio climático, al tiempo que ilustra el papel transformador del sector asegurador como facilitador de capital en los mercados emergentes.
El acuerdo fue suscrito con aseguradoras de alta calificación internacional: Tokio Marine Group, Chubb, AXA XL, Liberty Specialty Markets, Coface, Swiss Re, Everest, AXIS Capital, The Hartford y Allianz Trade. Estas entidades actuarán como respaldo para cubrir el riesgo crediticio de parte de los préstamos otorgados por el ADB a proyectos de infraestructura sustentable.
Este modelo, basado en la transferencia del riesgo crediticio de la cartera del ADB a los balances de las aseguradoras, permitirá al banco liberar capital, diversificar su exposición y ampliar su capacidad de préstamos. Es decir, podrá otorgar más créditos sin necesidad de aumentar su capital inicial, aprovechando el apalancamiento que le brindan estos socios del sector privado.
“Esta asociación demuestra cómo el reparto innovador del riesgo puede atraer miles de millones en capital privado para el desarrollo sostenible”, sostuvo Bhargav Dasgupta, vicepresidente del ADB. “Al transferir riesgo crediticio a aseguradoras globales, no solo incrementamos nuestra capacidad de préstamo, sino que establecemos un modelo replicable para reducir los riesgos de inversión en infraestructura en mercados emergentes”.
Una respuesta financiera a los desafíos climáticos
La cooperación no solo se enfoca en la rentabilidad o el acceso a capital, sino que responde a una necesidad urgente: aumentar las inversiones en sectores clave como energías limpias, transporte sostenible y centros de datos ecológicos. De hecho, el ADB ya ha impulsado financiamientos similares en los últimos años, y con esta herramienta podrá profundizar su presencia en iniciativas vinculadas a la transición energética y al desarrollo inclusivo.
Uno de los actores clave de la nueva alianza, Tokio Marine HCC, manifestó su respaldo a la misión verde del ADB. “A pesar de la evolución de las prioridades frente al cambio climático, seguimos comprometidos con apoyar la transición energética conforme a la estrategia japonesa de transformación verde”, expresó Jerome Swinscoe, presidente del Credit Group de la aseguradora. “Nos honra participar activamente en este nuevo esquema de financiamiento sostenible”.
La estructura del acuerdo incluye la creación de un proceso ágil para la suscripción y aprobación de transferencias de riesgo, lo cual agilizará el acceso al financiamiento y facilitará la cofinanciación de proyectos complejos. Esto se traduce en una mayor eficiencia para movilizar recursos, sobre todo en proyectos donde la financiación tradicional resulta limitada debido a la percepción de riesgo en países en vías de desarrollo.
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Desde su fundación en 1966, el ADB ha sido uno de los actores multilaterales clave en la región de Asia y el Pacífico, apoyando a sus 69 países miembros —50 de ellos asiáticos— en el diseño de soluciones para el desarrollo sostenible. Hoy, enfrenta una nueva etapa donde los desafíos climáticos, la urbanización acelerada y la necesidad de inclusión económica exigen herramientas financieras más sofisticadas, como esta alianza con aseguradoras.
El interés de aseguradoras de prestigio en participar en este tipo de alianzas responde también a una tendencia global del sector asegurador, que busca diversificar su cartera de inversiones con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés). En ese sentido, este acuerdo con el ADB les ofrece una oportunidad de canalizar inversiones hacia proyectos con alto impacto social y ambiental positivo.
Además, al actuar como garantes del riesgo crediticio, estos actores permiten mejorar la percepción de seguridad en torno a proyectos de infraestructura ubicados en países con menores niveles de calificación crediticia, creando un efecto multiplicador para atraer otros inversores privados o multilaterales.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es su potencial para convertirse en un modelo replicable en otras regiones del mundo. En un escenario donde los bancos de desarrollo enfrentan limitaciones de capital y los desafíos ambientales exigen inversiones récord, la asociación con el sector asegurador aparece como una vía estratégica para escalar la financiación sostenible.
El ADB espera que este marco facilite también la introducción de nuevas soluciones financieras adaptadas a las realidades locales: bonos climáticos asegurados, préstamos sindicados, garantías compartidas y cofinanciamiento híbrido, entre otros mecanismos de innovación financiera.
Objetivos compartidos y metas concretas
La iniciativa se alinea con los objetivos estratégicos del ADB para 2025-2030, entre ellos:
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Aumentar la resiliencia climática en infraestructuras clave.
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Lograr una transición energética justa en países con alta dependencia de combustibles fósiles.
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Ampliar el acceso a financiamiento para pequeñas y medianas empresas (PyMEs) vinculadas a la economía verde.
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Fomentar el desarrollo inclusivo con enfoque en género, pueblos indígenas y comunidades rurales.
Todo esto sin perder de vista la meta institucional de alcanzar operaciones 100% sostenidas por energías renovables para el año 2027, dentro del marco operativo de sus instalaciones globales.
La firma de este acuerdo en Milán no es un hecho aislado, sino una señal clara al mercado financiero global: la colaboración entre bancos de desarrollo y aseguradoras puede ser una de las claves para cerrar la brecha de financiamiento climático. Con billones de dólares necesarios anualmente para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), movilizar capital privado es más urgente que nunca.
En este contexto, el ADB reafirma su papel como catalizador de innovación financiera, empujando los límites tradicionales de la banca de desarrollo para diseñar mecanismos que atraigan inversiones, reduzcan riesgos y aceleren la transformación verde de la región Asia-Pacífico.
Colaboradora en ReporteAsia.














