Chancay: inicia operaciones el megapuerto clave del Pacífico

Chancay Perú China

El próximo 1 de junio marcará un hito para el comercio marítimo en América del Sur: el inicio de operaciones comerciales del Puerto de Chancay, ubicado a 80 kilómetros al norte de Lima, Perú. Esta infraestructura, desarrollada por el consorcio chino-peruano Cosco Shipping Ports Chancay, se convierte en el primer megapuerto de aguas profundas en la costa del Pacífico sudamericano con capacidad para recibir buques de hasta 22.000 TEU (unidades equivalentes a contenedor de 20 pies).

Tras concluir su etapa de comisionamiento —fase de pruebas técnicas también conocida como «marcha blanca»— la Autoridad Portuaria Nacional (APN) otorgará la licencia de operación al consorcio el mismo día del arranque oficial. La medida se toma tras la presentación de toda la documentación que acredita el cumplimiento de los requisitos exigidos para operar comercialmente.

La puesta en marcha del puerto promete reducir al menos diez días los tiempos de tránsito entre Sudamérica y Asia, al eliminar escalas intermedias en terminales como Manzanillo (México) o Long Beach (EE.UU.). Esta ganancia logística podría tener un impacto directo sobre los costos de exportación e importación para Perú y los países vecinos.

El puerto es parte de un proyecto de infraestructura mayor, con una inversión prevista de 3.600 millones de dólares, de los cuales ya se han ejecutado 1.300 millones en su primera fase. La capacidad de recibir carga general y contenerizada lo convierte en una pieza clave de la cadena logística regional.

La APN está elaborando una propuesta de régimen tarifario para los servicios que prestará el puerto, la cual será evaluada por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán). Según se adelantó, las tarifas serán comparadas mediante la metodología de «benchmarking» con puertos como el Callao, DP World y APM Terminals.

Un informe del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia (Indecopi) sostiene que, al no haber condiciones de competencia entre el Callao y Chancay, Ositrán debe regular las tarifas de algunos servicios vinculados al movimiento de contenedores en este último.

El Puerto de Chancay no es solo una obra logística: su desarrollo está vinculado a la Iniciativa de la Franja y la Ruta impulsada por China. Esto ha reavivado el debate sobre la creciente influencia del gigante asiático en América Latina, tanto en términos económicos como políticos.

Puerto de Chancay ya opera ruta directa con China

Además, Perú busca sumar a Brasil en un ambicioso proyecto ferroviario bioceánico que conectaría el Atlántico con el Pacífico. Según declaraciones del ministro de Economía de Perú, Raúl Pérez Reyes, el trazado conectaría Chancay con la ciudad amazónica de Pucallpa y, desde allí, hacia Cruzeiro do Sul y Vilhena en Brasil. El objetivo: facilitar el transporte de materias primas como soja y carne brasileñas hacia Asia, acortando significativamente las rutas actuales.

Paralelamente al inicio de operaciones del puerto, el gobierno peruano anunció la ejecución de 21 proyectos de inversión pública por un valor total de más de 820 millones de soles (unos 224 millones de dólares) en el área de influencia del terminal. Las obras buscan reducir brechas en salud, seguridad ciudadana, infraestructura vial y portuaria para beneficiar a más de 2,7 millones de habitantes en la región de Lima.

Entre los proyectos destacados figuran la mejora de centros de salud en Chancay, Huaura y Atavillos Alto; la rehabilitación de comisarías; y mejoras en cinco rutas viales clave para la conexión interprovincial. La ejecución será liderada por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) y coordinada entre los tres niveles de gobierno.

Aunque la infraestructura portuaria está lista para operar, aún existen desafíos regulatorios y logísticos. La definición del régimen tarifario, la ejecución efectiva de las obras complementarias y la articulación del proyecto ferroviario serán factores decisivos para que el megapuerto alcance su potencial estratégico.

Por otro lado, persisten inquietudes sobre la sostenibilidad ambiental y el impacto social del proyecto, especialmente en comunidades locales que han señalado la necesidad de mayor participación en los procesos de toma de decisiones y beneficios tangibles de esta inversión extranjera.

El inicio de operaciones del Puerto de Chancay representa un punto de inflexión para la infraestructura logística de América del Sur. Su proyección como nodo de conexión directa con Asia le confiere un valor geopolítico y comercial que trasciende las fronteras peruanas.

Sin embargo, el desarrollo pleno del proyecto dependerá de la articulación entre inversión privada, planificación estatal y gestión territorial inclusiva. Mientras el puerto recibe sus primeros buques, la región observará con atención si las promesas de desarrollo logístico se traducen en mejoras reales para la población local y en un fortalecimiento de la integración regional.

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Colaborador en ReporteAsia.