El vicepresidente estadounidense se sumó en Bürgenstock a las negociaciones lideradas por Witkoff y Kushner para concretar los detalles técnicos del acuerdo de paz con Teherán, que tiene un plazo de 60 días y enfrenta presiones por los combates Israel-Hezbolá.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viajó a Suiza para participar en el relanzamiento formal de las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear y consolidar el frágil acuerdo de paz firmado la semana pasada. Las conversaciones se desarrollan en el resort de Bürgenstock, a orillas del lago Lucerna, con un plazo de 60 días para cerrar los detalles técnicos que definen el futuro del acuerdo.
El inicio de esa cuenta regresiva quedó, sin embargo, inmediatamente ensombrecido por dos factores: la escalada de combates en el Líbano entre Israel y Hezbolá —apoyado por Irán— y el anuncio de Teherán sobre el cierre del Estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita aproximadamente un quinto del petróleo y gas natural comercializado en el mundo.
Una llegada demorada
Vance tenía previsto aterrizar en Suiza el viernes, pero su partida se retrasó tras la escalada bélica en el Líbano y la cancelación inicial de la delegación iraní. Finalmente viajó horas después de que la televisión estatal iraní confirmara la llegada de sus negociadores al país alpino.
«La pregunta que tenemos ante nosotros es cuánto más podemos lograr juntos. ¿Podemos dar vuelta la página? ¿Podemos transformar de manera permanente las relaciones en Medio Oriente?», declaró Vance al inicio de las conversaciones.
El vicepresidente aclaró que permanecerá en Suiza solo «uno o dos días», dejando la conducción técnica de las negociaciones en manos del enviado especial Steve Witkoff y de Jared Kushner, yerno del presidente Trump, quienes ya se encontraban en el terreno.
Las delegaciones
Por parte iraní participan el presidente del parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, el canciller Abbas Araghchi, y funcionarios del banco central y el sector petrolero. También están presentes el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, el jefe del ejército Field Marshal Asim Munir, mediadores de Qatar y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, quien se reunió el domingo con el canciller suizo Ignazio Cassis al margen del encuentro.
Qué establece el acuerdo
El marco firmado por Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian habilita a Irán a vender petróleo libremente y a acceder a miles de millones de dólares en activos congelados. A cambio, Teherán debe diluir su reserva de uranio altamente enriquecido, presuntamente almacenado en instalaciones nucleares que fueron blanco de ataques estadounidenses a mediados de 2025. El acuerdo también garantiza el libre tránsito de buques comerciales por el Estrecho de Ormuz durante 60 días, aunque no descarta que Irán imponga peajes en el futuro.
Trump amenazó el sábado con aplicar sus propios aranceles al estrecho si no hay acuerdo en ese plazo, argumentando en redes sociales que el dinero sería por «servicios prestados como Ángel Guardián de los países de Medio Oriente».
La sombra de Israel y Hezbolá
Ni Israel ni Hezbolá son signatarios del acuerdo. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu reiteró su compromiso de mantener fuerzas en el sur del Líbano hasta eliminar cualquier amenaza, mientras que Hezbolá se negó a cesar los ataques sin una retirada israelí. Los combates en los primeros días tras la firma del acuerdo dejaron 47 muertos en el Líbano y cuatro soldados israelíes caídos.
Trump advirtió el domingo que Estados Unidos reanudaría los ataques contra Irán si Teherán no frenaba a sus aliados en el Líbano. «Irán debe detener de inmediato a sus proxies en el Líbano. Si no lo hace, los golpearemos muy fuerte, incluso más que la semana pasada», escribió en Truth Social.
La presencia de Vance en las negociaciones también agrega una dimensión política doméstica: el vicepresidente evalúa activamente una candidatura presidencial para 2028, y el acuerdo ya recibe críticas de los sectores más duros del Partido Republicano, que lo comparan desfavorablemente con el pacto nuclear firmado durante la administración Obama.
Fanático de Asia, periodista part-time.














