La actriz y modelo de Chiba compartió el galardón con la belga Virginie Efira por sus actuaciones en el drama de Ryusuke Hamaguchi All of a Sudden, en la 79ª edición del festival francés.
Tao Okamoto marcó un hito sin precedentes el 24 de mayo al convertirse en la primera japonesa en obtener el premio a la Mejor Actriz en toda la historia del Festival de Cannes. Lo hizo compartiendo el galardón con la actriz belga Virginie Efira, en una de las ediciones más celebradas del certamen francés.
De Chiba a las pasarelas del mundo
Tao Okamoto (岡本多緒), conocida profesionalmente como Tao, nació el 22 de mayo de 1985 en la prefectura de Chiba, Japón. Comenzó a modelar a los 14 años y en 2006 tomó la decisión de trasladarse a París para desarrollar su carrera a nivel internacional. Poco después hizo su debut en las pasarelas europeas, rompiendo barreras como una de las pocas modelos destacadas de Asia Oriental de la época.
A lo largo de su carrera desfiló para marcas como Alexander Wang, Chanel, Dolce & Gabbana, Fendi, Louis Vuitton, Michael Kors, Miu Miu, Ralph Lauren y Yves Saint Laurent.

El número de noviembre de 2009 de Vogue Japón estuvo dedicado íntegramente a Tao, quien apareció tanto en la portada como en el interior, siendo la primera modelo japonesa en lograrlo en casi una década. En 2010 fue nombrada entre las «Mujeres del Año» por la misma publicación.
Su salto al cine llegó en 2013. Ese año hizo su debut cinematográfico como protagonista femenina, interpretando a Mariko Yashida junto a Hugh Jackman en The Wolverine, producción de 20th Century Fox. Luego vendría su papel de Mercy Graves en Batman v Superman: El amanecer de la justicia (2016) y una aparición en la serie El hombre en el castillo alto ese mismo año.
La película que cambió todo
En la 79ª edición de Cannes, Okamoto compartió el premio con Virginie Efira por sus papeles en el largometraje dramático All of a Sudden, dirigido por Ryusuke Hamaguchi. La producción está ambientada en un centro de cuidados para adultos mayores en los suburbios de París, donde dos mujeres con el mismo nombre entrelazan sus vidas.
Efira interpreta a Marie-Lou, investigadora en busca de un modelo ideal de asistencia geriátrica; Okamoto encarna a Mari, una directora teatral que enfrenta un diagnóstico de cáncer en etapa cuatro.
La película, de 3 horas y 16 minutos, es una coproducción entre Japón, Francia, Bélgica y Alemania. También protagonizan Kyozo Nagatsuka y Kodai Kurosaki. Su estreno en Japón está previsto para el 19 de junio.
«Todavía no lo creo»
En su discurso de aceptación, Okamoto —quien espera su primer hijo— recordó con afecto a Francia, donde vivió trabajando como modelo, se describió a sí misma como «una actriz ordinaria» y afirmó que «jamás había soñado» con un logro así. «Solo fue posible gracias al guion, la dirección y el apoyo del director», dijo, mirando hacia Hamaguchi en la platea.
Al reunirse con el equipo tras la ceremonia, la actriz confesó que no conocía el peso histórico de su victoria. «Para ser honesta, no logro procesar el verdadero significado; todo carece de realismo para mí. Pero me conmueve ver a tantas personas decirme que están felices y orgullosas», expresó.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, felicitó a Okamoto y a Hamaguchi a través de X, destacando que la película «sirve como modelo» de cómo Japón puede colaborar con «diversos países» para crear «nuevo valor».
Un hito para Japón en Cannes
Con este premio, Okamoto se suma a una lista muy breve de japoneses reconocidos en el certamen. Dos actores varones habían ganado antes el galardón masculino: Yuya Yagira, con apenas 14 años, por Nobody Knows (2004) de Hirokazu Kore-eda, y Koji Yakusho en 2023 por Perfect Days de Wim Wenders.
La categoría femenina nunca había tenido una ganadora nipona hasta ahora.
Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.













