La cancillería surcoreana informó el 14 de abril que la decisión responde a los llamados de la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, ante la escalada de la crisis en Oriente Medio. «Esperamos que esta ayuda contribuya a aliviar la situación humanitaria en las regiones afectadas», señaló el ministerio en un comunicado.
El anuncio se produjo en el marco de una misión especial del canciller surcoreano a Teherán, lo que generó atención en los círculos diplomáticos sobre si el gesto podría abrir un clima más favorable para las negociaciones con Irán, país con el que Seúl mantiene una relación históricamente compleja pero pragmática, marcada por intereses comerciales y la cuestión nuclear.
Se trata del segundo aporte humanitario de Seúl vinculado al conflicto en Oriente Medio: el mes pasado, el país ya había comprometido 2 millones de dólares en asistencia para Líbano. La suma total de ambos compromisos eleva a 2,5 millones de dólares la contribución surcoreana a la estabilización humanitaria de la región en lo que va del año.
La decisión refleja el creciente activismo diplomático de Corea del Sur en crisis internacionales, en línea con su estrategia de posicionarse como un actor global responsable más allá de su entorno inmediato en el Indo-Pacífico. Seúl ha venido ampliando su presencia en foros multilaterales y su participación en misiones de asistencia humanitaria como parte de una política exterior que busca proyectar influencia blanda a escala mundial.
El CICR será el organismo encargado de administrar y distribuir los fondos en el terreno.