Al cierre de las 18:00 horas de Malasia, la moneda malaya se apreció hasta 3,9260/9310 unidades por dólar, frente a los 3,9365/9410 registrados el viernes anterior.
El economista jefe del Bank Muamalat Malaysia, Mohd Afzanizam Abdul Rashid, señaló que el petróleo Brent se mantuvo en niveles elevados, cotizando a 106,17 dólares por barril, como consecuencia directa de las hostilidades en la región. El experto destacó que el puerto emiratí de Fujairah sufrió un segundo ataque en tres días, mientras el presidente estadounidense Donald Trump instó a otras naciones a garantizar el libre tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, el socio gerente de SPI Asset Management, Stephen Innes, atribuyó la fortaleza del ringgit a la estabilización del sentimiento de riesgo regional y global, que debilitó marginalmente al dólar ante la reducción de la demanda de activos refugio. Innes indicó que los mercados estaban evaluando el flujo de cargamentos a través del estrecho de Ormuz —en particular los envíos con destino a India y China—, que parecían avanzar con cierto margen de libre paso. Al mismo tiempo, los operadores analizaban la viabilidad de las medidas de contingencia promovidas por el G7, entre ellas la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo y la posibilidad de escoltas navales para buques comerciales.
En el plano cambiario, la divisa malaya también se fortaleció frente al yen japonés, la libra esterlina y el euro, y avanzó respecto a la mayoría de las monedas de la Asean, incluidas el dólar de Singapur, el baht tailandés, la rupia indonesia y el peso filipino.