Marco Rubio en la Conferencia de Seguridad de Münich

Desde 1963, el eslogan de la Conferencia de Seguridad de Münich es: “La paz a través del diálogo”. A 2026, la visión del gobierno estadounidense es recuperar, consolidar, fortalecer, profundizar y ampliar el eslogan del expresidente estadounidense Ronald Reagan: “La paz a través de la fuerza”. Bajo el liderazgo del presidente republicano Donald Trump Estados Unidos de América busca incidir como actor principal en todos los aspectos del quehacer internacional, ya sea en el espacial, cibernético, científico, político, económico, monetario, comercial, energético y militar.

En ese contexto, el pujante ascenso e influencia de China se verá afectada por las decisiones que desde la Casa Blanca se vienen implementando y ejecutando a escala global para disuadir y alejar al gigante asiático de cualquier intento por desafiar su hegemonía que desde la Primera Guerra Mundial detenta el país norteamericano.

Adicionalmente, la democracia más sólida del mundo aspira fortalecer las instituciones internacionales preferentemente occidentales, y con ello, desalentar el uso de los bancos chinos que se han acercado con facilidades de crédito al Sur Global – países subdesarrollados.

El Departamento de Estado a cargo del secretario Marco Rubio aprovechó este foro internacional enfocado en debatir temas de actualidad de la política exterior, seguridad y defensa para exponer la relación estrecha e histórica en las artes, ciencias y cultura entre Estados Unidos y Europa en un esfuerzo para redirigir las alianzas comerciales entre el Viejo Mundo (Europa) y el Nuevo (América).

Su breve repaso de los miles de años de civilización sobre dicha relación histórica busca suavizar el discurso que hace un año brindó en dicho foro el vicepresidente J. D. Vance que resaltó el grave riesgo que corre Europa por las ideologías woke, la permisibilidad en las políticas de migración y la potencial pérdida de sus propias culturas por la amenaza de la islamización en Europa; no por xenofobia u odio
sino por cuestiones de soberanía nacional.

De igual forma se recordó los esfuerzos, amenazas, y desafíos que en conjunto hicieron frente el bloque atlántico en contra del comunismo y el fascismo: Imperio del Mal. En esa medida reconoció que los errores cometidos en conjunto deben enfrentarlos juntos, en una clara alusión a las ideologías woke, migración entre otras, que ponen en riesgo la estabilidad política, económica y social del hemisferio occidental. Según el secretario de Estado, las decisiones las pueden emprender solos, aunque resaltó que desearían abordarlos junto a Europa. En pocas palabras, “co-responsabilidad”, “responsabilidad
compartida”.

En alusión al rol de las Naciones Unidas – ONU lamentó que su incapacidad no haya podido pacificar Gaza, evitado la guerra en Ucrania, intervenido en defensa de los manifestantes en Irán y tampoco intercedió ni actúo en defensa de la población en Venezuela cuando tomó el poder de forma abusiva, ilegítima y antidemocrática Nicolás Maduro.

También resaltó que, el ejercicio del derecho internacional y la diplomacia pudieron haber sido efectivos en un “mundo perfecto”, pero que, las circunstancias sobrepasan esas aspiraciones y que el gobierno del presidente Trump está decidido a asumir esos roles y responsabilidades y que, para ello, necesitan que sus aliados históricos cooperen en la labor por recuperar y proteger la civilización occidental. Recordó que el fin de la historia, un mundo sin fronteras, etc, es una mera ilusión [inocente ingenuidad], ampliamente ajena a los desafíos que deben enfrentar como humanidad. De igual manera señaló que, los
recursos naturales, gas, tierras raras se usan en su contra [Occidente] por el monopolio o
control de ciertos países en perjuicio del resto del mundo.

Para ello aboga por diversificar las cadenas de suministro y producción de tal modo que se reestablezca el orden mundial – post Segunda Guerra Mundial, en el cual Estados Unidos de América es el líder absoluto.

Ante ese panorama, el discurso del secretario de Estado Marco Rubio se dirigió en que las dos economías más fuertes del mundo, la estadounidense y la china se ven obligadas a comunicarse y que la negociación es la vía para aquello. No cabe duda que, ambas superpotencias se enfrentan abiertamente en el ámbito comercial y potencialmente lo harán en el Indo pacífico, zona en la que se ubican los talleres del mundo y ante la operación militar de Pekín para recuperar la provincia rebelde de Taiwán dentro del periodo
2027-2049.

Es sabido que China pasó de ser socio estratégico a ser el principal rival y amenaza sistémica para Washington incluso para la Organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN. Desde su ingreso a la Organización Mundial de Comercio OMC en 2001, China ha aprendido y usado a su favor las reglas del comercio, aquellas que ahora le han permitido ocupar las zonas de influencia de Estados Unidos.

En ese marco, el ministro de Exteriores Wang Yi se ha pronunciado que Pekín está a favor del multilateralismo y de acuerdo a académicos chinos, a Pekín no le interesan los conflictos bélicos externos, incluso de sus aliados o socios. Ejemplo: Nulo apoyo al dictador venezolano, ni tampoco a su aliada ideológica la dictadura cubana. ¿Sus intereses? Notablemente están enfocados en el comercio: Ruta de la Seda y, en Taiwán por cuestiones históricas, seguridad y defensa. En fin, Pekín se enfoca en expandir sus intereses a nivel mundial y paralelamente evita inmiscuirse en operaciones militares en otros países.

Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich también se señaló que Estados Unidos controla, gestiona y administra mejor el petróleo venezolano y que, la decisión de incurrir en el territorio venezolano a través de la Operación Militar Especial “Resolución Absoluta” que tuvo por objetivo capturar al dictador Nicolás Maduro obedeció al requerimiento del Departamento de Justicia de Estados Unidos que lo procesa por delitos de narcotráfico y terrorismo en una Corte Federal en Manhattan.

Asimismo, en cuanto a la agenda sobre Irán señaló que el régimen de Teherán no debe tener la bomba atómica ya que constituiría una amenaza para la región y el mundo, principalmente podría ser usada en contra de su aliado en la zona, Israel. En cuanto a India se señaló la preocupación para que reduzca la compra de gas y petróleo a Rusia. Cabe recordar que India, junto a China, Rusia, Brasil y Sudáfrica forman parte del BRICS. Días atrás la Unión Europea suscribió un Acuerdo de Libre Comercio con India y, el gobierno estadounidense ha anunciado adicionalmente el aumento de aranceles a los países que tengan relaciones con los países que integran el BRICS. ¿El objetivo? Disminuir la influencia de la Orden Mundial Multipolar que venía en camino.

En fin, Estados Unidos repasó contundentemente la relación con Europa y recordó el compromiso que les debe unir al defender el hemisferio occidental y la civilización – modo de vida que se encuentra en riesgo. En ese contexto se mencionó que están orgullosos de sus lazos y que Estados Unidos es hijo de Europa, por lo que, aspiran un futuro próspero.

Asimismo, el secretario de Estado hizo mención al proceso de Paz en Ucrania y se mencionó sobre la fragilidad de la economía rusa dentro de un panorama de degaste. Al efecto indicó que no sabe si Rusia quiere terminar la guerra. Un dato importante que aportó el secretario de Estado es que, entre 7 – 8 mil soldados rusos mueren semanalmente y también se manifestó que Alemania destinará 7 millones de drones a Kiev con lo cual se esperaría una extensión del conflicto bélico a otro nivel; el cual ya cumple 4 años.

Washington planifica fortalecer el comercio y reindustrializar Occidente, mejorar las cadenas de suministro y ampliar sus reservas de minerales y tierras raras por cuestiones de soberanía nacional. De igual forma, recalcó que Estados Unidos está en contra de que se desmantelen las instituciones internacionales [Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial] y que, se las debe reformar y reconstruir como herramientas para el desarrollo. ¿El objetivo? Disminuir la influencia del BRICS y, por lo tanto, reequilibrar el poder a escala global.

En suma, el equilibrio de poder de las potencias mundiales y las zonas de influencia se definirían de la siguiente manera: Estados Unidos: todo el hemisferio occidental; China, control parcial del Asia pacífico y, Rusia, algunas ex republicas soviéticas.

Y bueno, más allá de la seriedad de los asuntos de seguridad, defensa y política exterior no faltó el momento cómico en el cual la alta representante de la diplomacia europea y vicepresidenta de la Unión Europea Kaja Kallas señaló que había hablado con ciudadanos canadienses en 2025 y que: “el 40% de los canadienses quieren formar parte de la UE”; declaraciones emitidas en un tono sarcástico en el fulgor de contradecir y deslucir la intervención del secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio o tal vez con el único objetivo de llamar la atención.

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Abogado & Máster en Relaciones Internacionales. Docente de Geopolítica, Sociología y Realidad Nacional en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”.

Instructor de Geopolítica contemporánea en la Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE. Profesor de Maestría en Geopolítica contemporánea en la Academia de Guerra del Ejército – Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE.

Conferencista de la Academia de Guerra Aérea AGA de la Fuerza Aérea Ecuatoriana FAE. Autor del libro “Realpolitik. El orden mundial detrás del conflicto en el este de Ucrania” publicado bajo el sello Editorial Planeta.