Una economía en transición: fragmentación de las reglas globales y emergencia de un nuevo orden incierto

El sistema económico internacional atraviesa una reconfiguración profunda que evidencia no solo el agotamiento de las estructuras normativas establecidas tras la posguerra, sino también la ausencia de una alternativa consensuada que permita sostener la estabilidad global. Este proceso, calificado por el Fondo Monetario Internacional como un “reinicio sistémico”, marca el inicio de una nueva era caracterizada por tensiones, ajustes estructurales y alta incertidumbre.

Las principales conmociones de las últimas dos décadas —la crisis financiera de 2008, la paralización inducida por la pandemia de COVID-19 y los recientes enfrentamientos geoeconómicos entre grandes potencias— han ejercido una presión sostenida sobre el crecimiento del producto global. Sin embargo, y contra pronósticos más pesimistas, la economía mundial mostró signos de resiliencia, con una recuperación pospandémica que superó el 3 % en numerosos países durante 2023 y 2024.

A pesar de estos datos alentadores, el FMI advierte que no se espera una continuidad sostenida de dicho crecimiento. La actualización de enero de 2025 del World Economic Outlook redujo la previsión de expansión global al 2,8 %, una cifra que refleja los efectos acumulativos del nuevo proteccionismo, las tensiones diplomáticas y los conflictos regionales que reconfiguran el comercio internacional. Estados Unidos, en un giro sin precedentes en su política arancelaria, ha elevado sus tarifas efectivas a niveles no registrados en casi un siglo, provocando respuestas simétricas por parte de sus principales socios. Si bien algunos de estos aranceles fueron posteriormente suspendidos, el FMI subraya que esto no implica un cambio estructural de tendencia, sino una pausa táctica.

Este fenómeno señala la crisis del orden económico liberal internacional. La arquitectura multilateral construida alrededor de la Organización Mundial del Comercio muestra signos de debilitamiento, y el retorno de medidas unilaterales indica una pérdida de confianza en las normas comunes. Las economías nacionales priorizan cada vez más la seguridad económica, la relocalización productiva y la autonomía estratégica por sobre la integración global.

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En paralelo, los precios globales también han reflejado esta reconfiguración. Aunque la inflación disminuyó durante 2024, principalmente por la estabilización de los commodities y políticas monetarias contractivas, el FMI corrigió sus proyecciones al alza. Se prevé una inflación global persistente, con un aumento del orden de 0,1 puntos porcentuales anuales, como consecuencia del encarecimiento de bienes finales, la redistribución de recursos productivos y el impacto de las barreras comerciales.

Otro indicador clave es la confianza del consumidor, que hoy responde con mayor sensibilidad a factores no económicos. Si bien los indicadores macroeconómicos han mejorado, la percepción pública no ha regresado a niveles prepandemia. La inseguridad estructural, la volatilidad geopolítica y la erosión de expectativas influyen más que nunca en las decisiones de gasto, ahorro e inversión.

La arquitectura multilateral construida alrededor de la Organización Mundial del Comercio muestra signos de debilitamiento, y el retorno de medidas unilaterales indica una pérdida de confianza en las normas comunes

Nos encontramos, por tanto, frente a un escenario de transición: el viejo orden económico basado en la apertura, la previsibilidad normativa y la interdependencia ha perdido tracción, pero el nuevo régimen aún no ha sido delineado. Las economías operan en un entorno fragmentado, con reglas en disputa y mecanismos de coordinación debilitados. La incertidumbre no es solo una condición coyuntural, sino un rasgo constitutivo de este nuevo tiempo.

Este contexto desafía a los tomadores de decisión a repensar sus estrategias: ya no se trata solo de adaptarse a los ciclos económicos, sino de comprender los procesos geopolíticos, tecnológicos y sociales que están dando forma al nuevo tablero económico mundial. Navegar esta etapa requerirá una combinación de resiliencia institucional, lectura sistémica y capacidad de anticipación.

 

Sergio Skobalski
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Es Doctor en Relaciones Internacionales (Universidad del Salvador, Argentina), Master of Strategic Studies and Defense (China's National Defense University) y Master en Planeamiento Estratégico y Dirección por Objetivos del Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano (España). Asimismo, tiene un tercer Master of Strategic Studies (US National Defense University, Estados Unidos) y es Lic. en Estrategia y Organización del Instituto de Estudios Superiores del Ejército argentino. Asimismo, es miembro del Consejo Asesor Académico de la Facultad del Ejército, es profesor en el doctorado en Defensa de dicha entidad, profesor invitado en la Universidad de Cuyo y de la Universidad Católica de Córdoba, e integra el Consejo Asesor de la Fundación CIEPEI (Centro de Investigación en Estudios Políticos Económicos e Internacionales).

Héctor Agustín Arrosio

Magister en Ciencia Política por la Facultad de Derecho y Profesor en Historia por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata.