Rugby Australia apuesta al profesionalismo femenino con miras al Mundial 2029 y los Juegos Olímpicos de Brisbane

El técnico que llevó a las Wallaroos Seven a ganar el oro olímpico en Río 2016 y el campeonato mundial de sevens en 2026 tendrá la misión de profesionalizar el programa de rugby femenino de quince en un plazo ajustado, con Australia como sede de los dos eventos deportivos más importantes de la próxima década en el Indo-Pacífico.

Un nuevo rol para el arquitecto del éxito en sevens

Rugby Australia (RA) designó a Tim Walsh como director de alto rendimiento femenino, un cargo de nueva creación que concentrará la supervisión tanto del programa Wallaroos —el equipo nacional de quince— como del seleccionado de sevens. Walsh, que deja su rol como entrenador del seven femenino tras conducirlo a victorias olímpicas, en los Juegos de la Commonwealth y en el reciente Campeonato Mundial, asumirá formalmente el cargo el mes próximo.

La decisión de unificar ambos programas bajo una misma conducción responde a una lógica de gestión de planteles: la alineación entre el rugby de quince y el de sevens permite que las jugadoras sean utilizadas en ambos formatos, maximizando el aprovechamiento del talento disponible y facilitando trayectorias deportivas más largas y mejor planificadas.

El técnico llevó a las Wallaroos Seven a ganar el oro olímpico en Río 2016 y el campeonato mundial de sevens en 2026.

Profesionalismo a contrarreloj

El desafío central de Walsh será acelerar la transición de las Wallaroos hacia un programa de tiempo completo, proceso que RA espera completar antes de que termine 2026. Australia albergará el Rugby World Cup Femenino 2029, y el equipo llega a ese horizonte desde una posición modesta: noveno lugar en el ranking mundial y eliminación en cuartos de final en el último Mundial, disputado en Inglaterra y ganado por las locales.

El CEO de Rugby Australia, Phil Waugh, reconoció que será «una carrera contra el reloj» ponerse a nivel de selecciones como Inglaterra y Nueva Zelanda, que ya operan con estructuras profesionales plenas. Walsh, sin embargo, confía en que la profesionalización acelerará el desarrollo de manera exponencial, citando el precedente del seven femenino, que dio el salto al profesionalismo en 2014 y dos años después conquistó el oro en Río de Janeiro.

Walsh describió los próximos tres años como críticos, con hitos intermedios de evaluación para asegurar que el programa avanza en la dirección correcta. También tendrá participación activa en la búsqueda del entrenador permanente de las Wallaroos, cargo que actualmente está vacante.

Rugby Australia
Teagan Levi jugará para los Gold Coast Titans en la próxima temporada de la NRLW.

El «momento Matildas» como modelo y la competencia interna

RA aspira a replicar el fenómeno que vivió el fútbol femenino australiano en 2023, cuando las Matildas llegaron a semifinales del Mundial co-organizado por Australia y Nueva Zelanda y dispararon el interés masivo de nuevas generaciones de aficionadas. La presidenta de Rugby Australia, Kristy Giteau, proyectó estadios llenos y una nueva generación de seguidoras identificadas con las Wallaroos de cara a 2029.

El programa enfrenta, sin embargo, una competencia interna significativa por el talento femenino. La liga de rugby league femenino (NRLW) recluta activamente jugadoras del código rival: la estrella del sevens Teagan Levi, por ejemplo, se sumará a los Gold Coast Titans en la próxima temporada activando una cláusula de préstamo en su contrato con RA. Su hermana Maddison, figura del campeonato mundial reciente, también ha sido apuntada por la NRLW. Ambas tienen contratos con Rugby Australia hasta fines de 2028.

Walsh no ve la competencia como una amenaza sino como una señal de la vitalidad del deporte femenino en Australia, y confía en que el atractivo de disputar un Mundial en casa y los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032 será argumento suficiente para retener y atraer talento.

 

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