Tablero de ajedrez en el Océano Índico: India vs. China

India China

India y China han avanzado recientemente en la resolución de tensiones a lo largo de la Línea de Control Actual (LAC) en Ladakh oriental, acordando reanudar las patrullas en puntos clave de fricción. Este avance diplomático representa un paso importante en las negociaciones en curso. Sin embargo, la reciente intensificación del interés de China en el Océano Índico sugiere que el Ejército Popular de Liberación (PLA) de China continúa con sus ambiciosas iniciativas en la región, añadiendo una capa estratégica compleja a las relaciones bilaterales.

China ha mostrado interés en el Océano Índico desde hace siglos. El comandante naval chino Zheng He, entre 1405 y 1433, lideró las expediciones conocidas como los «Viajes del Tesoro de la dinastía Ming», cuyo objetivo oficial era propagar la buena voluntad china. Sin embargo, estas misiones también buscaban expandir el poder y la influencia de China en línea con sus ambiciones geopolíticas de la época.

Zheng He comandó una flota de alrededor de 300 barcos y 28,000 hombres, que navegó hasta Sri Lanka, donde enfrentó resistencia del rey Vira Alakeshvara, un líder heroico de la historia de Sri Lanka. Alakeshvara se opuso a las tácticas comerciales agresivas de Zheng, pero fue derrotado y llevado prisionero a la corte del emperador Yongle. Aunque este lo perdonó, fue reemplazado por Parakramabahu VI. La muerte del emperador y las dificultades financieras de China pusieron fin a estas expediciones, permitiendo que las potencias europeas emergentes comenzaran a reconocer la importancia estratégica del Océano Índico. Hoy en día, por esta región transita el 80 % del petróleo mundial y más del 40 % de la carga global.

Relevancia estratégica en el Océano Índico

En su libro de 2010 Monsoon: The Indian Ocean and the Future of American Power, el analista Robert D. Kaplan argumenta que Asia Meridional jugará un rol crucial en las alianzas de poder global en el siglo XXI, con el Océano Índico como el punto de enfoque. Este análisis coincide con la estrategia estadounidense de «Pivot to Asia» implementada durante el mandato de Barack Obama. India, consciente de esta nueva relevancia, ha desarrollado políticas de “Mirar al Este” y “Actuar en el Este” para integrarse en las dinámicas regionales.

Las potencias occidentales ven a India como un actor clave en el actual orden mundial y consideran su influencia en el Indo-Pacífico fundamental para contrarrestar el ascenso de otras potencias. Desde la perspectiva geopolítica, el término «Indo-Pacífico», utilizado por primera vez en 1920 por Karl Haushofer, ha sido revivido como un llamado a que India asuma un papel más relevante en la región.

Poder naval y su influencia global

Históricamente, el ascenso de las grandes potencias ha estado ligado a sus capacidades navales. Ejemplos como el imperio británico, la República de Venecia y el imperio neerlandés subrayan cómo el poder naval define la influencia global. Durante la Guerra Fría, las fuerzas navales jugaron un papel crucial en la rivalidad entre EE. UU. y la URSS. Actualmente, China entiende esta importancia y ha expandido rápidamente sus fuerzas marítimas, situando al Océano Índico en el centro de su estrategia de poder.

China ha evitado conflictos importantes en las últimas cuatro décadas, empleando este tiempo para fortalecer sus complejos industriales y militares. Esta cautelosa estrategia ha permitido al Partido Comunista Chino (PCCh) posicionarse como un jugador de peso, con el objetivo de establecer un mundo bipolar junto a Estados Unidos. No obstante, India emerge como una tercera potencia en el escenario internacional. Según Dr. Arvind Virmani, de Niti Aayog, la vacilación de Occidente permitió a China expandir su influencia, lo que ahora ha llevado a EE. UU. a adoptar una estrategia más decidida para garantizar la seguridad en la región y formar alianzas en Asia.

India y sus ambiciones marítimas

Actualmente, la Armada India cuenta con aproximadamente 130 buques y submarinos y 250 aeronaves, con planes de expansión hacia 2035 y 2050. Su papel como «Primer Respondedor» y «Socio de Seguridad Preferido» en el Océano Índico ha sido respaldado por misiones recientes que subrayan su capacidad operativa. Estas misiones, especialmente después de 2020, han consolidado el prestigio de la Armada India, que ha llevado a cabo operaciones de rescate durante la pandemia de COVID-19, misiones antipiratería y misiones de ayuda humanitaria.

Recientes declaraciones del ministro de Defensa, Rajnath Singh, han despertado especulaciones sobre la construcción de un tercer portaaviones, lo cual podría fortalecer aún más la posición india en el Océano Índico y, eventualmente, en el Indo-Pacífico.

En contraste, la Armada de China (PLAN) podría contar con más de 475 plataformas navales, incluidos seis portaaviones, para 2035. Aunque Estados Unidos ha restado importancia a la ventaja numérica de China, un estudio del Instituto Naval de EE. UU. sugiere que el tamaño de la flota podría proporcionar a China una ventaja significativa en tiempos de conflicto. La historia demuestra que flotas mayores han sido determinantes en conflictos pasados, como enfatizaba Stalin: “La cantidad tiene una calidad propia.”

La posición estratégica de India

India no pretende competir en tamaño con las ambiciones navales de Estados Unidos o China, sino aprovechar su ubicación geográfica. Con una flota de 185-200 buques y submarinos modernos, India puede cubrir estratégicamente las necesidades del Océano Índico, consolidando su rol en la región sin igualar la capacidad total de China.

A pesar de su superioridad numérica, China enfrenta desafíos en los puntos de estrangulamiento de Malaca y Ormuz. Dependiendo de puertos extranjeros, China ve cómo India, con sus 212 puertos, amplía su influencia en el Océano Índico, especialmente en las Islas Andamán y Nicobar y las islas Laquedivas, con bases estratégicas como INS Baaz e INS Jatayu. Además, la negativa de India a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) complica los intereses chinos en la región, como el Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), que enfrenta problemas de militancia y resistencia local.

India como potencia emergente

India ha evolucionado de ser una potencia reacia a una activa en el escenario mundial. La Armada India ha demostrado su capacidad no solo en misiones de evacuación de ciudadanos indios, sino también de ciudadanos extranjeros de zonas de conflicto. Durante emergencias, como el terremoto en Turquía o la crisis de agua en Maldivas, India ha intervenido, ganando respeto a nivel internacional.

En este marco, India envía un mensaje claro a China: cualquier intento de socavar la seguridad india podría tener consecuencias significativas. Con un volumen de comercio chino de $900 mil millones transitando por el Océano Índico, cualquier perturbación en la región podría representar una amenaza real para China. Aunque India mantiene una política de relaciones amistosas, esta nueva India no tolerará provocaciones en su esfera de influencia.

Este contexto geopolítico complejo refuerza la importancia del Océano Índico, donde la estrategia, la diplomacia y el poder naval están redefiniendo las relaciones entre India, China y el resto del mundo.

Nota: este es un artículo republicado del medio «Defence Research and Studies» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

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El Capitán Anoop Govindan es un oficial en servicio de la Marina de la India, especializado en operaciones aéreas navales y guerra electrónica, con una amplia experiencia operativa en diferentes comandos y a bordo de buques de guerra. Está calificado en aeronaves de patrulla marítima como el Dornier y TU-142M, y es instructor certificado en UAVs navales. Posee varias maestrías en operaciones aéreas, telecomunicaciones, estudios de defensa y estudios marítimos, obtenidas en prestigiosas universidades de India e Indonesia. Su formación académica complementa su experiencia militar, lo que le brinda una perspectiva profunda en temas de seguridad y relaciones de defensa.