Toyota presenta su ciudad del futuro como laboratorio de IA

Toyota IA

Toyota Motor Corporation y su subsidiaria de software Woven by Toyota presentaron este miércoles en Tokio un conjunto de tecnologías de IA diseñadas para operar en tiempo real dentro de la Woven City, la ciudad experimental que la automotriz japonesa construyó al pie del monte Fuji y que abrió oficialmente en septiembre de 2025. El anuncio marca una nueva etapa en el proyecto más ambicioso de Toyota: convertir una ciudad habitada en un laboratorio vivo donde se prueben, validen y eventualmente escalen tecnologías que luego se aplicarán al mundo real.

El concepto que guía esta fase se llama Kakezan, término japonés que significa «multiplicación». La idea es que la combinación de la experiencia manufacturera de Toyota, la capacidad de desarrollo de software de Woven by Toyota y las habilidades específicas de las empresas y startups que participan del proyecto —denominadas Inventors— genere un valor mayor que la suma de las partes. No es un modelo de innovación cerrada sino un ecosistema de cocreación con condición de entrada: los participantes deben comprometerse a trabajar para algo más grande que sus propios intereses.

Las tecnologías presentadas

El núcleo del anuncio es el AI Vision Engine, un modelo fundacional de inteligencia artificial a gran escala que permite a la ciudad comprender y responder a las condiciones del mundo real en tiempo real. A diferencia de los sistemas de IA convencionales que operan en entornos controlados, este modelo de Toyota fue diseñado para procesar datos de cámaras, vehículos y semáforos simultáneamente, anticipar comportamientos y compartir esa información tanto con conductores como con peatones para mejorar la seguridad. Actualmente se está utilizando en un proyecto piloto con UCC Japan, una de las empresas Inventor que opera dentro de la ciudad, y Toyota y Woven by Toyota planean expandir su despliegue más allá de Woven City.

El AI Vision Engine es la base del sistema denominado Integrated ANZEN System —anzen significa «seguridad» en japonés—, que lo combina con otras dos tecnologías propias: Woven City Behavior AI, que interpreta y predice patrones de comportamiento humano, y Woven City Drive Sync Assist, que provee asistencia a la conducción según las necesidades del conductor y las condiciones del entorno. Juntos, estos tres sistemas apuntan a que personas, vehículos e infraestructura operen como un sistema coordinado único.

La empresa también presentó el Woven City Infra Hub, una plataforma de datos integrada que unifica la información generada en toda la ciudad, y Woven City Data Fabric, un marco de gestión de datos que facilita su utilización respetando las preferencias de privacidad de los residentes.

El Inventor Garage: del concepto al prototipo

Como complemento al despliegue tecnológico, en abril de 2026 comenzó a operar el Inventor Garage, un espacio de desarrollo de extremo a extremo para las empresas participantes. Cuenta con áreas de cocreación para construir prototipos, zonas de testeo para validar inventos y espacios de alojamiento que permiten a los Inventors concentrarse en el desarrollo y relacionarse con los residentes. La instalación ocupa la antigua planta de estampado de Toyota Motor East Japan en Higashi-Fuji, que estuvo en operación por más de cincuenta años. El espacio preserva deliberadamente el espíritu de monozukuri —la filosofía japonesa de la manufactura artesanal y cuidadosa— como puente entre la herencia industrial de Toyota y su transformación hacia la movilidad del futuro.

El Inventor Garage completa un ciclo de tres etapas dentro de Woven City: el desarrollo ágil y el prototipado, el testeo en condiciones reales con residentes y la eventual escalabilidad hacia el mundo exterior.

Una comunidad que crece

Con el anuncio de este miércoles, cuatro nuevas organizaciones se suman a la red de Inventors: AI Robot Association (AIRoA), Daiichikosho, Joby Aviation y Toyota Financial Services Corporation, lo que eleva el total a 24. Joby Aviation, empresa estadounidense especializada en vehículos aéreos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical, es uno de los ingresos más llamativos: su inclusión en el ecosistema de Woven City sugiere que Toyota está considerando integrar la movilidad aérea urbana en su laboratorio de ciudad del futuro.

Al día siguiente del anuncio, el 23 de abril, se realizó el pitch final del programa acelerador Woven City Challenge, lanzado en agosto de 2025, con el objetivo de sumar una startup al ecosistema como nuevo Inventor.

El presidente honorario de Toyota, Akio Toyoda, también figura en la constelación del proyecto de una manera inusual: fue parte del desarrollo de lo que la empresa denominó «Akio Toyoda AI», un modelo de inteligencia artificial que refleja su estilo de liderazgo y toma de decisiones, diseñado para promover la adopción de IA y fomentar la colaboración con propósito dentro del Grupo Toyota.

Una ciudad de 10.000 millones de dólares como apuesta estratégica

La Woven City fue anunciada en el Consumer Electronics Show de Las Vegas en 2020 como el proyecto que marcaría la transición de Toyota de empresa automotriz a empresa de movilidad. La inversión total ronda los 10.000 millones de dólares. La fase 1 de construcción se completó en enero de 2025, la ciudad abrió formalmente en septiembre de ese año y desde entonces alberga a los primeros residentes —empleados de Toyota y sus familias— que conviven con robots de asistencia doméstica, vehículos autónomos en vías exclusivas y sistemas de infraestructura inteligente en funcionamiento real.

La fase 1 está diseñada para albergar a unas 300 personas. La fase 2 apunta a una población de aproximadamente 2.000 habitantes. La apertura al público general está prevista para el transcurso del año fiscal 2026. En paralelo al lanzamiento de la ciudad, Toyota creó Toyota Invention Partners con un capital inicial de 100.000 millones de yenes —unos 670 millones de dólares— para profundizar la colaboración con startups, mientras que Woven Capital lanzó su Fondo II con aproximadamente 800 millones de dólares para invertir en inteligencia artificial, automatización, tecnología climática y energía.

El proyecto no pretende ser rentable en el corto plazo. Toyota lo define explícitamente como una inversión de largo plazo en infraestructura de innovación: un lugar donde las tecnologías se validan en condiciones reales antes de desplegarse a mayor escala. En ese sentido, Woven City no es solo una demostración tecnológica sino la apuesta más concreta que Toyota ha hecho sobre cómo imagina el mundo dentro de veinte años.

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Colaboradora en ReporteAsia.