Con sus 3,776 metros de altura, el Monte Fuji se alza en la isla de Honshu, entre las prefecturas de Shizuoka y Yamanashi. Además de ser la montaña más alta del país, es un símbolo representativo de Japón y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Debido a su majestuosa silueta nevada, que inspiró incontables obras de arte y que es considerada una de las postales más bellas de la nación, esta montaña atrae todos los año a miles de turistas que buscan apreciarla.
Un clima excepcionalmente cálido
Tradicionalmente, las primeras nevadas del año en el Monte Fuji ocurren en la primera quincena de octubre. Sin embargo, este año, debido a las altas temperaturas, la nieve no ha llegado a aparecer.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, este 2024, el país experimentó su verano más cálido registrado, con temperaturas que superaron en 1.76°C el promedio normal entre junio y agosto.
Este calor persistente ha tenido un impacto notable en el clima de las siguientes estaciones, lo que ha impedido la llegada de aire frío suficiente para la formación de nieve en la región del Monte Fuji.
Yutaka Katsuta, meteorólogo en la Oficina Meteorológica de Kofu, una ciudad cercana al Monte Fuji, explicó que las elevadas temperaturas han actuado como una barrera que bloquea el ingreso de aire frío. “Las temperaturas han sido excepcionalmente altas, y eso dificulta la llegada de nieve a las cumbres”, comentó.
Aunque el calentamiento global no puede ser considerado como la única causa de este evento, el experto sugiere que es probable que este sí haya influido en el retraso de la nieve.

Las consecuencias de este fenómeno
Japón ya había experimentado retrasos en la llegada de nieve al Monte Fuji en otros años atípicos, como 1955 y 2016, cuando las primeras nevadas llegaron el 26 de octubre. No obstante, el récord de este año ha superado cualquier antecedente conocido y ha alarmado a los habitantes y turistas.
Hugo Koide, un visitante francés que frecuenta la región, expresó su sorpresa al ver la montaña sin su característica capa blanca. “Es impactante ver que no hay nieve en esta época del año. En mis recuerdos de infancia, el Monte Fuji siempre estaba cubierto de nieve en otoño”, comentó desde el Lago Kawaguchi, uno de los principales puntos de observación de la montaña.
A pesar de que la nieve aún no ha llegado, los pronósticos sugieren que el cambio podría estar cerca. Según la plataforma de clima tenki.jp, operada por la Asociación Meteorológica de Japón, se espera que el 6 de noviembre una entrada de aire frío convierta la lluvia en nieve en la cima del Monte. Otro sitio de pronósticos, Weather News, indicó que probablemente la nieve se retrase hasta el 7 de noviembre.
Si bien el regreso de la nieve aliviaría la preocupación de muchos, este fenómeno llama la atención sobre un problema mayor que afecta no solo a Japón, sino a todo el mundo. En el norte del país, por ejemplo, la famosa ciudad de Sapporo ha tenido que considerar ajustes en su tradicional Festival de la Nieve, ya que la cantidad de nieve también ha disminuido considerablemente en los últimos años.











