Irán condiciona el regreso de inspecciones nucleares de la ONU tras ataques de EE. UU. e Israel

Irán

El jefe del programa nuclear de Irán advirtió que las inspecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica no podrán reanudarse plenamente hasta que se adopten “precauciones especiales” derivadas de los recientes ataques israelíes y estadounidenses contra instalaciones atómicas en el país.

Mohammad Eslami, vicepresidente de Irán y director de la Organización de Energía Atómica, sostuvo en una entrevista escrita que el escenario actual es comparable a un estado de guerra y que resulta imprescindible reconstruir la confianza con el organismo internacional. Según dijo, es la primera vez en la historia que instalaciones nucleares bajo salvaguardias internacionales son blanco de operaciones militares, lo que obliga a establecer nuevas medidas antes de volver a un régimen de inspección normal.

El 13 de junio, Israel lanzó ataques que causaron la muerte de altos mandos militares iraníes y decenas de científicos vinculados al programa nuclear. Pocos días después, Estados Unidos bombardeó tres complejos estratégicos en Fordow, Natanz e Isfahan. La ofensiva llevó al Parlamento iraní a aprobar una ley que suspendió la cooperación con la agencia de la ONU, paralizando gran parte de las tareas de monitoreo. Inspectores internacionales abandonaron el país, mientras Teherán acusaba al director general Rafael Grossi de ceder a presiones occidentales y de no proteger información confidencial.

Tras varias rondas de negociaciones, ambas partes alcanzaron el 9 de septiembre un acuerdo para establecer nuevos mecanismos de inspección bajo lo que Irán denomina “condiciones de posguerra”. Mientras se implementa el pacto, las autoridades iraníes han retomado controles internos limitados, como en la planta de energía nuclear de Bushehr. Sin embargo, el Parlamento mantiene su preocupación por posibles filtraciones de inteligencia que puedan exponer vulnerabilidades.

Eslami insistió en que las amenazas persisten y subrayó que ningún Estado coloca por encima de su soberanía y seguridad nacional el cumplimiento de compromisos internacionales. Al mismo tiempo, responsabilizó a los países occidentales de utilizar a la agencia como herramienta política, acusando a Washington de condicionar su financiamiento a la postura de los Estados miembros en las reuniones anuales del organismo.

Según el funcionario, la negativa de la agencia a condenar los ataques israelíes y estadounidenses constituye un error histórico que socava su credibilidad e independencia. Pidió además a Grossi reconocer el impacto que estas acciones militares tienen sobre el régimen de seguridad nuclear global y sobre las salvaguardias internacionales.

Mientras gobiernos occidentales presionan para mantener un control estricto de los niveles de uranio enriquecido en Irán, Teherán sostiene que los bombardeos han dificultado el registro preciso de materiales. En su defensa, Eslami reivindicó el derecho de su país al uso pacífico de la energía nuclear bajo el Tratado de No Proliferación y advirtió que las obligaciones de inspección solo tienen sentido si van acompañadas de un respeto efectivo a esos derechos.

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