El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su compromiso con la desnuclearización completa de Corea del Norte, según afirmó este martes un funcionario de la Casa Blanca.
La declaración se produce en medio de especulaciones sobre un posible cambio en la política estadounidense hacia Pyongyang, luego de que tanto Trump como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, describieran recientemente a Corea del Norte como una «potencia nuclear». Estas declaraciones generaron dudas sobre si la nueva administración de Trump podría estar reconsiderando su enfoque respecto al programa nuclear norcoreano.
Brian Hughes, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, aclaró en un comunicado enviado a Kyodo News que Trump «buscará la completa desnuclearización de Corea del Norte, tal como lo hizo en su primer mandato».
Hughes destacó la relación que Trump mantuvo con el líder norcoreano Kim Jong Un y señaló que su combinación de «firmeza y diplomacia» permitió el primer compromiso de alto nivel para la desnuclearización, en referencia a la histórica cumbre entre ambos líderes en Singapur en 2018.
El comunicado llega en un momento en el que Corea del Norte ha intensificado sus programas nucleares. Los medios estatales de Pyongyang informaron recientemente que Kim inspeccionó una instalación de producción de material nuclear y enfatizó la necesidad de fortalecer sus capacidades atómicas en este año «crucial».
Desde antes de asumir nuevamente la presidencia el 20 de enero, Trump ha expresado su voluntad de retomar el contacto con Kim, lo que ha llevado a especulaciones sobre si su administración podría flexibilizar su postura respecto al estatus nuclear de Corea del Norte. Sin embargo, la Casa Blanca reafirmó que la política oficial sigue siendo la eliminación total del arsenal nuclear norcoreano.
A medida que las tensiones en la península coreana aumentan y Pyongyang continúa avanzando en sus capacidades nucleares, la posibilidad de una nueva ronda de negociaciones entre Trump y Kim sigue siendo incierta. Sin embargo, el posicionamiento de la Casa Blanca sugiere que Washington no está dispuesto a reconocer formalmente a Corea del Norte como una potencia nuclear, manteniendo su objetivo de una península coreana libre de armas atómicas.













