El índice bursátil Nikkei de Tokio cerró este lunes con una fuerte alza superior al cuatro por ciento y alcanzó un nuevo máximo histórico, impulsado por la depreciación del yen frente al dólar y el entusiasmo de los inversores tras la elección de Sanae Takaichi como nueva líder del Partido Liberal Democrático (PLD). La dirigente, conocida por su postura favorable a las políticas fiscales expansivas, generó optimismo sobre el futuro de la economía japonesa.
El Nikkei 225 subió más de dos mil puntos y terminó la jornada en 47.944,76 unidades, marcando su segundo cierre récord consecutivo y una de las mayores ganancias en puntos de su historia. El índice Topix también se fortaleció y alcanzó su nivel más alto, con amplias ganancias en casi todos los sectores del mercado, encabezados por maquinaria, aparatos eléctricos y bienes raíces.
La victoria de Takaichi, considerada una defensora de la política monetaria flexible del Banco de Japón, redujo las expectativas de un próximo aumento en las tasas de interés, lo que provocó una depreciación del yen. La moneda japonesa cayó cerca de tres yenes frente al dólar y tocó su nivel más bajo en dos meses, mientras que frente al euro descendió hasta su punto más débil desde el lanzamiento de la moneda europea en 1999.
El debilitamiento del yen favoreció a las empresas exportadoras, cuyos beneficios en el extranjero aumentan al repatriar ganancias. Este efecto, combinado con el optimismo político, impulsó la demanda de acciones y generó un ambiente de euforia en los mercados financieros. Los analistas señalaron que la posibilidad de que Japón tenga por primera vez una primera ministra contribuyó también a la confianza de los inversores.
Maki Sawada, estratega de Nomura Securities, explicó que la subida “fue impulsada por la sorpresa de su victoria y por el ambiente de celebración que rodea la perspectiva de un liderazgo femenino en el país”. A su vez, Masahiro Ichikawa, de Sumitomo Mitsui DS Asset Management, advirtió que el reto para el nuevo gobierno será lograr la cooperación de los partidos opositores, dado que el PLD actualmente gobierna en minoría. Si las negociaciones no avanzan, advirtió, “las expectativas de políticas fiscales expansivas podrían diluirse”.
El mercado de bonos también reaccionó ante las perspectivas de una política económica más activa. El rendimiento del bono gubernamental a diez años subió a su nivel más alto desde 2008, en medio de especulaciones sobre un posible incremento en la emisión de deuda pública.
En paralelo, el precio del oro en Tokio alcanzó un máximo histórico, superando los veintiún mil yenes por gramo, impulsado por la debilidad del yen y la búsqueda de refugio entre los inversionistas.
Con el liderazgo de Takaichi, los mercados observan de cerca los primeros pasos de su administración y la capacidad de su gabinete para transformar el entusiasmo inicial en medidas concretas que impulsen el crecimiento y estabilicen el panorama económico del país.










