Mata ne, Yuzu (no es un adiós, sino un hasta luego)

Yuzuru Hanyū

Yuzuru Hanyū, figura indiscutida del patinaje artístico masculino sobre hielo, anunciaba su retiro del mundo competitivo el 19 de julio, una noticia que se venía rumoreando y fue luego confirmada.

A pesar de parecer un personaje lejano, practicante de un deporte que quizás no es ni el más popular ni el más practicado en el mundo, el caso de este patinador japonés no es uno más del montón. Tras de sí, “Yuzu” deja récords y medallas, un reguero de osos Pooh lanzados por miles de fanáticas y hasta una serie de anime inspirada por su impacto en el deporte.

Alejandra, argentina amante de la cultura japonesa, es una de aquellas fans que recuerda con detalle el momento en que se encandiló con Hanyū. “Estaba viendo los Juegos Olímpicos de Sochi. La locutora comentó que había un chico japonés de 19 años que era la sensación del momento, y que si bien el favorito a ganar era un patinador canadiense, este chico tenía muchas posibilidades”. Y no solo las tuvo. Los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi en 2014 fueron la consagración de Hanyū, quien no solo asentó un nuevo récord en el programa corto masculino, sino que terminó ganando dos medallas de oro.

Así, se convirtió en el primer japonés en alcanzar el oro olímpico en patinaje masculino y en el campeón más joven en hacerlo desde 1958. “A partir de ahí, como me encantó lo que vi, empecé a buscar sus videos. Cuantos más videos veía, más me enganchaba. Era una cosa que te conmovía los sentidos. Nunca había visto una persona que patinara así, con esa emoción y sentimiento”, explica Alejandra. Miles de personas como ella atestiguaron ese momento y comenzaron a seguir y compartir las andanzas del joven patinador en las redes.

Yuzuru Hanyu rompe el récord Olímpico con su programa corto masculino en los Juegos Olímpicos de Invierno Sochi 2014.

A Sochi 2014 le siguieron medallas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeonchang 2018 y más campeonatos mundiales. El furor por el patinador iba en aumento y pronto fue apodado “el Príncipe del Hielo”, tanto por sus agraciados movimientos como por su elección de vestuario. Alejandra sintió la necesidad de organizar mejor la comunicación entre los seguidores. “Yo había entrado a un grupo que reunía a fans de Yuzuru Hanyū, pero a cuya dueña no pudimos contactar.

Asia Fest, una celebración de la cultura asiática en Buenos Aires

Fans de Yuzuru Hanyū

Ahí conocí a varias chicas de distintos países del mundo y conversando por privado les propuse si querían migrar a un grupo nuevo. Entonces, en junio de 2015, creé Yuzuru Hanyu International Fan Group, que actualmente cuenta con más de 35.000 miembros. El grupo está más o menos activo de acuerdo también a la propia actividad de Yuzu. Con los Juegos Olímpicos de Beijing 2022 y el anuncio del retiro, ingresó otra vez muchísima gente”, cuenta Alejandra.

Yuzuru Hanyu International Fan Group, creado por la argentina Alejandra S. (bajo el pseudónimo “Shampoo Neko” en redes), es uno de los principales espacios virtuales donde los fanáticos de Yuzuru Hanyū comparten su admiración por el patinador. Fuente: captura de Facebook.

Tragedias en la vida de Yuzuru Hanyū

A sus jóvenes 27 años, la biografía de Hanyū tiene componentes tan trágicos como apasionantes. El 11 de marzo de 2011, la región japonesa de Tōhoku fue duramente golpeada por un terremoto de magnitud 9.1, el más grande registrado en la historia del país, desencadenando a su vez un maremoto que arrasó incontables pueblos y ciudades. Una de ellas era Sendai, la ciudad natal de Hanyū.

“En ese momento él tenía 16 años, estaba patinando, y cuando ocurrieron los temblores, salió corriendo con un senpai (Palabra japonesa que describe a un compañero con más antigüedad respecto al nuevo miembro de un equipo) del club de patinaje y se le arruinaron las cuchillas de las botas de patinaje por pisar sobre el asfalto”, cuenta Alejandra, conmovida.

se convirtió en el primer japonés en alcanzar el oro olímpico en patinaje masculino y en el campeón más joven en hacerlo desde 1958

Hanyū y su familia tuvieron que vivir un tiempo en un centro de evacuación temporal instalado en un gimnasio. La pista donde entrenaba quedó inutilizable, por lo que debió buscar otros sitios para seguir patinando, algunos de ellos a horas de distancia de su hogar. Barajó dejar el patinaje, pero el ánimo de otros colegas y algunas donaciones lo ayudaron a continuar. En los siguientes meses, participó de varias exhibiciones de patinaje recaudando fondos para reparar los daños del terremoto, pero tomándolas también como parte integral de su entrenamiento. De acuerdo a la organización de los Juegos Olímpicos, en la última década Hanyū ha donado más de 286.000 dólares a la pista de patinaje de su infancia y áreas circundantes.

Yuzuru Hanyu rinde tributo a los afectados por el terremoto de 2011 en la gala de exhibición de Pyeongchang 2018.

Esta historia llena de autosuperación, la manera apasionada de transmitir sentimientos sobre el hielo y aquel rostro de niño eterno se suman a otras cualidades que conforman una mística difícil de describir con exactitud. Alejandra trata de enumerar algunas de ellas. “No es solo la forma en que patina, sino también la ética que tiene de trabajo como atleta, y las cosas que dice y hace. Tiene una oratoria, una manera de pensar y de hablar que también me fascina”. Aun arriesgándose a perder el podio, intentó hasta las últimas consecuencias lograr un salto cuádruple Axel en los últimos Juegos de Invierno de Beijing 2022, lo que hubiera significado asentar un nuevo récord. No lo logró, pero esa obsesión por superar sus límites constantemente contribuye sin dudas al encanto que genera su figura.

Su lugar como idol

En pocas palabras, Yuzuru Hanyū se ha convertido en una suerte de idol. Esta palabra (de traducción literal, “ídolo”) en Japón tiene una connotación particular por ser una articulación entre la estética del artista, la admiración que provoca, su exposición como figura pública en distintos medios y su transformación en objeto de consumo. Es por ello que las fanáticas no han dejado de arrojarle, por ejemplo, peluches de Winnie the Pooh (su personaje animado favorito), acción que comenzó a ser conocida como “la lluvia de Pooh”. Pueden llegar a ser tantos, que fueron incluidos como objetos prohibidos para ingresar a los estadios de Beijing 2022.

Y aunque Hanyū no tiene redes sociales donde expusiese su vida cotidiana, Alejandra explica que sus seguidores se las arreglaban para averiguar sus preferencias de consumo y adquirían dichos productos, agotándolos en minutos.

Aun arriesgándose a perder el podio, intentó hasta las últimas consecuencias lograr un salto cuádruple Axel en los últimos Juegos de Invierno de Beijing 2022

“Cuando las chicas se juntan en las competencias internacionales, intercambian todo tipo de souvenirs: desde galletitas que hacen con la imagen de Yuzu, hasta pins, llaveros, stickers y dibujos”, agrega entusiasmada. Ella, de profesión ilustradora, no se ha quedado atrás.

En redes, distribuye sus creaciones con compañeras fanáticas alrededor del mundo, y sus dibujos han llegado a compartirse hasta 400 veces por día en formatos de stickers de Telegram y WhatsApp.

Ilustración de Yuzuru Hanyū realizada por Alejandra S. bajo el pseudónimo “Shampoo Neko”.

Yuzuru Hanyū también ha incentivado, indirectamente, una exitosa producción animada. En 2016 se estrenó Yuri!!! on Ice, una serie de animación japonesa que, aprovechando la popularidad por el deporte que apuntaló Hanyū por aquellos años, contaba las peripecias de un patinador japonés caído en desgracia que, a fuerza de voluntad y con la ayuda de un colega ruso, vuelve a las pistas aprendiendo en el camino a demostrar mayor sentimiento en sus programas (nota necesaria: Yuzuru Hanyū es fanático declarado de la gran leyenda del patinaje artístico ruso, Evgeni Plushenko, conocido justamente por sus rutinas apasionadas).

Yuri!!! on Ice © MAPPA, BS Asahi, Avex Pictures

Es por todo esto que el retiro de Yuzuru Hanyū de las competencias oficiales se sintió como el fin de una gran época dorada. Sin embargo, a menos de un mes del anuncio de su retiro, el patinador abrió su propio canal de YouTube (su primera red social) donde ya ha compartido algunos videos de saludo y entrenamiento. La respuesta de los fans fue inmediata: a la fecha cuenta con más de 600.000 suscriptores que celebran tener Hanyū para rato. Afortunadamente, entonces, no ha sido un “sayōnara” (adiós), sino un “mata ne” (hasta luego).

Web |  + posts

Licenciada en Estudios Orientales (Universidad del Salvador). Especialista en Relaciones Públicas. Cuenta con una diplomatura superior en Educación, Imágenes y Medios (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales). Tiene una Maestría en Industrias Culturales, Política y Gestión (Universidad Nacional de Quilmes). Es profesora de la clase sobre Japón en la materia Procesos Interculturales, de la Maestría de Diversidad Cultural (Universidad Nacional de Tres de Febrero). Imparte cursos de capacitación sobre historia, cultura y protocolo de China, Corea y Japón (Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco).