Fue el sociólogo Aaron Antonovsky quien acuñó el término salutogénesis, como una búsqueda por «el origen de la salud» en lugar de enfocarse en las causas de la enfermedad con una dirección patogénica.
La génesis de la salutogénesis se da mientras Antonovsky realizaba un estudio epidemiológico sobre los problemas en la menopausia de las mujeres en Israel. En este estudio utilizó un grupo de mujeres que habían sobrevivido a los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial.
Para su sorpresa, descubrió que, entre estas mujeres, había un grupo que tenía la capacidad de mantener una buena salud y llevar una buena vida a pesar de todo lo que habían pasado.
Antonovsky realizaba un estudio epidemiológico sobre los problemas en la menopausia de las mujeres en Israel
El «sentido de la coherencia» es una formulación teórica que proporciona una explicación central del papel del estrés en el funcionamiento humano.
Según Antonovsky, el sentido de la coherencia «es una orientación global que expresa hasta qué punto uno tiene un sentimiento de confianza omnipresente, duradero aunque dinámico, de que los estímulos derivados de los entornos internos y externos de uno en el curso de la vida son estructurados, predecibles y explicables; los recursos están disponibles para uno para satisfacer las demandas planteadas por estos estímulos; y estas demandas son desafíos, dignos de inversión y compromiso».
Es una rama que ha logrado llamar la atención y repensarse en distintas partes del globo. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, desde la Secretaría de Bienestar Integral, que tengo el honor de dirigir, tenemos cómo uno de nuestros objetivos: «promover la salutogénesis como concepto de bienestar integral, entendido como el estado de plenitud en el bienestar físico, social y emocional en el plano individual y colectivo».
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También en Asia han tomado distintas corrientes a la salutogénesis como parte del estudio relacionado a la salud pública. Es el caso del Japón, donde los investigadores Yoko Sumikawa Tsuno, Taisuke Togari y Yoshihiko Yamazaki realizaron la publicación «Perspectivas sobre la salutogénesis de los académicos que escriben en japonés» en el año 2017. Allí identifican y recopilan los estudios salutogénicos japoneses, especialmente los que incluyen el sentido de la coherencia, identificados en las bases de datos de Japan Medical Abstracts y del Instituto Nacional de Informática.
Como indica el paper, la investigación de los estudios salutogénicos en Japón se remonta a 1996. Fue introducida por primera vez por Yoshihiko Yamazaki, sociólogo japonés, y sus colegas a través de los libros fundamentales de Aaron Antonovsky, Health, Stress, and Coping y Unraveling the Mystery of Health. Estos académicos iniciaron posteriormente un grupo de estudio (que aún continúa), centrado en la salutogénesis.
Estudios empíricos sobre salutogénesis en Japón
Un grupo de investigadores de la Universidad de Tokio, liderado por T. Takayama, examinó el sentido de la estabilidad de la coherencia y su efecto amortiguador sobre la salud psicológica a la hora de afrontar acontecimientos vitales estresantes. Los participantes fueron 200 adultos seleccionados al azar en Tokio, y se realizó una encuesta de seguimiento un año después de la primera encuesta.
Los resultados mostraron que el sentido de la coherencia estaba positivamente relacionado con la salud psicológica, pero demostró un efecto amortiguador en el manejo de los acontecimientos vitales estresantes sólo entre los hombres.
Tsuno y Yamazaki en 2012 investigaron las asociaciones entre los recursos de afrontamiento, el sentido de la coherencia y el estado de salud realizando una comparación entre residentes urbanos y rurales. Se analizaron 2.000 residentes generales de entre 30 y 69 años en dos zonas. Se comprobó que el sentido de la coherencia estaba significativamente asociado a la salud mental en ambas zonas.
Es una rama que ha logrado llamar la atención y repensarse en distintas partes del globo
La salud mental se asoció significativamente con las limitaciones de la actividad física y los factores de estrés de la vida en ambas zonas. Sin embargo, las asociaciones se debilitaron cuando se añadieron los recursos sociales y psicológicos y el sentido de la coherencia. Esto demostró su efecto amortiguador de las influencias negativas de los estresores vitales sobre la salud.
Con una visión más específica, Matsushita y Sato se propusieron aclarar la relación entre el sentido de la coherencia y el hábito de fumar y beber en 149 pacientes internos de una unidad psiquiátrica de agudos. La edad y el grado de dependencia de la nicotina fueron predictores significativos de las puntuaciones del sentido de la coherencia.
Así como los profesionales japoneses han abordado a la salutogénesis en sus investigaciones empíricas, llevando a cabo estudios que apuntan a mejorar las condiciones de vida y de salud mental de sus conciudadanos, en la Ciudad de Buenos Aires buscamos desarrollar e implementar políticas de bienestar integral con este foco.
Milagros Maylin acompaña a las personas en la segunda etapa de la vida. Secretaria de Bienestar Integral. Ministerio de Salud en Ciudad de Buenos Aires, República Argentina.














