En el Mes del Alzheimer, difundamos conocimiento sobre esta enfermedad, que afecta a más de 55 millones de personas

Alzheimer
La demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia en personas mayores. Por eso, el apoyo de la familia es fundamental ante la aparición de síntomas.

Ayer, 21 de septiembre, se celebró el «Día del Alzheimer». El lema elegido para este año, «Conozca la demencia, conozca el Alzheimer», enfatizó sobre la importancia del acompañamiento a las personas que viven con demencia y sus familias. Y hasta el 21 de octubre se desarrolla el «Mes del Alzheimer», en el que tendrán lugar -a nivel mundial- talleres, webinars y charlas que buscan concientizar sobre esta enfermedad ampliamente extendida. 

Se calcula que actualmente más de 55 millones de personas viven con demencia y que esta cifra aumentará a 78 millones para 2030 y a 139 millones para 2050, según un informe de la OMS sobre el estado de situación y la respuesta de los sistemas de salud pública a nivel global.

A continuación, revisaremos algunas de las características de esta enfermedad, que aqueja especialmente a las personas que transcurren la segunda mitad de la vida, es decir, a los adultos mayores, los tratamientos disponibles y las principales líneas de investigación que destaca la prestigiosa Clínica Mayo.

Sobre demencia y Alzheimer

La demencia es una denominación general que resume un conjunto de síntomas causados por enfermedades que afectan al cerebro, la memoria, el comportamiento y las emociones. Por su parte, el Alzheimer, es una enfermedad neurodegenerativa que ocasiona alteraciones cognitivas graves y aqueja del 60 al 70% de las personas con demencia.

Y aunque la edad es el principal factor de riesgo, es importante tener en cuenta que Alzheimer y envejecimiento no son sinónimos y que no todas las personas mayores desarrollarán inevitablemente esa enfermedad.

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Establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el colectivo Alzheimer’s Disease Internacional (ADI), la jornada de ayer tuvo el propósito de visibilizar, concientizar y desafiar los estigmas en torno a esta enfermedad y otros tipos de demencia.

En la etapa inicial, los síntomas de la demencia pueden ser mínimos, pero a medida que la enfermedad causa más daño al cerebro, estos empeoran. La velocidad a la que progresa la enfermedad es diferente en cada persona, pero en promedio, quienes sufren Alzheimer viven hasta ocho años después de que comienzan los síntomas. Este dato marca la peligrosidad de esta dolencia y explica la importancia que los gobiernos de todo el mundo le están dando al tema, lo mismo que la creciente inversión que se destina a investigación y desarrollo para alcanzar tratamientos que mejoren la calidad de vida de aquellos a quienes la demencia los aqueja. 

Algunos padecimientos relacionados incluyen la demencia vascular, por cuerpos de Lewy y frontotemporal, la parálisis supranuclear progresiva y demencias vinculadas con la enfermedad de Parkinson o de Hungtinton, entre otros.

Los síntomas

A medida que envejecemos, nuestro cerebro cambia y es posible que experimentemos problemas ocasionales para recordar ciertos detalles. Estos síntomas son una parte natural del envejecimiento. Sin embargo, la enfermedad de Alzheimer y otras demencias causan pérdida de memoria y otros síntomas lo suficientemente graves como para interferir con la vida cotidiana y disminuir, en forma considerable, la calidad de vida de las personas que las padecen.

Además de la pérdida de memoria, los síntomas de la enfermedad de Alzheimer incluyen:

  • Problemas para completar tareas que alguna vez fueron fáciles;
  • Dificultad para resolver problemas;
  • Cambios en el estado de ánimo o personalidad;
  • Alejarse de amigos y familiares;
  • Problemas con la comunicación, ya sea escrita u oral;
  • Confusión sobre lugares, personas y eventos;
  • Dificultades para reconocer a familiares y amistades;
  • Problemas para entender imágenes.

A medida que la enfermedad progresa, las alteraciones de la memoria se vuelven más frecuentes, persistentes y graves. Por ello, en sus etapas más avanzadas, las personas que sufren Alzheimer requieren asistencia para cumplir actividades básicas de cuidado personal relacionadas con la movilidad, higiene, vestimenta y alimentación.

Prevención

Las medidas preventivas fundamentales incluyen: evitar fumar, mantener un peso corporal saludable, adoptar una dieta sana, hacer actividad física, evitar el consumo excesivo de alcohol, realizar controles médicos para obtener diagnósticos tempranos y participar en actividades sociales y de estimulación cognitiva.

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Tratamientos

Si bien no existe cura, los tratamientos actuales de la enfermedad de Alzheimer mejoran temporalmente los síntomas de pérdida de memoria y problemas con el pensamiento y el razonamiento. Sobre los tratamientos, su objetivo es aumentar el rendimiento de las sustancias químicas en el cerebro que transportan información de una célula cerebral a otra. Sin embargo, hasta ahora no detienen el deterioro de fondo ni la muerte de las células cerebrales. Por ende, a medida que mueren más células, la enfermedad de Alzheimer continúa progresando.

En la actualidad, se aplican varios tratamientos farmacológicos que pueden ayudar a tratar los síntomas y se prescriben terapias para mejorar la calidad de vida de las personas, optimizando la salud física, y la estimulación cognitiva. En este marco, los expertos tienen una cautelosa esperanza de desarrollar tratamientos para el Alzheimer que puedan detener o retrasar significativamente la progresión de la enfermedad.

Una comprensión cada vez mayor de cómo la enfermedad altera el cerebro ha dado lugar a potenciales futuros tratamientos, que pueden incluir una combinación de medicamentos, similar a la forma en que los tratamientos para muchos tipos de cáncer, o del VIH, incluyen más de un solo medicamento.

Líneas de investigación

La prestigiosa Clínica Mayo, en Estados Unidos, enumera las siguientes líneas de estudio como las más destacadas en la búsqueda de tratamientos más efectivos ante el Alzheimer y otro tipo de demencias: 

  1. Tratamientos dirigidos a aglomeraciones microscópicas de la proteína beta amiloide (placas)

a. Medicamentos conocidos como anticuerpos monoclonales pueden evitar que la beta amiloide se acumule en placas o eliminar las placas de beta amiloide que se hayan formado y ayudar al cuerpo a eliminar la beta amiloide del cerebro. En junio de 2021, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el aducanumab para el tratamiento de algunos casos de la enfermedad de Alzheimer. Este es el primer fármaco aprobado en los Estados Unidos, que ataca y elimina las placas amiloides del cerebro para tratar la causa subyacente de la enfermedad de Alzheimer. La FDA aprobó el medicamento con la condición de que se realicen más estudios para confirmar su beneficio. Los especialistas también tienen que identificar qué pacientes podrían beneficiarse del fármaco.
b. Prevención de la destrucción. Un fármaco inicialmente desarrollado como un posible tratamiento contra el cáncer, el saracatinib, ahora se está evaluando para la enfermedad de Alzheimer, buscando que la sinapsis vuelva a funcionar.

2. Evitar que la proteína tau forme «ovillos». Un sistema de transporte vital de las células cerebrales colapsa cuando una proteína llamada «tau» forma fibras microscópicas llamadas «ovillos», que son otra anomalía cerebral frecuente de la enfermedad de Alzheimer. Por ende, los investigadores están buscando una forma de evitar que la proteína tau forme «ovillos». De hecho, actualmente se están estudiando -en ensayos clínicos-, los inhibidores de agregación de tau y las vacunas contra la proteína tau.

3. Reducción de la inflamación. La enfermedad de Alzheimer causa inflamación crónica y de bajo nivel de las células cerebrales. Los investigadores están estudiando formas de tratar los procesos inflamatorios que ocurren en la enfermedad de Alzheimer. El medicamento sargramostim (Leukine) se encuentra actualmente en investigación. Se cree que el medicamento podría estimular al sistema inmunitario para que proteja al cerebro de las proteínas dañinas.

 

Milagros Maylin hoy día está a cargo de la Secretaría de Bienestar Integral dependiente del Ministerio de Saludo de la Ciudad de Autónoma de Buenos Aires. La Secretaría busca la inclusión social de las personas mayores, garantizando el cumplimiento de sus derechos y su asistencia integral.

Acerca del autor

Milagros Maylin acompaña a las personas en la segunda etapa de la vida. Secretaria de Bienestar Integral. Ministerio de Salud en Ciudad de Buenos Aires, República Argentina.