Tiempos inciertos vive el fútbol de la India. A pesar de la felicidad por haber clasificado nuevamente a una nueva edición de la Copa Asiática de Naciones, la federación que nuclea la pasión de un país con más de mil millones de habitantes está viviendo una situación irregular.
La intervención por parte de la Corte Suprema decretada en mayo podría eventualmente ejecutar la cláusula de no interferencia de la FIFA y alejar a cualquiera de sus selecciones o clubes de competir a nivel internacional al ser suspendida. Y si bien la situación parece estar alcanzando al menos un prematuro punto de acuerdo, la moneda aún continúa en el aire en varias cuestiones.
El punto de inflexión sucedió el 18 de mayo cuando un fallo de la Corte Suprema destituyó a Praful Patel, presidente de la All India Football Federation (AIFF) por más de diez años, ex vicepresidente de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y actual miembro del Consejo de la FIFA. La destitución se dio en el marco de unas elecciones que debieron haber sido convocadas en 2020, pero con la excusa de la pandemia de COVID-19 y otro juicio promovido por el propio Patel que se estaba dando en los tribunales, le sirvieron de excusa al mandamás para seguir en su cargo indefinidamente. Esta situación llegó a su fin con el fallo de la Corte, que instauró un Consejo de Administradores (CoA) para normalizar la federación y llamar a elecciones.
la Corte Suprema destituyó a Praful Patel, presidente de la All India Football Federation (AIFF)
La presidencia de Patel no estuvo exenta de polémicas antes de su destitución. Del plan original de llenar el país de academias para juveniles solo sobrevivieron unas pocas tras las reducciones presupuestarias que se fueron expandiendo año a año. Esto en parte causado por quizás el mayor problema que fue la reestructuración del fútbol doméstico tras el acuerdo hecho con la empresa IMG-Reliance. La firma trajo una gran cantidad de dinero a cambio de la creación de la Indian SuperLeague (ISL), que por varios años corrió en paralelo a lo que era la primera división oficial, la I-League.
Solo tras varias temporadas, disputas internas y correcciones de la AFC, la AIFF decidió finalmente oficializar a la ISL como la primera división del país, lo que trajo como resultado un debilitamiento financiero extremo de los clubes de la I-League, entre los que se encontraban los históricos Mohun Bagan y East Bengal de Calcuta. A su vez, los clubes franquicia de la ISL en algunos casos no han llegado a lograr los avances económicos, futbolísticos o la construcción de una audiencia propia que se proponían. Los resultados de la gestión de Patel se ven, incluso, en los números y estadísticas tanto de los clubes como las selecciones en todos los niveles, donde la India ha tenido magros resultados a pesar del gran influjo de dinero que significó la irrupción de la ISL.
En ese sentido, si bien su salida puede traer ciertos aires de esperanza a los fanáticos indios, también abre un abanico de incertidumbres. En primer lugar, porque la intervención directa de un organismo extra-futbolístico en la federación podría implicar su suspensión ya que viola dos aspectos clave que la FIFA delimita en su estatuto: la elección democrática de sus representantes y la no interferencia de otros actores en ese proceso.
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Existen antecedentes recientes de hechos similares en otros países, como Nigeria en 2014, donde la corte determinó nuevas autoridades para la federación nigeriana y la misma fue suspendida hasta que ese fallo se revocó. O su vecino Pakistán, que ha tenido varias idas y vueltas por distintas formas de interferencia en la federación en los últimos tiempos, lo que le ha valido varias suspensiones, la última de ellas ocurrida en el 2021 y que aún continúa vigente.
La situación escaló a tal punto que la gran figura de la India y goleador histórico, Sunil Chhetri, calificó a la posible suspensión como “catastrófica” y anunció que esto podría precipitar su retiro, al menos del fútbol internacional. Pero lo cierto es que tras producirse el hecho, rápidamente todos los actores dentro de este conflicto comenzaron a procurar asegurarse que la India no siga el mismo camino que estas naciones.
Los fantasmas de una posible suspensión comenzaron a disiparse, momentáneamente, con la llegada de una delegación conjunta de la FIFA y la AFC a Nueva Delhi esta semana. “Los próximos pasos deberían ser la ratificación de los estatutos de la AIFF en línea con los principios de buena gobernanza de la FIFA y llama a un congreso electoral para la elección de autoridades de la AIFF”, comunicó la AFC de manera oficial tras una serie de reuniones que mantuvo esta comitiva.
La oficialización por parte del máximo ente asiático de que si bien están monitoreando la situación, aceptan ese camino como vía para la normalización, ha dado una bocanada de aire fresco. La carta de negociación que tiene la AIFF para evitar una suspensión es el mundial femenino sub-17, que se va a realizar en el país durante el mes de octubre; sería escandaloso que no se pueda hacer porque la federación anfitriona se encuentra inhabilitada.
Por otro lado, ese mismo certamen le pone fecha límite: la FIFA y la AFC quieren que para ese torneo ya haya autoridades elegidas democráticamente. La mediación en estas discusiones la tuvieron el mismo Patel junto con el ministro de deportes, Anurag Thakur. Lo que da a entender adicionalmente que una suspensión de momento no está en los planes de nadie y que la hoja de ruta también cuenta con apoyo político en lo más alto de las esferas gubernamentales. Hay intervenciones que parecen no ser tan problemáticas para el máximo órgano del fútbol.
La situación escaló a tal punto que la gran figura de la India y goleador histórico, Sunil Chhetri, anunció que esto podría precipitar su retiro, al menos del fútbol internacional
La situación, aun así, es extremadamente frágil. Los procesos electorales en estas instancias siempre son problemáticos y no están exentos de las clásicas disputas de poder que pueden dilatar o cambiar la situación. Por eso se estima que en los próximos días habrá nuevas reuniones al interior de la AIFF para determinar finalmente el camino más rápido para normalizar la federación, al menos en lo referido al organigrama y su calendario electoral.
Siguen pendientes cuestiones internas al fútbol del país, como la frágil situación económica de varios de sus clubes, la obligatoriedad planteada por la AFC de un sistema de ascensos y descensos entre la primera división y la I-League, y la falta de desarrollo en las divisiones formativas para quienes en el futuro deberían llevar a la India a su primer Mundial.
En esta situación entonces, el “gigante dormido del fútbol” parece destinado a no poder salir de su letargo.
Nahuel Lanzón es periodista especializado en fútbol asiático y africano y sus vínculos culturales y políticos. Es autor del podcast y canal AlterFútbol.














