La crisis demográfica en Japón
En Japón, la cuarta economía del mundo, el nacimiento de bebés disminuyó significativamente durante ocho años consecutivos y llegó hasta un descenso del 5,1%, según el Ministerio de Salud y Bienestar del país. Este número es el más bajo registrado desde que comenzaron los estudios en 1899.
Los matrimonios también cayeron hasta un 5,9% y los nacimientos por fuera del casamiento son extraños en Japón, por los fuertes valores familiares y sociales. En este marco, funcionarios del Gobierno nipón plantearon la necesidad de invertir la tendencia en los próximos seis años al menos.
Entre los motivos que encontraron las encuestadoras, los jóvenes japoneses no quieren casarse ni tener hijos por las malas perspectivas a futuro, tanto en el ámbito laboral como en el alto costo de vida que aumenta más rápido que los salarios.
Por otra parte, la enorme cantidad de tiempo dedicada al trabajo en la cultra japonesa no es compatible con tener una familia, explican los encuestados. Otro factor que mencionan son las molestias sufridas por el llanto de los bebés y el ruido de los niños. Además, muchos padres jóvenes aseguran sentirse aislados de sus grupos sociales al tener hijos.
El problema de infertilidad en Corea del Sur
La tasa de fertilidad en Corea del Sur cayó a 0,72 en 2023, 8% menos que en 2022, según información preliminar de las Estadísticas Corea. Este número es récord en el mundo.
El Instituto de Mediciones y Evaluación de Salud de la Universidad de Washington estimó que en caso de seguir este camino, Seúl podría descender en 26, 8 millones de habitantes para el año 2100.
«La cantidad de recién nacidos en 2023 fue de 230.000, que son 19.200 menos que un año antes, una caída de 7,7%», explicó la periodistas Lim Young-il, jefe de la División de Censos de Población en Estadísticas Corea.
En este marco, el Gobierno invirtió millones de dólares en promover la natalidad con subsidios, servicios de guardería gratuitos y apoyo a tratamientos de fertilidad












