Cine asiático: explorando imaginarios y rompiendo barreras culturales

IMAGINARIO

Un imaginario es entendido como “una construcción socio histórica que abarca el conjunto de instituciones, normas y símbolos que comparte un determinado grupo social y, que, pese a su carácter imaginado, opera en la realidad ofreciendo tanto oportunidades como restricciones para el accionar de los sujetos».

Por lo que un imaginario, puede ser perfectamente representado en lo que se considera el séptimo arte, el cine. El cine nos permite construir ideas respecto a los personajes, su forma de pensar, su entorno e inclusive el país en el que viven. De aquí que el cine haya sido utilizado como propaganda duranta la Guerra Fría para después formar parte de lo que hoy en día conocemos como “soft power, una parte de la política exterior de los países que otorga el poder de crear un propio imaginario respecto a lo que es ser un ciudadano en su nación, y lo que ésta misma representa.

Esto lleva a la pregunta ¿qué sucede cuándo un país crea un imaginario equivocado de otro? Si bien la respuesta más obvia es que durante la Guerra Fría todos creían que los rusos tenían cierta ideología por lo que planteaba EE. UU en la mayoría de sus filmes, y lo mismo harían con los asiáticos y las personas de Medio Oriente. Por lo mismo, la aceptación de los filmes asiáticos en la industria cinematográfica occidental fue complicada por lo que las historias que se aceptaron en primera instancia fueron aquellas de índole histórico, de samuráis y geishas, todo aquello que sirviera para que se pudiera seguir alimentando la idea de Asia que previamente occidente ya había construido.

Japón, pionero del cine asiático

El cine asiático comenzó en Japón a finales del siglo XIX pero tomo fuerza hasta la década de 1920, cuando la era del cine mudo dio lugar al «movimiento del cine puro», que enfatizaba la narración visual y evitaba los intertítulos para después dar paso en 1930 a las «jidaigeki», o dramas históricos, que presentaban a samuráis que luchaban con espadas y escenarios históricos. La posguerra trajo consigo la «Edad de Oro» del cine japonés, con directores como Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu ganando reconocimiento internacional. Las películas de Kurosawa, como «Rashomon» y «Los siete samuráis», fueron particularmente influyentes en dar forma a la percepción occidental del cine japonés. En los años 60, el movimiento de la «Nueva Ola» trajo una nueva ola de películas experimentales y socialmente conscientes. Hoy en día, el cine japonés continúa prosperando, con cineastas como Hirokazu Kore-eda y Naomi Kawase obteniendo reconocimiento crítico e internacional.

“Soft power” a la coreana

El cine coreano pasó de ser una pequeña industria cerrada a convertirse en un actor importante en la escena cinematográfica internacional. Después de la liberación de Corea de la ocupación japonesa en 1945, el país experimentó un auge en la producción cinematográfica, con cineastas produciendo una variedad de géneros, desde melodramas hasta películas de acción. Sin embargo, no fue hasta los años 90, con el inicio de lo que conocemos como “hallyu” que el cine coreano comenzó a ganar reconocimiento internacional, presentando elículas desgarradoras y socialmente conscientes que exploraron temas como la corrupción política y la desigualdad social.

En los años 2000, otro éxito llegó al cine coreano, con películas como «Oldboy», “Memories of Murder” y «The Host» logrando tanto el reconocimiento de la crítica como el éxito comercial. Esto sin mencionar el auge del cine de terror coreano que ha tenido gran alcance a nivel internacional gracias a sus adaptaciones estadounidenses y las plataformas de streaming. Hoy en día, el cine coreano sigue prosperando, con directores como Bong Joon-ho y Park Chan-wook logrando reconocimiento mundial y ayudando a dar forma al futuro de la industria.

El nuevo y renovado cine Asiático

En 2019, «Parasite» de Bong Joon-ho, que hizo historia al ganar la Palma de Oro y obtener un reconocimiento sin precedentes con sus 197 galardones a nivel internacional, entre los cuales está el Oscar a Mejor Película, convirtiéndose en el primer filme de habla no inglesa en ganar éste galardón, logro marcó un hito para el cine surcoreano y generó un renovado interés por el cine asiático en general. Además, obras recientes como «Ride My Car» (2021) de Ryusuke Hamaguchi, que se llevó en 2022 el Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa y «Decision to Leave» (2022) dirigida por Park Chan-wook, recibió una ovación de pie durante cinco minutos en Cannes.

Hoy en día, el cine asiático continúa prosperando, con cineastas de países como China, Taiwán, Tailandia y Filipinas dejando su huella en el escenario global. En la edición 2023 del Festival de Cannes, uno de los más aclamados de la escena cinematográfica mundial, se presentaron un total de diez filmes asiáticos, dentro de los cuáles había producciones japonesas, chinas, coreanas y una malaya, Tiger Stripes, siendo esta última la que recibió el galardón “Grand Prix” durante la Semana de la Crítica.

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Otro gran apoyo para posicionar el contenido asiático dentro de la industria cinematográfica,  son  plataformas de streaming que han facilitado el acceso del cine asiático y han desestigmatizado la idea de que un filme de este origen únicamente es posible de ver en una sala de cine de arte. La creciente disponibilidad de servicios de streaming en línea el público puede acceder a películas de todo el mundo con solo unos clics. Estas plataformas han proporcionado una espacio muy necesaria para que el cine asiático obtenga exposición y construya un seguimiento internacional.

La posguerra trajo consigo la «Edad de Oro» del cine japonés, con directores como Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu ganando reconocimiento internacional

Recientemenete, Netflix, una de las plataforma de streaming más importantes a nivel global, dio a conocer que invertirá un aproximado de 2,500 millones de dólares en producciones surcoreanas, ya que las más recientes producciones como “El Juego del Calamar” o “Woo, Una Abogada Extraordinaria” tuvieron un éxito insólito con alrededor de 142 millones de vistas en los hogares alrededor del mundo. Asimismo, los filmes “Okja”, “Una Chica del Siglo XX”, “Barrenderos Espaciales”, entre otros, se han vuelto del agrado del público internacional gracias a la plataforma, que también permite la creación de contenido multifacético y trata de brindar un espcaio para la diversidad de historias que existen tan solo en Corea del Sur.

La diversidad de imaginarios sociales que se presentan en el cine asiático tienen un enfoque distinto en la narrativa, temas y estética visual que lo diferencia del cine occidental, y lo hace atractivo al espectador. Una diferencia clave es el énfasis en los valores colectivos y la comunidad en lugar del individualismo. En muchas películas asiáticas, el enfoque está en las relaciones entre los personajes y sus obligaciones con la familia y la sociedad. Además, el cine asiático a menudo explora temas como la espiritualidad, el honor y el deber, que pueden ser menos prominentes en el cine occidental. En cuanto al estilo narrativo, el cine asiático puede emplear narrativas no lineales, secuencias de sueños y otras técnicas no convencionales para transmitir significado y emoción.

El que Asia pueda representar cinematograficamente sus propios imaginarios sociales permite el acercamiento a su cultura, procesos históricos y situación actual permite reconocer la representación y la diversidad como un factor cruciales en la creación de cine porque permiten que una mayor variedad de voces y perspectivas sean escuchadas. Además, la creciente popularidad del cine asiático puede ayudar a derribar barreras culturales y promover una mayor comprensión y apreciación de diferentes culturas.

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Estudiante de Relaciones Internacionales interesada en el sector creativo de Asia, así como en el desarrollo del Sudeste Asiático. Voluntaria en el Programa Universitario de Estudios de Asia y África de la UNAM. Ponente para el Círculo Mexicano de Estudios Coreanos y el Círculo de Estudios sobre Subcultura Japonesa. Docente de Inglés y World Affairs.