Masivas protestas en Corea al acercarse el fallo sobre el impeachment a Yoon Suk-yeol

impeachment Yoon

Corea del Sur enfrenta una de las mayores crisis políticas en décadas a medida que se acerca el fallo del Tribunal Constitucional sobre el impeachment del presidente Yoon Suk-yeol. Decenas de miles de ciudadanos han salido a las calles de Seúl en manifestaciones tanto a favor como en contra del mandatario, intensificando la tensión en el país.

Este sábado, las calles de la capital surcoreana fueron escenario de dos manifestaciones multitudinarias. En el centro de la ciudad, opositores a Yoon exigieron su destitución inmediata, mientras que, a pocas cuadras, simpatizantes del presidente pidieron su restitución al cargo. La oposición, liderada por el Partido Democrático, aseguró que más de un millón de personas participaron en la marcha contra Yoon, aunque la policía cifró la asistencia en aproximadamente 43,000 manifestantes de cada bando.

La crisis se desató en diciembre de 2024, cuando Yoon intentó declarar la ley marcial, argumentando la necesidad de mantener el orden público ante un supuesto intento de golpe de Estado promovido por sectores opositores; su acción provocó un profundo cisma en la sociedad surcoreana y derivó en su impeachment en la Asamblea Nacional, lo que lo llevó a enfrentar un juicio por insurrección.

El Tribunal Constitucional de Corea del Sur debe determinar en los próximos días si Yoon Suk-yeol será destituido definitivamente de la presidencia. La decisión es trascendental, ya que, de confirmarse su destitución, se convocaría una elección presidencial anticipada en un plazo de dos meses.

El fallo también marcará un precedente histórico, ya que Yoon sería el segundo presidente surcoreano en ser removido del cargo por un proceso de impeachment. La primera ocurrió en 2017, cuando Park Geun-hye fue destituida por un escándalo de corrupción.

El caso ha exacerbado las divisiones entre los sectores conservadores y liberales del país, lo que ha llevado a un clima de incertidumbre y confrontación política sin precedentes.

Las encuestas reflejan una división significativa en la opinión pública. Un sondeo de Gallup Corea publicado el viernes reveló que el 58% de los ciudadanos apoya la destitución de Yoon, mientras que el 37% está en contra.

«La liberación de Yoon de la cárcel la semana pasada fue extremadamente frustrante», afirmó Song Young-sun, una manifestante de 48 años en la protesta contra el presidente. «Espero que el Tribunal Constitucional resuelva la situación la próxima semana».

Corea en crisis: el expresidente Yoon Suk Yeol liberado

Por otro lado, sus seguidores argumentan que el proceso judicial ha sido politizado y buscan la restitución del presidente. «Confío en que los jueces del Tribunal Constitucional tomarán una decisión justa y desestimarán la acusación», afirmó Kim Hyung-joon, un manifestante de 70 años que apoya a Yoon.

Ante la creciente tensión en las calles, el gobierno ha desplegado alrededor de 3,600 agentes de policía en el centro de Seúl para evitar enfrentamientos entre los manifestantes. Además, se han tomado medidas adicionales, como el cierre de la estación de metro de Anguk, cercana al Tribunal Constitucional, y la prohibición del uso de drones en la zona.

El presidente interino, Choi Sang-mok, ha hecho un llamado a la calma, instando a la población a respetar el fallo del Tribunal Constitucional y evitar actos de violencia. «La comunidad internacional está observando a Corea del Sur. Nuestra resiliencia democrática está siendo puesta a prueba», declaró Choi en una reunión de gabinete.

Las autoridades también han advertido que están preparadas para responder con firmeza ante cualquier intento de alteración del orden público, recordando los incidentes violentos de enero, cuando seguidores de Yoon irrumpieron en un edificio judicial.

El proceso de destitución de Yoon ha generado inestabilidad en los mercados financieros surcoreanos. La incertidumbre sobre el futuro del gobierno ha provocado caídas en la bolsa de valores y ha afectado la confianza de los inversores.

En el ámbito político, el Partido Democrático ha aprovechado la situación para fortalecer su posición de cara a las elecciones legislativas de abril, presentando la destitución de Yoon como una necesidad para restaurar la estabilidad en el país.

Por su parte, los aliados conservadores del presidente argumentan que su remoción podría generar un peligroso precedente de inestabilidad política. «Si permitimos que un presidente electo sea destituido de esta manera, sentaremos un precedente que podría ser usado en el futuro contra cualquier líder que tome decisiones impopulares», afirmó un legislador del Partido del Poder del Pueblo, la formación política de Yoon.

Mientras el país espera la decisión del Tribunal Constitucional, Corea del Sur se encuentra en un momento crítico de su historia política, con consecuencias que podrían redefinir el futuro de su democracia.

+ posts