Recientemente han estado rondando en las redes sociales una serie de acusaciones de parte del expresidente estadounidense, Donald Trump, hacia la actual vicepresidenta y candidata para la presidencia de Estados Unidos, Kamala Harris, respecto de la cuestión étnica.
Trump afirma que, durante toda su carrera política, la vicepresidenta únicamente se había identificado como una mujer con ascendencia india y que solo en el último tiempo ha comenzado a decir que tiene ascendencia afroamericana, para ganar beneficios políticos. Sin embargo, existe una gran cantidad de evidencia que demuestra lo contrario, dejando ver en las acusaciones de Trump otras intenciones.

Shyamala Gopalan, la madre de Harris, fue una mujer pionera en Estados Unidos, científica y activista. Recientemente, la vicepresidenta estadounidense realizó un reconocimiento a aquellas mujeres que marcaron su camino y la ayudaron a llegar hasta donde está. En un video publicado en Twitter, comenzó diciendo: «La mujer más responsable de mi presencia aquí hoy, mi madre Shyamala Gopalan Harris».
«Cuando vino aquí desde la India a los 19 años, tal vez no se imaginaba este momento». Y continuó diciendo, «pero ella creía profundamente en un Estados Unidos donde un momento como este sería posible».
En un post de Instagram en recuerdo de su madre, durante el Mes de la Historia de las Mujeres de 2020, Harris escribió: «Mi madre fue una fuerza de la naturaleza y la mayor fuente de inspiración de mi vida». Y agregó «Nos enseñó a mi hermana, Maya, y a mí, lo importante que es trabajar duro y creer en nuestro poder para corregir lo que está mal».
Shyamala Gopalan era la mayor de los cuatro hijos de un alto funcionario. Creció en una familia de personas estudiosas y exitosas, en una nación que conquistó su independencia de Gran Bretaña en 1947. Para ese momento, ella tenía nueve años.
«Mi madre se había criado en una familia en la que el activismo político y el liderazgo social eran algo normal», escribió Harris en su autobiografía. «Desarrolló una gran conciencia política por influencia de mis abuelos. Tenía en cuenta la historia, era consciente de las luchas libradas, de las desigualdades. Nació con el sentido de la justicia grabado en el alma».
Shyamala Gopalan tenía diecinueve en 1958, cuando se graduó en Economía Doméstica en el Lady Irwin College de Nueva Deli, y con el beneplácito de su padre viajó a Berkeley en busca de una educación superior y más completa. Estudió Nutrición y Endocrinología, se doctoró, y en las décadas siguientes obtuvo reconocimiento público por su investigación del cáncer de mama. Sus estudios han sido citados centenares de veces en diferentes artículos de investigación publicados, y consiguió recaudar un total de 4,76 millones de dólares en subvenciones para su trabajo.
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La gente que trabaja con la vicepresidenta afirma que tiene a su madre muy presente en su vida, en sus acciones y decisiones. Constantemente la recuerda y es raro que no mencione algún sabio consejo que ella le dio. El que más repite en público es «Puede que seas la primera en hacer muchas cosas, pero asegúrate de no ser la última».
Citando nuevamente la biografía de Harris, escribe: “Nuestros nombres indios clásicos se remontan a nuestra herencia y nos criaron con una gran conciencia y aprecio por la cultura india”. Sin embargo, y haciendo referencia a su ascendencia jamaicana, luego aclara: “Mi madre sabía muy bien que estaba criando a dos hijas negras. Sabía que su tierra adoptiva nos vería a Maya y a mí como niñas negras, y estaba decidida a asegurarse de que nos convirtiéramos en mujeres negras, seguras y orgullosas”.
Ella relata que de pequeña asistía regularmente a un “centro cultural negro pionero”. En aquel lugar se presentaba actuaciones de “algunos de los pensadores y líderes negros más destacados de la época”. Algunos de los héroes que más admiraba, dijo, fueron los abogados afroamericanos “Thurgood Marshall, Charles Hamilton Houston, Constance Baker Motley; gigantes del movimiento de derechos civiles”.
Siguiendo el ejemplo de estas figuras que tanto admiraba, decidió asistir a una universidad históricamente negra de Washington, DC, como estudiante universitaria. En Howard, Harris se unió a la sororidad Alpha Kappa Alpha Sorority. La cual se presenta a sí misma como “la principal organización de letras griegas de Estados Unidos para mujeres afroamericanas”.
En ocaciones, la vicepresidenta ha hecho referencia a sus orígenes asiáticos cuando ha hablado frente a un público donde la mayoría comparte con ella la misma ascendencia. Un buen ejemplo puede ser su intervención en la Cumbre sobre el Impacto Indio-Estadounidense, celebrada en mayo. Allí, Harris habló de su herencia asiática y, al mismo tiempo, alentó a su audiencia a participar en el proceso político y a postularse para cargos electos.
“Te vas a encontrar, invariablemente, en salas donde eres el único que se parece a ti”, dijo. “Y lo que luego le digo a cada uno de ustedes: mira alrededor de esta habitación y guarda esta imagen. Y recuerda entonces, cuando entres en esas habitaciones … recuerda que no estás solo, que todos estamos ahí contigo”.













