La fecha tentativa para la llegada de Milei a Beijing es el 4 de julio, en un viaje que se concretó tras la renovación de un tramo del swap chino de 5.000 millones de dólares. Este acuerdo financiero permitirá fortalecer las reservas del Banco Central de Argentina y facilitar el comercio exterior del país.
Durante su campaña electoral, Milei expresó contundentemente su rechazo a cualquier relación con regímenes comunistas, incluyendo China. “Nosotros no hacemos pacto con comunistas… ni con China”, afirmó el 16 de octubre de 2023. Sin embargo, la realidad económica y la necesidad de políticas pragmáticas han llevado a Milei a reconsiderar su posición, adoptando un enfoque más flexible en el ejercicio del poder.
A mediados de julio, China esperaba el pago de 5.000 millones de dólares del tramo activo del swap, una suma que Argentina no podía cubrir con sus reservas propias sin comprometer su plan de ajuste económico. En este contexto, Milei instruyó a su equipo económico, liderado por Luis Caputo, a negociar la refinanciación de este tramo del swap. Tras semanas de trabajo, se llegó a un acuerdo que permite al Banco Central de Argentina comenzar a pagar a partir del próximo año y completar los pagos a mediados de 2026. Este entendimiento despeja posibles impactos negativos en las reservas a corto plazo y suspende los intereses de la deuda.
Este pragmatismo no es nuevo en Milei. Durante la campaña, cuestionó al Papa Francisco, pero luego reconoció su influencia global y mejoró la relación con él, mostrando su capacidad de adaptarse a las circunstancias. La visita a China sigue esta misma lógica disruptiva: aunque Milei no cederá en sus principios ideológicos, cruzará la Plaza Tiananmen y se reunirá con Xi Jinping en un encuentro bilateral inesperado.
Un aspecto relevante de esta visita es que, hasta ahora, Milei no ha realizado una visita oficial a Estados Unidos, su principal aliado geopolítico. Este viaje a China, si se concreta el 4 de julio, marcará un hecho político de gran importancia.
El régimen chino, por su parte, ve en esta visita una oportunidad para relanzar las relaciones bilaterales con Argentina y reactivar proyectos de infraestructura suspendidos desde la asunción de Milei. Entre estos proyectos se encuentran represas hidroeléctricas en el sur del país, centrales nucleares en Buenos Aires y un puerto estratégico en Tierra del Fuego.
Sin embargo, desde el entorno del presidente argentino, se aclara que estos proyectos no necesariamente se concretarán. «No sólo no hay plata. Tampoco vamos a cambiar nuestro alineamiento con Estados Unidos e Israel», respondieron fuentes gubernamentales, indicando que la visita a China no implica una revisión completa de la agenda geopolítica de Milei.












