¿Está cayendo la Estrella Roja sobre la India?

estrella roja

El experimento revolucionario «Estrella Roja» de la India, que comenzó en 1946 en Telangana de la mano del Partido Comunista de la India (CPI), resurgió tras una pausa en el norte de Bengala Occidental en 1967. China lo describió entonces como “El trueno de primavera sobre la India”. Esta “revolución” de 79 años se tornó más feroz desde el inicio del milenio. Sin embargo, ante una ofensiva feroz del Estado indio, se enfrenta ahora a la promesa del gobierno de Narendra Modi de una India “libre de naxalismo” para marzo de 2026.

Los recientes golpes debilitantes sufridos por los maoístas, tras la eliminación de sus principales líderes, como Basavaraju en Chhattisgarh y Pappu Lohra en Jharkhand, junto con otros revolucionarios destacados, abren una pregunta clave: ¿por qué, habiendo sobrevivido casi ocho décadas, este movimiento es considerado una amenaza para la seguridad pública?

El origen y el auge

Durante los años 40, los líderes del CPI organizaron a campesinos pobres y explotados en la región de Telangana. La dominación de los Deshmukh (recaudadores de impuestos) culminó en la primera revolución marxista-leninista-maoísta en la India, iniciada en 1946. La estructura social y la economía política de la región facilitaron la movilización para el levantamiento. La independencia india, declarada el 15 de agosto de 1947, fue considerada una independencia falsa por los comunistas.

Los Deshmukh, también conocidos como Doras, tenían control absoluto sobre sus parganas (unidades administrativas) y sobre la vida de los campesinos. El sistema de vetti (trabajo forzado) exigía servicios gratuitos de castas específicas, mientras los Doras también explotaban sexualmente a mujeres campesinas.

El Estado indio intervino tras la independencia, utilizando fuerza, diplomacia e imaginación. Influido por la ideología soviética, el CPI dio fin a la revolución tras el consejo directo de Stalin, quien les sugirió participar en las elecciones. Mientras el ejército reprimía el movimiento, el discípulo de Gandhi, Vinoba Bhave, fue invitado. Al interactuar con la población, impulsó el movimiento bhoodan (donación de tierras), que logró apaciguar a los campesinos y puso fin al levantamiento hacia 1951–1952.

La incursión parlamentaria del CPI fue exitosa: obtuvo 16 escaños en la Lok Sabha en 1952 y 27 en 1957. Esto profundizó las divisiones entre los sectores parlamentarios y revolucionarios, llevando a una escisión en 1964. El surgimiento del CPI (Marxista) respondió, en parte, a las disputas ideológicas entre la URSS y China.

Naxalbari y las divisiones comunistas

El CPI(M) se convirtió en eje de organización campesina en Naxalbari, Bengala Occidental. Líderes como Charu Majumdar, Jangal Santhal y Kanu Sanyal movilizaron a tribales y campesinos contra los jotedars (propietarios de tierras). Un ataque a un granero el 3 de marzo de 1967 desató enfrentamientos con la policía en varias comisarías de Siliguri. Como el CPI(M) también participaba del gobierno, se produjo una nueva escisión: surgió el CPI (Marxista-Leninista), que encabezó la insurgencia.

El movimiento fue aplastado a comienzos de los años 70, pero dejó como legado reformas agrarias que el CPI(M) institucionalizó desde el gobierno.

Srikakulam, expansión y declive

En Srikakulam (Andhra Pradesh), tribus de las colinas (girijans) fueron movilizadas por el maestro Vempatapu Satyanarayana. Aunque local y violento, el movimiento duró hasta los años 80 y se expandió a zonas de Madhya Pradesh, Chhattisgarh, Bihar y Jharkhand. El Estado lo reprimió fuertemente, arrestando y matando a líderes, incluyendo a Satyanarayana. Además, las tácticas violentas de los maoístas alienaron a la población, incluyendo a los propios girijans.

Pese a la represión, el movimiento influyó en la agenda estatal de desarrollo y restitución de tierras. Para 1979, se habían restaurado 5.543 hectáreas a tribales en Srikakulam, aunque la corrupción impidió el éxito de los programas.

Doctrinarismo y violencia

Durante las décadas del 70 y 80, el movimiento se volvió altamente doctrinario en Andhra y Telangana, dividiendo a líderes y militantes. Surgieron los dalams (grupos armados) que protagonizaron conflictos internos y enfrentamientos con la policía. La represión, junto con los errores estratégicos, debilitó su base social.

Consolidación y auge maoísta

El 21 de septiembre de 2004, el CPI-ML (People’s War) y el Maoist Communist Centre of India se fusionaron para formar el CPI (Maoist), el grupo más poderoso hasta hoy. Su brazo armado, el Ejército Guerrillero de Liberación Popular, con 3.500 combatientes y armamento sofisticado, llegó a controlar 76 distritos en nueve estados según el Ministerio del Interior (2005–06), extendiendo su influencia a un tercio del país.

La respuesta estatal fue confusa. En 2005, Chhattisgarh formó una milicia civil, Salwa Judum, para combatirlos, lo que generó violencia entre comunidades. En 2011, la Corte Suprema ordenó su disolución, recordando que el origen del extremismo estaba en la pobreza y la exclusión.

La Comisión de Planificación reconoció en un informe que “el naxalismo es, en gran medida, producto del fracaso colectivo para garantizar derechos constitucionales básicos a diversos sectores sociales”. Aun así, en 2009 el gobierno lanzó la fracasada “Operación Cacería Verde”, desplegando fuerzas paramilitares sin resultados duraderos.

Desde 2014: la era Modi

Con la llegada de Narendra Modi al poder, el enfoque cambió a uno centrado en el uso de la fuerza. La eliminación de líderes, las rendiciones de cuadros, el desgaste ideológico y el avance del desarrollo económico redujeron el atractivo del movimiento armado.

No obstante, el gobierno ha sido criticado por usar de forma ambigua la etiqueta de “naxal urbano” para encarcelar a intelectuales y activistas sociales bajo leyes antiterroristas. Se reclama también una justicia más equitativa en los procesos de libertad bajo fianza.

Nota: esta es un artículo republicado del medio «The Wire» a través de un acuerdo de cooperación entre ambas partes para la difusión de contenido periodístico. Link original.

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Ajay K. Mehra es un politólogo. Fue investigador senior Atal Bihari Vajpayee en el Museo y Biblioteca Conmemorativa de Nehru, Nueva Delhi, entre 2019 y 2021, y director del Shaheed Bhagat Singh Evening College de la Universidad de Delhi en 2018.