Guerra Arancelaria – Nuevo Orden Comercial Global

Donald Trump

El 2 abril de 2025 el presidente estadounidense Donald Trump, decretó el Día de la Liberación, entendiéndose aquello como el día de su independencia económica. El objetivo principal de dicha declaración es hacer rica y próspera nuevamente a la nación norteamericana y establecer una época dorada para su comercio. Para ello ha empleado aranceles a la mayoría de países que mantienen relaciones comerciales con Estados Unidos. El mandatario estadounidense ha señalado que impone “aranceles recíprocos” pese a que en el caso de los aranceles que Taiwán impone a las importaciones de Estados Unidos es de 64%; mientras que, desde el 2 de abril del año en curso el país norteamericano impone aranceles a Taiwán de 32%; la mitad para ser exactos. Dicha correlación injusta 64-32 en contra del comercio norteamericano impulsó al mandatario estadounidense a tomar dicha medida.

En su alocución el presidente Trump señaló que el acceso al mercado estadounidense es un privilegio, no un derecho. Con el aumento de los aranceles aspira reindustrializar aceleradamente a Estados Unidos, acortando la balanza comercial deficitaria. En el caso europeo el déficit comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea fue de 235.600 millones de dólares en 2024. Frente al porcentaje europeo de 39% a las exportaciones europeas, Estados Unidos le impone un 20%.

El impacto al orden comercial global a raíz del incremento de los aranceles por parte de la nación norteamericana indudablemente conducirá al aumento de los precios de los productos y con ello el encarecimiento de los mismos por su bajo consumo; se reducirá la oferta por su limitada rentabilidad. En líneas generales la medida causará una pujante inflación a escala global y el estancamiento de muchas economías que dependen de las exportaciones a Estados Unidos. Según el Presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Jerome Powell la recesión es altamente probable.

Fórmula de cálculo

A fin de comprender los motivos del incremento de los aranceles por la Casa Blanca, los asesores comerciales han simplificado en una fórmula el cálculo a considerar para el efecto. Esta es, dividir el déficit comercial que tiene Estados Unidos con cada país (Exportaciones-Importaciones) y luego establecer el porcentaje que el déficit comercial representa sobre las importaciones dividido para dos. Un ejemplo de ello, se encuentra líneas arriba en el caso europeo.

¿Cómo entender las medidas arancelarias?

¿Qué son los aranceles y cómo funcionan? Es el impuesto que un país cobra a los productos que vienen del extranjero. Su fin es hacerlos más caros para proteger la producción nacional y fomentar el consumo interno; esto, a su vez genera ingresos al presupuesto nacional.

En ese contexto, es necesario también conocer sobre las medidas pararancelarias, las cuales han sido consideradas para el incremento de los aranceles por Washington. En general, estas son restricciones y regulaciones técnicas internas que aumentan el costo de las importaciones, de manera similar a los aranceles y se emplean para proteger el comercio. En el caso ecuatoriano el gobierno norteamericano le incrementó 10% a sus importaciones aduciendo, entre una amplia gama de medidas el escaso control en las marcas – protección de la propiedad intelectual.

De acuerdo a Peter Navarro, Asesor comercial de Estados Unidos, las medidas arancelarias podrían generar ingresos anuales de 600.000 mil millones de dólares. Esto contribuiría a enriquecer al país norteamericano a costa del comercio mundial con el que mantiene relaciones económicas y así, conseguir recursos para reducir la deuda norteamericana que asciende a 36 billones de dólares. En ese marco, Estados Unidos, se ha permitido gastar más que en lo que produce, principalmente por el hecho que las fábricas globales se concentran en el Indo y Asia-Pacífico por su mano de obra barata. En suma, el uso de los aranceles para equilibrar la balanza comercial; re-equilibrio de inversiones para obtener rentabilidad y beneficio.

Según analistas económicos, Washington está manipulando el mercado global desde su posición hegemónica de fuerza al tener el dólar como moneda de reserva – confianza mundial y liquidar parte de la deuda a causa de la inflación.

Es conocido que la administración Trump está enfocada en sanear las cuentas y por ello reducir el gasto público de la mano de Elon Musk en el Departamento de Eficiencia Gubernamental. Por su parte, el Secretario de Estado Marco Rubio señala que las medidas arancelarias buscan regular el comercio global; en una amplia batalla por el dominio del comercio mundial con su rival sistémico, China.

Efectos – Contexto internacional

En ese complejo escenario internacional, el gobierno chino puede devaluar el yuan para aumentar las exportaciones, pero en un permanente incremento de aranceles que ya supera el 200%, la relación con el país norteamericano hará casi imposible conservar relaciones comerciales debido a los elevados costos de producción. El ataque mutuo se está convirtiendo en una guerra de desgaste en el que, la administración Trump confía vencer y hacer que ceda ante las negociaciones el gobierno chino.

Sin embargo, en el transcurso de días, el líder chino Xi Xinping ha concretado una gira de estado con Vietnam, Malasia y Cambodia para protegerse de las medidas arancelarias del presidente Donald Trump. Inclusive como colofón de fondo, las reacciones asiáticas se han inclinado a acelerar un Tratado de Libre Comercio o Acuerdo Comercial Trilateral entre China, Japón y Corea del Sur, algo impensable, años atrás. Ante tal situación, la sobreproducción China se consolida en su consumo interno, se re-dirige a Europa y Mercosur – LATAM, como alternativa a las restricciones arancelarias de Estados Unidos.

Por la parte China, ha decidido no recibir los aviones Boeing de Estados Unidos causando un golpe fuerte a la delicada industria aeronáutica estadounidense, en crisis desde el fracaso del modelo Boeing 737 MAX 8 y sus dos accidentes aéreos de Indonesia y Etiopía.

Otras reacciones comerciales a nivel internacional se producen en Australia que ha decidido no tomar medidas ante la imposición de los aranceles estadounidenses. Por su parte, el presidente francés Emmanuel Macron ha dispuesto pausar las inversiones con Estados Unidos. En lo referente a un ítem de productos, el incremento de los precios de la soya estadounidense pone en riesgo la situación alimentaria del bloque europeo. En cuanto al acero, según Stéphane Sejourné Comisario Europeo de Estrategia Industrial de la Unión Europea, Europa ya no es competitiva.

En ese marco, la Unión Europea busca rearmarse con gastos superiores a los 800 mil millones de euros, pese a que en su momento fomentaba la austeridad. Para ello flexibilizará los índices de endeudamiento con propuestas de compras conjuntas y la creación de fondos para gasto en defensa. Es evidente que los 27 estados se ven abocados al colapso económico puesto que hacen frente a un conflicto bélico en favor de erogaciones al régimen de Kiev y deben hacer frente a la acelerada desindustrialización agravada por el incremento de los aranceles por parte de Estados Unidos. Si abordamos los sectores en alza como la movilidad eléctrica e inteligencia artificial, Estados Unidos y China lideran esos mercados mientras que el bloque comunitario europeo se ha limitado a regularlo sin tener una participación activa en su desarrollo. Es preciso señalar que, las empresas con mayor capacidad de capitalización son estadounidenses Apple, Microsoft, Nvidia, Alphabet-Google, Amazon, Meta, Tesla versus los consorcios europeos enfocados en venta de bienes de consumo.

Con respecto a las dos mayores economías de Europa, Alemania y Francia, la primera lleva tres años consecutivos de recesión, mientras que junto a la segunda comparten un elevado endeudamiento. En el año 2024 Alemania se mantuvo con un decrecimiento de 0.2% debido entre muchas razones a su excesiva burocracia, nula inversión en tecnologías, infraestructura – conectividad telefónica en 25 años, la aplicación de las sanciones occidentales a Rusia, país que le proveía gas natural y petróleo a precios cómodos para su industria petroquímica, entre otras. Berlín pasó de comprar energía en 2019 a 12 céntimos el kilovatio/hora a pagar 50 céntimos. Ahora Alemania exporta 20% menos a Rusia, 16% menos a Europa, 13% menos al Reino Unido.

Con relación a China, ésta se ha convertido cada vez más competitiva, ya que ha invertido en tecnología. En el sector automotriz pasó de ser el gran cliente al gran competidor global. El costo energético en la producción automóviles europeos es el doble en China y el triple que Estados Unidos. Las propias políticas europeas sacaron al vehículo a combustión del bloque comunitario abriendo las puertas al vehículo eléctrico más económico de China. Cabe anotar que, el principal destino de los autos chinos es Europa y en ventas, el gigante asiático vende el doble que los autos europeos. Con las nuevas medidas arancelarias estadounidenses se prevé que los vehículos tengan un incremento de 10 mil dólares por vehículo. Otra economía relevante de Asia es Japón que, no ha crecido en 20 años.

Dentro de ese marco de guerra arancelaria, Washington anima a la industria europea producir en Estados Unidos ofreciendo un mercado desregulado y bajos impuestos.

Es necesario indicar que, en el año 2005, Estados Unidos aportó al PIB mundial 27.2%, la Unión Europea 24.9%, China 4.8% y el resto del mundo 43.1%. Para el año 2023 Estados Unidos aporta el 26 %; la Unión Europea 17.4%, China 16.9% y el resto del mundo 39.7%. Evidentemente China crece de manera sostenida mientras que Europa retrocede en la economía global. En esa panorámica europea, el bloque comunitario pierde productividad y competitividad. Según Mario Draghi, la solución se la encuentra en la inversión a través del ahorro y sostiene que, el ahorro esta desconectado de la inversión productiva. La diferencia entre Estados Unidos y Alemania es de 8 veces a favor de los americanos y muchos de los ahorros europeos terminan en Estados Unidos. De acuerdo al Banco Central Europeo, en palabras de Enrico Letta, ex Primer ministro italiano y decano de la IE Universidad, cada año sale desde Europa a Estados Unidos 300 mil millones de euros de ahorros europeos.

En general, la gran mayoría de países afectados por el aumento de los aranceles han logrado detener por 90 días la puesta en marcha del aumento de los aranceles para negociar con el gobierno norteamericano y desmantelar en lo posible las medidas paraarancelarias que reducen los márgenes de ganancia – beneficio de las empresas norteamericanas.

Cabe señalar que la facturación de las empresas estadounidenses en Europa es de un 30% con lo cual urge negociar a fin de evitarle pérdidas a su propia industria por el incremento de los aranceles. En cuanto al sector del turismo en abril/2025 se contabilizó una caída del 25% y continúa al alza por la incertidumbre en los mercados y la caída de las principales bolsas de valores del mundo.

En lo referente a la mayor economía de Latinoamérica – Brasil, su Comité de Política Monetaria contrarresta la inflación con el aumento de sus tasas de interés en 14.25%.

¿Qué pasará con Ecuador?

El Banco Central de Ecuador preveía un crecimiento optimista de 2.5% para 2025 pero es poco realista a partir del 2 de abril cuando la administración Trump decidió elevar 10% las importaciones provenientes de Ecuador. Si a ello le sumamos las previsiones de una recesión a escala global el panorama económico se torna sombrío al ver reducidas nuestras exportaciones a Estados Unidos, situación que llevará a buscar nuevos mercados en otras latitudes. Si bien es cierto que el riesgo país notablemente disminuyó con la reciente reelección del presidente Daniel Noboa, el país debe apostar por nuevos préstamos internacionales enfocados a incentivar el sector productivo y no el de consumo y, atraer inversión extranjera para sostener y fortalecer la dolarización.

Conclusiones

De acuerdo a Lorenzo Ramírez analista económico, la guerra arancelaria se enfoca hacia una batalla monetaria en la cual Estados Unidos busca imponerse sobre China en el comercio global. Por su parte, Pablo Gil, economista español: Trump gestiona la política como un negocio, constituyéndose la guerra comercial como una herramienta para obtener beneficios.

En este nuevo hito histórico Estados Unidos prevé realizar ajustes en sus balanzas comerciales a través del arma arancelaria como instrumento de presión y negociación con miras a fortalecer la economía norteamericana. Además, la administración Trump a partir del 2 de abril – Día de la Liberación reescribe una nueva era de proteccionismo salvaje a escala global a costa del resto del mundo. Ha quedado establecido que el presidente estadounidense no es un hombre de instituciones internacionales o que se enfoque en el multilateralismo – Organización Mundial de Comercio OMC, sino de negociaciones con un solo ganador: Estados Unidos de América. Por lo tanto, un país que ejerce hegemonía no negocia en igualdad de condiciones y capacidades, simplemente se impone.

En esa perspectiva, el pragmatismo se fundamenta en su ferviente retórica de que exista superávit a favor de Estados Unidos, con lo cual los aranceles pueden ser una constancia; así se ratifica el eslogan America First y todo debe ser Made in USA.

En esas circunstancias, el mercado global buscará redireccionarse, con lo cual Washington puede dejar de ser el primer socio comercial de muchos países como efecto negativo de sus políticas proteccionistas.

En globalización existe interdependencia compleja, tan compleja que las dos más grandes economías del mundo Estados Unidos y China se complementan. ¿Puede relocalizarse la mano de obra desde China a Estados teniendo en cuenta que la mano de obra de Estados Unidos es más costosa? En cuanto a la población china, se piensa dar preferencia al consumo de la producción interna y de sus nuevos socios como Japón y Corea del Sur. Mengua recordar que los talleres del mundo se concentran en el Indo y Asia-Pacífico con un potencial de consumidores superiores a los 3 mil millones de habitantes, a diferencia del bloque europeo con bajas tasas de natalidad.

En esa dinámica se puede prever a corto plazo el establecimiento de un Tratado de Libre Comercio Trilateral entre China, Japón, Corea del Sur, como efecto de la guerra arancelaria de Trump con condiciones que hagan posible tener reglas claras y un comercio más seguro, estable y previsible fortaleciendo la cooperación regional asiática. Pekín ha tomado la iniciativa con la reciente gira del líder chino Xi Xinping a Vietnam, Malasia y Cambodia. Con Hanói se suscribieron 45 acuerdos de cooperación, en áreas como: cadena de suministros, inteligencia artificial, patrullas marítimas conjuntas, desarrollo ferroviario. Ante las crisis, la oportunidad, filosofía china. A través de ella, el gobierno chino obtiene un impulso renovado al ampliar su Proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Finalmente, a raíz del conflicto en el este de Ucrania las sanciones a Rusia incrementaron los precios energéticos y al parecer las nuevas necesidades europeas y globales harán posible desmantelar de hecho y poco a poco las restricciones impuestas al comercio ruso. En el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania se atribuyó la destrucción o debilitamiento de Europa al Kremlin y con la guerra arancelaria, ahora se atribuye aquello a Washington: un importante giro cualitativo en la retórica geopolítica internacional. En ese contexto, va tomando forma el nuevo orden comercial global.

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Abogado & Máster en Relaciones Internacionales. Docente de Geopolítica, Sociología y Realidad Nacional en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”.

Instructor de Geopolítica contemporánea en la Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE. Profesor de Maestría en Geopolítica contemporánea en la Academia de Guerra del Ejército – Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE.

Conferencista de la Academia de Guerra Aérea AGA de la Fuerza Aérea Ecuatoriana FAE. Autor del libro “Realpolitik. El orden mundial detrás del conflicto en el este de Ucrania” publicado bajo el sello Editorial Planeta.