India aumentó los combustibles y lanzó medidas de austeridad por la crisis energética

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El gobierno de India aumentó este viernes los precios de los combustibles en un intento por contener el impacto del fuerte encarecimiento del petróleo a nivel internacional, mientras crece la preocupación por las consecuencias económicas de la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.

En Nueva Delhi, el precio de la gasolina subió tres rupias por litro y alcanzó las 97,77 rupias, mientras que el diésel pasó a costar 90,67 rupias. La medida marca un cambio en la estrategia del gobierno de Narendra Modi, que hasta ahora había evitado trasladar el aumento del crudo a los consumidores pese a la presión sobre las cuentas públicas.

India depende de las importaciones para cubrir cerca del 90% de su demanda de petróleo y se encuentra entre las economías más afectadas por la interrupción de suministros energéticos desde Medio Oriente. El conflicto regional y las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz dispararon los costos de la energía y presionaron además sobre las reservas de divisas.

La suba de combustibles llegó pocos días después de que Modi pidiera a la población adoptar medidas voluntarias de austeridad. El primer ministro instó a trabajar desde casa cuando sea posible, reducir los viajes al exterior y moderar la compra de oro. También llamó a utilizar más el transporte público, compartir vehículos y disminuir el consumo de fertilizantes, al considerar que ahorrar combustible y divisas es un acto de “patriotismo”.

La oposición cuestionó el momento elegido para aplicar los aumentos y sostuvo que el gobierno había mantenido congelados los precios durante la reciente campaña electoral en varios estados del país.

El impacto comenzó a sentirse rápidamente entre los trabajadores urbanos. Manoj Kumar, un taxista de Nueva Delhi de 48 años, aseguró que incluso un incremento pequeño afecta de manera directa a quienes dependen del combustible para subsistir diariamente. “La gente trabaja de la mañana a la noche solo para llegar a fin de mes”, señaló.

En paralelo, el gobierno indio elevó esta semana los aranceles a las importaciones de oro y plata al 15%, en otro intento por reducir la salida de divisas. La rupia india cayó a mínimos históricos en las últimas semanas debido al incremento del costo de las importaciones energéticas.

La capital del país se convirtió además en la primera región en implementar medidas oficiales de ahorro. Las autoridades de Nueva Delhi anunciaron un plan de 90 días para reducir el consumo de combustible en oficinas públicas y fomentar el uso del transporte colectivo.

Según explicó la ministra principal de Delhi, Rekha Gupta, algunos empleados estatales deberán trabajar desde sus hogares dos veces por semana. El gobierno local también pidió al sector privado que adopte iniciativas similares de manera voluntaria.

Al mismo tiempo, India aceleró su programa de mezcla de etanol en los combustibles para reducir la dependencia del petróleo importado. En gran parte del país ya se comercializa gasolina con un 20% de etanol y el gobierno estudia ampliar el uso de mezclas más altas para vehículos compatibles.

Sin embargo, especialistas en energía advirtieron que el impulso a los biocombustibles también puede generar nuevos problemas, entre ellos una mayor presión sobre los recursos hídricos, el uso de tierras destinadas a cultivos alimentarios y posibles daños en motores más antiguos.

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