La invasión de Rusia a Ucrania – La ganancia de China

Rusia China

Rusia atacó Ucrania el 24 de febrero de 2022. ¿Cómo esta parada China en el conflicto?.    El número de víctimas civiles ha superado hasta ahora las 1800 y los bombardeos han obligado a casi 10 millones de ucranianos a escapar por la frontera. La respuesta de la comunidad internacional ha sido inmediata y concertada, con sanciones, transferencias de armamento y una denuncia abierta.

China, en cambio, se ha mantenido sorprendentemente al margen. El enviado de China a las Naciones Unidas se abstuvo de todas las votaciones para condenar la invasión, y los medios de comunicación chinos han evitado por completo el término. Sin embargo, los dirigentes chinos llevan mucho tiempo insistiendo en la inviolabilidad de la soberanía nacional en su política exterior, y Xi Jinping debe encontrar un delicado equilibrio al defender la conducta de Vladimir Putin.

¿Qué significa para China la invasión rusa de Ucrania? ¿Dónde hay que buscar para entender mejor la evolución de la posición de China en el conflicto?

Sin embargo, en los últimos días, la posición de Pekín parece reforzarse. China ha seguido siendo un firme partidario de Rusia a través de su amplia alianza estratégica y se ha opuesto a la expansión de la OTAN y a las sanciones contra Rusia. Al mismo tiempo, hace gala de adherirse a sus valores de no injerencia y relaciones constructivas con Ucrania. En resumen, Pekín está intentando salvar lo que muchos consideran una brecha impenetrable.

A pesar de la condena generalizada de Rusia, China parece ponerse del lado de su vecino del norte, ofreciendo cobertura diplomática en las Naciones Unidas y negándose a sumarse a las sanciones contra Moscú y la élite rusa. Este enfoque seguramente reintensificará los vínculos de China con Estados Unidos y la Unión Europea. Por lo tanto, ¿por qué Pekín se ha mostrado tan inflexible a la hora de retirarse de Moscú?

El enviado de China a las Naciones Unidas se abstuvo de todas las votaciones para condenar la invasión

Existen al menos cuatro posibles justificaciones. Para empezar, dadas las tensas relaciones de China con Estados Unidos y Europa, Pekín entiende lo crítico que es mantener a Moscú en su lado bueno. Pekín ha designado a Estados Unidos como su principal oponente geopolítico, y es probable que las relaciones entre ambos países sigan siendo difíciles incluso si Xi Jinping retira su apoyo a Vladimir Putin. Es difícil imaginar que Xi apoye personalmente la invasión de Ucrania por parte de Putin, como indican sus peticiones para que Rusia negocie con Ucrania durante una charla telefónica con el presidente ruso Vladimir Putin. Sin embargo, es probable que la valoración de Xi, al menos por el momento, sea que es preferible mantener a Putin como socio, aunque sea difícil, que abandonarlo.

La posición de India en la estrategia de Estados Unidos para el Indo-Pacífico

Un segundo argumento relacionado es que Pekín reconoce que el empobrecimiento económico de Moscú le proporcionará un acceso barato a las materias primas rusas que impulsan el motor industrial de China. Además, Pekín ejercerá un control sin precedentes sobre los asuntos económicos rusos.

A continuación, es casi seguro que la clase dirigente de la política exterior china está extasiada por el hecho de que Rusia esté absorbiendo la mayor parte de la atención estadounidense y europea. Se dice que el desvío de Moscú podría proporcionar a China un mayor respiro en el Indo-Pacífico.

Por último, en los últimos años, la mayoría de los investigadores chinos han destacado la importancia de la decisión de Xi de desarrollar una estrecha relación personal con Putin como motor principal de la mejora de las relaciones entre China y Rusia. Desde 2013, los dos hombres se han reunido casi 40 veces, brindando por sus cumpleaños, compartiendo caviar y chupitos de vodka, y forjando una fuerte amistad personal en el proceso. Esto ha dado una fuerte señal a la burocracia china de que Xi apoya los intentos de fortalecer las relaciones entre China y Rusia.

Como resultado, cualquiera dentro del sistema chino es ahora políticamente vulnerable por sugerir que China examine los beneficios de una estrecha alineación estratégica con Rusia. Tales propuestas podrían interpretarse como una crítica directa a Xi, así como a su conexión con Putin, en medio de la atmósfera política extremadamente combustible que precede al XX Congreso del Partido. En este momento, cualquier modificación importante en el apoyo actual de China a Rusia requerirá probablemente la aprobación de las altas esferas.

Xi Jinping debe determinar ahora si va a proporcionar ayuda a la economía y al sistema bancario de Rusia, y en qué medida, cuando las sanciones entren en vigor. Pekín ha rechazado tradicionalmente los castigos basados en la legislación nacional, a los que se refiere como «jurisdicción de brazo largo». Se espera que China diseñe medidas para ayudar a Moscú a mitigar el impacto de las sanciones sin romperlas flagrantemente. El libro de jugadas de China para ayudar a Irán y Corea del Norte a evadir las sanciones esboza posibles enfoques. Sin embargo, ¿será este apoyo suficiente para que Rusia pueda capear las consecuencias de las sanciones?

Pekín reconoce que el empobrecimiento económico de Moscú le proporcionará un acceso barato a las materias primas rusas que impulsan el motor industrial de China

Xi Jinping no está dispuesto a abandonar su relación con Putin ni la alianza de China con Moscú. Según la valoración que hace Xi de la situación internacional, el mundo está asistiendo a transformaciones sin precedentes, como el declive de Estados Unidos y el colapso de las democracias occidentales. Es poco probable que los acontecimientos de la última semana hayan convencido a Xi de revisar sustancialmente esta opinión.

No obstante, es poco probable que Xi abandone por completo su lealtad a Rusia. El discurso exterior de China también revelará si Xi redobla su apoyo a Moscú o se esfuerza por reposicionarse como más centrista. Las palabras de China hasta ahora indican que Pekín finge neutralidad pero en realidad se «inclina hacia un lado», culpando a Estados Unidos de la situación y redoblando su compromiso con Rusia.

Descargo de responsabilidad: Los puntos de vista y las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente los puntos de vista del Gobierno de la India y de Defence Research and Studies

Imagen del título por cortesía: Foreign Policy

Artículo republicado en el marco de un acuerdo con Dras (Defense Research and studies) para compartir contenido. Link al artículo original:https://dras.in/ukraine-invasion-chinas-gain/

Acerca del autor

Neeraj Singh Manhas es Director de Indo-Pacífico en Raisina House, Nueva Delhi. Actualmente es becario de doctorado en Relaciones Internacionales en la Universidad Sardar Patel, en Gujarat, India. Anteriormente había realizado un máster en Ciencias Políticas. En la actualidad, es becario visitante en el Anand Law College, Gujarat, y becario del programa de becas Global Policy, Diplomacy, and Sustainability (GPODS). Es autor de tres libros y tiene varios intereses de investigación que abarcan la relación entre India y China en el Océano Índico, los valores marítimos de la India y los estudios sobre el Indo-Pacífico. Escribe blogs sobre temas de actualidad en Wordpress.com. Ha participado en varios seminarios y conferencias nacionales e internacionales, y ha presentado y publicado más de cien artículos.