El expresidente de Nissan Motor Co., Carlos Ghosn, habló desde el Líbano en el quinto aniversario de su fuga de Japón y descalificó el plan de fusión entre Nissan y Honda Motor Co., asegurando que la alianza es inviable debido a la limitada sinergia entre ambas automotrices.
“No hay complementariedad entre Nissan y Honda”, declaró Ghosn durante una conferencia de prensa virtual organizada por el Club de Corresponsales Extranjeros de Japón. “Son fuertes en los mismos campos y débiles en los mismos campos. Desde un punto de vista industrial, para mí no tiene sentido.”
Ghosn, quien lideró Nissan durante casi dos décadas a partir de 1999, cuestionó el estado actual de la empresa, afirmando que ha perdido su visión estratégica. Describió el acercamiento de Nissan a Honda como un acto de desesperación, calificándolo como una medida tomada “en modo pánico”.
Las conversaciones sobre la fusión, anunciadas horas después de las declaraciones de Ghosn, buscan crear el tercer mayor fabricante de automóviles del mundo por volumen. Sin embargo, analistas han coincidido con el exejecutivo en que existe una significativa superposición en las líneas de producción y el enfoque de mercado de ambas empresas, especialmente en el sector de vehículos eléctricos.
La perspectiva de un fugitivo
Ghosn habló desde el Líbano, donde reside desde que protagonizó su audaz fuga de Japón en diciembre de 2019. Oculto en una caja dentro de un jet privado, Ghosn escapó mientras esperaba juicio por cargos de mala conducta financiera, entre ellos, la subestimación de su remuneración y el uso indebido de fondos de la empresa. Ha negado constantemente estas acusaciones, calificando al sistema judicial japonés de “amañado”.
El gobierno japonés solicitó a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) la detención de Ghosn, pero el Líbano, que no tiene un tratado de extradición con Japón, ha rechazado dichas peticiones.
Las declaraciones de Ghosn llegan en un momento en que Nissan enfrenta dificultades con sus ventas y estrategias. La posible fusión con Honda se ve como un intento de mejorar la competitividad frente al dominio creciente de fabricantes de vehículos eléctricos estadounidenses y chinos, como Tesla y BYD.
A pesar del escepticismo de Ghosn, las negociaciones de la fusión continuarán hasta 2025, con la intención de que Nissan y Honda finalicen el plan a mediados de año. Queda por ver si las predicciones de Ghosn resultan acertadas o precipitadas.












