PetroChina cerró el ejercicio 2025 con una ganancia neta atribuible a los accionistas de 157.320 millones de yuanes —unos 21.700 millones de dólares— en un año en que el precio del crudo Brent cayó un 14,6% respecto al año anterior. Los ingresos totales de la mayor empresa petrolera de China alcanzaron los 2,86 billones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 395.000 millones de dólares, con una caída del 2,6% frente a los 2,94 billones registrados en 2024. A pesar del retroceso en el precio de referencia internacional, la compañía mantuvo sus resultados en niveles históricamente elevados y registró un flujo de caja libre de 120.190 millones de yuanes, un 15,2% más que el año anterior.
Sobre la base de esos resultados, el directorio recomienda un dividendo final de 0,25 yuanes por acción para 2025, lo que eleva el dividendo total del año a 0,47 yuanes por acción —el nivel más alto por acción registrado en la historia de la compañía para el mismo período—, con una tasa de distribución del 54,7% y un desembolso total de 86.020 millones de yuanes, equivalentes a unos 11.900 millones de dólares. Ese dividendo deberá ser aprobado por los accionistas en la Asamblea General Anual convocada para el 9 de junio de 2026 en Pekín.
El cierre del 14° Plan Quinquenal
Los resultados de 2025 ponen el punto final al 14° Plan Quinquenal de China (2021-2025), período durante el cual PetroChina acumuló ganancias netas superiores a 700.000 millones de yuanes —unos 96.600 millones de dólares— y distribuyó dividendos acumulados de 2,03 yuanes por acción, con una tasa de distribución anual promedio del 51%, por encima del umbral mínimo del 30% establecido en sus estatutos. La compañía describe esos resultados como la mejor performance de rentabilidad sostenida en su historia corporativa.
La producción total de petróleo y gas subió un 2,5% respecto a 2024, con niveles récord en varios segmentos. El aumento de la producción de petróleo y gas de esquisto, junto con la estabilidad de las operaciones internacionales, compensaron en parte el efecto de los menores precios del crudo. La ratio deuda-activos se ubicó en 36,4% y la ratio deuda-capital en 11,2%, lo que la compañía describe como una estructura de balance «optimizada».
La asamblea del 9 de junio
La convocatoria a la Asamblea General Anual para el 9 de junio en el V-Continent Wuzhou Hotel de Pekín incluye una agenda que va más allá de la aprobación del dividendo. Entre las resoluciones especiales figura la autorización al directorio para emitir instrumentos de deuda por hasta 50.000 millones de yuanes durante el período comprendido entre la aprobación en esta asamblea y la siguiente reunión anual. El directorio quedaría habilitado para determinar la categoría, el plazo, la moneda, el monto, el precio de emisión y todos los aspectos operativos de esas emisiones, con la posibilidad de delegar esas facultades en el presidente del directorio o en un director designado por él.
La asamblea también votará la renovación del acuerdo marco con China National Petroleum Corporation —la matriz estatal de PetroChina— y la aprobación de un nuevo acuerdo de servicios financieros con China Petroleum Finance Company Limited, ambos formalizados el 27 de marzo de 2026. Esas transacciones son operaciones vinculadas entre partes relacionadas que requieren aprobación de los accionistas independientes bajo las reglas de la Bolsa de Hong Kong. Adicionalmente, se elegirá un nuevo directorio: entre los candidatos propuestos figuran Dai Houliang para presidir el órgano, junto a Zhou Xinhuai como vicepresidente y director no ejecutivo, y cuatro directores independientes no ejecutivos.
Producción récord y transición energética
PetroChina también aceleró en 2025 sus inversiones en energías de baja emisión de carbono, con un aumento significativo en la generación de energía eólica y solar respecto al año anterior. La compañía está expandiendo su presencia en áreas vinculadas al comercio y almacenamiento de energía eléctrica, en línea con la política energética del gobierno chino de avanzar hacia una matriz más diversificada sin abandonar la producción de hidrocarburos, que sigue siendo el eje central del negocio.
El contexto global en el que PetroChina presentó sus resultados es relevante. Mientras las grandes empresas petroleras occidentales —ExxonMobil, Shell, BP, TotalEnergies— enfrentan presiones crecientes de accionistas activistas, costos financieros más elevados y creciente volatilidad geopolítica en sus zonas de operación, PetroChina opera con el respaldo implícito del Estado chino, acceso a financiamiento doméstico a tasas preferenciales y una demanda interna de energía que, pese a la electrificación acelerada del parque automotor chino, sigue siendo robusta. Esa combinación de factores le permitió mantener resultados históricamente altos incluso en un año de precios del crudo desfavorables.
Colaborador en ReporteAsia.













