Samsung Electronics Co. anunció este lunes la firma de un contrato sin precedentes con Tesla para suministrar semiconductores de inteligencia artificial (IA) por un valor de 22,8 billones de wones, equivalentes a unos 16.400 millones de dólares. El acuerdo, que se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2033, representa el mayor pedido de chips que ha recibido la firma surcoreana en toda su historia.
En un informe presentado ante los reguladores, Samsung confirmó la firma del contrato dentro de su división de fundición, aunque evitó revelar la identidad del cliente, citando cláusulas de confidencialidad. Sin embargo, el fundador de Tesla, Elon Musk, despejó cualquier duda al confirmar en su cuenta de X (antes Twitter) que Samsung fabricará el chip AI6 de próxima generación para la automotriz estadounidense.
“La gigantesca fábrica nueva de Samsung en Texas se dedicará a fabricar el chip AI6 de próxima generación de Tesla. La importancia estratégica de esto es difícil de sobreestimar”, escribió Musk. También indicó que la empresa surcoreana ya produce actualmente el chip AI4, mientras que su competidora TSMC fabricará los AI5, primero en Taiwán y luego en su nueva planta en Arizona.
El acuerdo representa el 7,6 por ciento de los ingresos totales que Samsung registró el año pasado, que alcanzaron los 300,9 billones de wones (217.665 millones de dólares), y se perfila como un impulso clave para su debilitada unidad de fundición, que hasta ahora no había logrado acercarse al dominio de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC).
Samsung está construyendo actualmente una planta de fabricación de chips en Taylor, Texas, con una inversión estimada de 37.000 millones de dólares. Según medios locales, el proyecto había enfrentado retrasos debido a la falta de grandes clientes confirmados. El acuerdo con Tesla, por tanto, podría garantizar la viabilidad y proyección global de esa instalación, que comenzaría a operar en 2026.
De acuerdo con datos de la firma TrendForce, Samsung tenía una cuota del 7,7 por ciento del mercado global de fundición en el primer trimestre del año, mientras que TSMC lideraba cómodamente con un 67,7 por ciento. El contrato con Tesla no solo mejora el perfil de Samsung ante potenciales clientes, sino que lo posiciona como un actor competitivo en el creciente mercado de chips para inteligencia artificial.
La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados. Las acciones de Samsung Electronics subieron un 5,61 por ciento este lunes, cotizando a 69.600 wones (50,35 dólares) a las 2:00 p.m., superando ampliamente el avance del 0,20 por ciento del índice bursátil KOSPI.
Con la carrera global por el dominio de los semiconductores cada vez más intensa, el acuerdo con Tesla marca un hito estratégico para Samsung y podría redefinir el equilibrio de poder en la industria en los próximos años.










