Desde sus inicios con la generación térmica en tres plantas hasta la conexión de más de 10 parques solares al MATER, la incursión de MSU en el mercado eléctrico argentino no ha pasado desapercibida.
Con la reciente apertura del parque solar de Pampa del Infierno, en la provincia del Chaco, la planta más importante del mercado a término, MSU se planta como un jugador de los más relevantes, especialmente por el futuro de inversiones que tiene planificado.
MSU, un poco de historia
MSU es un holding argentino de la familia Uribelarrea, que cuenta con más de 160 años de historia vinculada a la producción agrícola y ha ingresado en el sector energético fuertemente en las últimas décadas, cambiando la matriz nacional.
El grupo está compuesto por MSU Agro, la empresa original del conglomerado, MSU Energy, especializada en la generación de energía térmica, y MSU Green Energy, enfocada en el desarrollo de energías renovables.
Desde 1860, MSU ha mantenido una vocación innovadora y de mejora continua. Actualmente es una de las principales productoras de granos en Argentina, gestionando 165.000 hectáreas en tierras propias y arrendadas en el país. Además, a través de su servicio de gerenciamiento para inversores internacionales, opera un total de 210.000 hectáreas distribuidas en Argentina, Brasil y Paraguay.
MSU Green Energy logra habilitar el parque solar Pampa del Infierno
En Argentina, MSU desarrolla sus operaciones agrícolas en diversas provincias, incluyendo Buenos Aires, el sur de Santa Fe y Córdoba, el noreste de La Pampa, Entre Ríos, el noreste de Santiago del Estero, el suroeste del Chaco (NEA) y el Noroeste argentino (NOA).
No es sino hasta 2012 que MSU Energy, ya con la fortaleza empresarial de la experiencia agrícola y los desafíos de una unidad de negocios nueva, realiza sus primeras incursiones en la industria energética. Los inicios estuvieron ligados al análisis y la preparación de un proyecto de producción de etanol de maíz, es decir aplicando el propio know how del segmento que ya manejaba e intentando diversificar hacia la generación de energía eléctrica.
A su vez, la empresa comienza a internalizarse en generación eléctrica distribuida, que está ahora marcando tendencia en el mercado, y la eólica, específicamente en Bahía Blanca, zona de influencia propia de MSU.
El despegue de la energía renovable no era aún el deseado y la compañía ingresó fuertemente al mercado eléctrico federal a través de la adjudicación de contratos de compra de energía para tres centrales de generación térmica: Gral. Rojo, Barker y Villa María de 150 MW cada una, en marzo de 2016.
La generación térmica, el punto de partida
La matriz energética argentina tiene a la generación térmica como principal fuente de electricidad, y es justamente en ese segmento donde MSU Energy apuntó sus primeros cañones dentro del rubro.
En la actualidad, es la única empresa argentina que posee todo su parque de generación operando en ciclos combinados, lo que le permite posicionarse como uno de los generadores térmicos más eficientes dentro del sistema eléctrico del país.
La planta de General Rojo, situada en un predio de 12 hectáreas cerca de San Nicolás, Buenos Aires, inició sus operaciones en ciclo simple en junio de 2017. Ubicada en el kilómetro 16 de la Ruta Nacional N° 188, está conectada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante una red de transmisión de 132 kV, operada por TRANSBA. Su suministro de gas proviene del gasoducto troncal de Transportadora de Gas del Norte S.A. (TGN).
Por otro lado, la central Barker se emplaza en 12 hectáreas en Benito Juárez, Buenos Aires, en la intersección de las rutas provinciales N°80 y N°74, a 45 km de Tandil. Desde diciembre de 2017, despacha electricidad al SADI a través de una red de 132 kV, también operada por TRANSBA, y abastece a la línea de alta tensión Barker-Olavarría. Además, recibe gas del gasoducto General San Martín, gestionado por Transportadora de Gas del Sur S.A. (TGS).
La planta de Villa María, la única fuera de Buenos Aires, se encuentra en un terreno de 8 hectáreas en el Parque Industrial de Villa María, Córdoba. Desde enero de 2018, está conectada a la subestación local mediante una red de 132 kV operada por EPEC, lo que le permite despachar energía a nivel nacional. También se abastece del gasoducto norte de TGN.
En 2020, la empresa completó la conversión de sus tres plantas a ciclo combinado, lo que incrementa su capacidad de generación en un 25% y reduce el consumo de combustible por MW. Con una capacidad instalada de 750 MW entre las tres centrales, estas operan en ciclo combinado bajo la configuración 4+1, que incluye cuatro turbinas de gas GE LM6000 y una turbina de vapor, reconocidas por su confiabilidad. La empresa mantiene altos índices de disponibilidad y cuenta con un contrato de mantenimiento a largo plazo para asegurar su rendimiento futuro.
La inserción en la matriz renovable
En 2022, MSU decidió expandirse hacia el sector de energías renovables y creó MSU Green Energy, liderada por Manuel Santos Uribelarrea Balcarce. Su objetivo es suministrar energía que promueva negocios más sostenibles y competitivos, contribuyendo al bienestar de las personas, las industrias y al desarrollo del país.
MSU Green Energy reafirmó su compromiso con la transición hacia energías limpias mediante la operación y construcción de trece parques solares en las regiones del noroeste (NOA) y noreste (NEA) de Argentina, algunos aún en etapa de proyecto. Estos parques cuentan con una capacidad de generación de 835 MW de energía verde, suficiente para abastecer a más de 300.000 hogares.
La empresa se alinea con los objetivos globales de descarbonización, contribuyendo significativamente a la reducción de emisiones de CO2. Entre los proyectos destacados se encuentra el parque solar Las Lomas, en Chilecito, La Rioja, que comenzó operaciones a finales de 2023, así como los parques Ingeniero Juárez y Las Lomitas en Formosa.
Adicionalmente, MSU Green Energy ha realizado inversiones importantes en la provincia de Chaco, desarrollando proyectos como Pampa del Infierno (ya en operación), Villa Ángela, La Corzuela, Sáenz Peña, La Escondida y Miraflores. Estos proyectos forman parte de una estrategia integral para promover el uso de energías renovables y diversificar la matriz energética de Argentina.
La selección de las ubicaciones en las regiones del NOA y NEA de Argentina no es casualidad, ya que estas áreas presentan condiciones ideales para la generación de energía solar. Gracias a su alta radiación solar y grandes extensiones de terreno aptas para la instalación de paneles fotovoltaicos, estas regiones maximizan la eficiencia de los parques solares, asegurando una producción estable y confiable de energía limpia durante todo el año.
El parque solar Pampa del Infierno, recientemente inaugurado, se ha consolidado como un referente en el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) y es el más grande en su tipo dentro de este mercado. Con una capacidad instalada de 130 MW, tiene la capacidad de abastecer a más de 90.000 hogares, reduciendo significativamente la dependencia de fuentes de energía no renovables.
Este proyecto no solo sobresale por su capacidad de generación, sino también por su impacto ambiental. Al evitar la emisión de 147.600 toneladas de CO2 al año, Pampa del Infierno contribuye activamente a la lucha contra el cambio climático, alineándose con los objetivos globales de reducción de gases de efecto invernadero.
Construido en un tiempo récord de nueve meses, el parque utiliza tecnología de última generación y generó empleo local para más de 400 personas durante su construcción, lo que impulsó el desarrollo económico en la región norte de Argentina y fortaleció las capacidades técnicas locales.
MSU, un futuro eléctrico
Hace una década, la empresa incursionó en el sector de generación de energía, invirtiendo más de US$ 1.100 millones en el país. En los últimos años, decidió enfocar sus esfuerzos en las energías renovables, logrando, en tan solo tres años, posicionarse como el mayor generador de energía solar en Argentina a través de su filial MSU Green Energy.
Tal como fundamentó su presidente, Manuel Santos Uribelarrea, “contar con más energía limpia nos permite seguir avanzando de manera ágil hacia una transición energética eficiente. Desde MSU tenemos en construcción y operación más de 600MW en energía solar y apuntamos a llegar a 1GW en los próximos tres años”.
Varios de los proyectos solares de MSU Green Energy se encuentran en etapas avanzadas de construcción y están programados para comenzar operaciones entre finales de este año y el primer semestre de 2025. Uno de ellos es el parque solar Villa Ángela en Chaco, con una capacidad de 60 MW, que estará en funcionamiento en diciembre de 2024. En el mismo mes, está prevista la inauguración del parque solar La Corzuela, en la localidad chaqueña de General Pinero, que contará con 68.900 paneles y una capacidad de 40 MW.
Para los primeros meses de 2025, se espera la puesta en marcha de los parques Miraflores, con 20 MW instalados, y Sáenz Peña, con 60 MW, ambos en Chaco. Asimismo, los parques Ingeniero Juárez y Las Lomitas, ambos en Formosa, tendrán una capacidad de 15 MW cada uno.
La meta de alcanzar 1 GW, que la empresa planea financiar con recursos propios y mediante instrumentos financieros del mercado local, requerirá nuevos desarrollos en los próximos tres años. Estos futuros proyectos buscarán tener mayor potencia que los actuales, aprovechando las oportunidades del mercado y la disponibilidad de prioridad de despacho en la red eléctrica.
Periodista especializado en tecnología, energía e infraestructura.














