SoftBank destronó a Toyota como la empresa más valiosa de Japón

Por primera vez en más de dos décadas, Toyota dejó de ser la empresa más valiosa de Japón. El lunes 1 de junio, las acciones de SoftBank Group saltaron un 14% para alcanzar un nuevo máximo histórico, llevando su capitalización de mercado a 48 billones de yenes —unos 301.000 millones de dólares— por encima de los 45 billones de Toyota. La última vez que SoftBank había superado a Toyota en valor bursátil fue en marzo de 2000, en el pico de la burbuja de las puntocom. Entonces el ascenso fue fugaz. Esta vez, los analistas del sector creen que la diferencia tiene fundamentos más sólidos.

Detrás del salto están las ganancias récord de SoftBank y su apuesta creciente en OpenAI, el desarrollador de ChatGPT. La empresa reportó una ganancia neta de 1,82 billones de yenes en el primer trimestre de 2026 —3,5 veces más que en el mismo período del año anterior— y completó en abril una inversión de 10.000 millones de dólares en OpenAI, con un compromiso adicional de 20.000 millones para antes de fin de año, lo que llevaría su inversión total en la empresa a aproximadamente 65.000 millones de dólares. El Wall Street Journal reportó que OpenAI planea realizar su IPO en Estados Unidos antes de septiembre, con expectativas de recaudar 60.000 millones de dólares y una valuación que podría superar el billón de dólares, lo que convertiría a esa salida a bolsa en la mayor de la historia. La perspectiva de que ese evento multiplique el valor de la participación de SoftBank explica en buena medida el entusiasmo inversor.

La apuesta de 88.000 millones en Francia

El movimiento más reciente de SoftBank en su expansión global de infraestructura de IA se conoció el sábado 31 de mayo: la empresa invertirá hasta 14 billones de yenes —unos 88.000 millones de dólares— para construir centros de datos en Francia, con una capacidad total proyectada de 5 gigavatios, una de las mayores del continente europeo. Masayoshi Son presentará el plan en el Foro de Inversión «Choose France» que comenzó el lunes, tras un contacto inicial del presidente Emmanuel Macron durante su visita a Japón a principios de año.

La inversión inicial contempla 45.000 millones de euros durante cinco años para desarrollar más de 3 GW de capacidad en el norte de Francia, principalmente en la región de Hauts-de-France, incluyendo Dunkerque y Bosquel. La inversión total se proyecta en 75.000 millones de euros, con SoftBank actuando principalmente como coordinador del proyecto: los servidores y chips de IA serán aportados por clientes como operadores de nube, mientras la empresa buscará financiamiento mediante project finance. Para la cadena de suministro, SoftBank asoció a la francesa Schneider Electric para instalar una planta de equipos eléctricos en el Puerto de Dunkerque.

Jensen Huang declaró a Taiwán «el epicentro de la revolución de la IA»

Francia ofrece dos ventajas concretas para este tipo de proyecto: energía nuclear estable que garantiza suministro continuo, y costos de construcción más bajos que los de Estados Unidos. El gobierno francés, bajo su estrategia de IA anunciada en febrero de 2025, busca movilizar más de 100.000 millones de euros en inversión pública y privada y posicionarse como un «tercer hub global de IA» junto a Estados Unidos y China.

El proyecto de Francia se suma al megacentro de datos que SoftBank desarrolla en Piketon, Ohio, con una inversión potencial de hasta 80 billones de yenes y una capacidad de 10 gigavatios. La diversificación geográfica responde a una lógica de gestión de riesgo: con la capacidad de computación global concentrada masivamente en Estados Unidos, SoftBank busca distribuir su infraestructura para reducir exposición a un solo mercado.

El reordenamiento del mercado japonés

El ascenso de SoftBank no es un episodio aislado sino parte de un reordenamiento estructural en el mercado de valores japonés que está desplazando a las industrias tradicionales. El Nikkei superó el lunes los 67.000 puntos por primera vez en su historia intradiaria, cerrando en un máximo histórico de 66.934 puntos. Junto a SoftBank, los fabricantes de chips Kioxia Holdings y Tokyo Electron ya figuran entre las diez empresas más valiosas de la bolsa de Tokio.

Kioxia, el fabricante japonés de chips de memoria, acumula una suba de más del 3.500% en el último año y la semana pasada superó en capitalización a Mitsubishi UFJ Financial Group, el mayor banco de Japón, con un valor de mercado superior a los 39 billones de yenes. Algunos analistas proyectan que Kioxia pronto superará también a Toyota en beneficio operativo.

El paralelo histórico es inevitable. En 1989, en el pico de la burbuja de activos japonesa, NTT era la empresa más valiosa del mundo, con una capitalización superior a los 22 billones de yenes. Entre las diez más valiosas de la bolsa de Tokio en ese momento figuraban TEPCO, Nippon Steel y Dai Nippon Printing. Toyota e Hitachi son los únicos dos nombres de esa lista que permanecen en el top 10 hoy. Las industrias pesadas que durante décadas definieron el capitalismo japonés cedieron terreno primero a la desindustrialización y ahora a los semiconductores y la inteligencia artificial.

Asia en el centro del superciclo tecnológico

El fenómeno no se limita a Japón. En Corea del Sur, SK Hynix —el fabricante de chips de memoria HBM que alimenta los procesadores de Nvidia— ingresó al club del billón de dólares de capitalización. Su valor de mercado es ahora más de diez veces el de Hyundai Motor, una inversión de jerarquías que habría parecido imposible hace apenas cinco años. En Estados Unidos, Micron Technology también superó el billón. Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. vale alrededor de 2 billones de dólares.

TSMC impulsó a Taiwán al quinto lugar en capitalización bursátil global, superando a India

El KOSPI de Corea del Sur subió más del 100% desde principios de año. El Taiex de Taiwán, más del 50%. El Nikkei japonés, casi el 30%. Los tres índices alcanzaron nuevos máximos históricos en múltiples ocasiones durante el año.

Chetan Ahya, economista jefe para Asia de Morgan Stanley, advirtió que el fenómeno es más amplio que la IA: «Las economías asiáticas están experimentando un superciclo industrial que va mucho más allá de la inteligencia artificial.» Las exportaciones no tecnológicas de Asia crecieron un 27% anualizado en los últimos seis meses, sostenidas por el aumento del gasto de capital. Corea del Sur, Taiwán, China y Japón serán los cuatro mejores desempeños entre las economías asiáticas, proyectó el analista.

La contracara es la advertencia de burbuja. Takahide Kiuchi, economista ejecutivo del Nomura Research Institute, señaló que si se extiende la percepción de que los beneficios económicos reales de la adopción masiva de IA podrían quedar por debajo de las expectativas, el rally podría perder impulso, como ocurrió con el estallido de la burbuja tecnológica de 2000. SoftBank, con su agresiva expansión financiada con deuda creciente, es en ese escenario el actor más expuesto: si la IPO de OpenAI no produce los retornos que el mercado anticipa, o si la demanda de infraestructura de IA crece más lento que lo proyectado, la distancia entre los 48 billones de SoftBank y los 45 billones de Toyota podría acortarse con la misma velocidad con que se abrió.

+ posts

Colaboradora en ReporteAsia.