El pasado martes 17 de noviembre, los fans del manga recibieron una muy triste noticia al enterarse del fallecimiento de Macoto Takahashi, una de las figuras más emblemáticas del arte japonés y precursor indiscutible del estilo visual del shōjo manga. A la edad de 90 años, Takahashi dejó este mundo tras una prolongada hospitalización para tratar un cáncer en la unión gastroesofágica.
Nacido en Osaka en 1934, Takahashi mostró desde muy joven un gran interés y un talento excepcional para el arte. En sus años de formación, osciló entre los estilos tradicionales japoneses (nihonga) y occidentales (yōga), hasta que encontró inspiración en el trabajo de Jun’ichi Nakahara, un maestro del estilo jojōga o «pintura lírica».
En 1953, el aclamado artista inició su carrera ilustrando libros para el mercado de préstamo (kashi-hon). No obstante, su verdadero debut como mangaka tuvo lugar en 1957 con «Kanashimi no Hamabe» (en español, La Playa del Dolor), publicado en una edición especial de la revista Shōjo Natsu. Con este trabajo, Takahashi logró introducir un enfoque revolucionario que fusionaba los elementos narrativos del manga con la sensibilidad estética del jojōga.
Entre sus obras más destacadas se encuentran Arashi o Koete (Más Allá de la Tormenta) y la serie Petit La. Estas historias popularizaron el ballet dentro del universo shōjo y establecieron elementos visuales que serían adoptados por generaciones de artistas. Los ojos grandes y brillantes de sus personajes, sus composiciones de página en paneles superpuestos y las figuras estilizadas de cuerpo completo se convirtieron no solo en su sello distintivo sino que este estilo tan particular terminó por marcar el estándar para el shōjo manga.
Aunque Takahashi dejó de dibujar manga en la década de 1960, argumentando que no podía captar plenamente la perspectiva femenina, su impacto no disminuyó. Se reinventó como ilustrador, diseñando portadas para revistas de manga, material de papelería y álbumes musicales. Sus ilustraciones se convirtieron en objetos de culto, especialmente entre la subcultura gótica lolita, y sus exposiciones anuales en Sakura, Chiba, atrajeron a admiradores de todo el mundo.
A lo largo de su vida, Takahashi logró trascender las barreras del manga y llevar su arte a otras disciplinas e industrias. En 2017, sus ilustraciones se presentaron en la Semana de la Moda de París como parte de los diseños de la renombrada marca Comme des Garçons.
El artista japonés también concentró sus esfuerzos en fusionar lo tradicional con lo moderno y reflejar su interés por explorar nuevas formas de expresión artística, incluso en sus últimos años. En los años recientes, creó una serie de pinturas basadas en temas culturales de diferentes países, incorporando elementos como el calendario revolucionario francés, flores nacionales y arquitectura local.
El fallecimiento de Takahashi fue anunciado oficialmente el lunes 16 de diciembre a través de la cuenta de X (antes conocida como Twitter) de su exhibición «Eien no Kirameki» (Destello Eterno). Su funeral se llevó a cabo en privado el 25 de noviembre para cumplir con sus deseos de mantener una ceremonia íntima y sin regalos.












