En un contexto de creciente competencia internacional por atraer inversión, Japón logra mantener su atractivo para empresas extranjeras. Así lo demuestra la última encuesta realizada por la Organización de Comercio Exterior de Japón (JETRO), que reveló que el 48,7% de las empresas con capital extranjero radicadas en el país reportaron crecimiento en sus ingresos durante 2024, a pesar de una leve desaceleración respecto al año anterior.
El sondeo, llevado a cabo entre octubre y noviembre del año pasado, recogió respuestas de 1.427 empresas, lo que representa una tasa de respuesta válida del 19,5% sobre un universo de más de 7.000 firmas. El objetivo del relevamiento fue identificar las fortalezas y debilidades del entorno de negocios japonés, las tendencias de inversión y las áreas donde las empresas extranjeras requieren mayor apoyo.
Un entorno de negocios que resiste
A pesar de los desafíos globales y de la depreciación del yen, Japón continúa ofreciendo a las empresas extranjeras un entorno atractivo, con tres pilares destacados: la escala del mercado, su potencial de crecimiento y la estabilidad socioeconómica. Este último punto, de hecho, creció levemente en comparación con el año anterior, consolidándose como un atributo diferencial frente a otras economías asiáticas.
Cerca del 60% de las empresas encuestadas afirmaron que sus planes de negocio avanzan conforme a lo previsto, con especial énfasis en la fortaleza de las relaciones con clientes y socios locales. El sector de servicios, en particular, mantuvo una performance sólida, con más del 50% de las compañías reportando incrementos de ingresos.
Sin embargo, el principal punto débil identificado por las compañías es la creciente dificultad para contratar personal calificado, tanto general como especializado. La escasez de talento fue señalada como el área más urgente a mejorar, por encima incluso de la burocracia administrativa.
Los perfiles más difíciles de encontrar son los vinculados a ventas y marketing, con un 60% de empresas reportando dificultades, seguidos por los técnicos e informáticos, con un 40%. Este problema es aún más pronunciado en regiones fuera de Tokio y en sectores industriales, donde los reportes de dificultades duplican a los de éxito en contratación.
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Ante este panorama, muchas compañías han comenzado a implementar estrategias como el aumento de salarios, mejoras en la visibilidad corporativa, el impulso del trabajo remoto y la capacitación en idiomas extranjeros. No obstante, las medidas parecen insuficientes frente a la magnitud del desafío.
Una de las conclusiones más interesantes del estudio es que aquellas empresas extranjeras que mantienen vínculos de cooperación con firmas, universidades o institutos japoneses registraron mayores tasas de crecimiento en ventas. Cerca del 60% de las compañías con alianzas activas reportaron incrementos en sus ingresos, en comparación con el 45,9% de las que no participan ni consideran participar de este tipo de colaboraciones.
Las formas más comunes de cooperación incluyen el desarrollo conjunto de canales de ventas en Japón, la investigación y desarrollo, y la creación de nuevos productos. El sector farmacéutico y cosmético encabeza la lista, con casi el 50% de sus empresas involucradas en alianzas estratégicas.
Japón, una opción estable de inversión en tiempos de incertidumbre
En un contexto marcado por la reconfiguración de las cadenas de suministro globales y el aumento de las tensiones geopolíticas, las empresas encuestadas confirmaron que Japón mantiene su relevancia estratégica. Aunque la mayoría no modificó su evaluación sobre el país, compañías asiáticas y estadounidenses aumentaron su percepción positiva respecto al rol que Japón puede cumplir en sus operaciones.
Frente a los crecientes costos y complicaciones para operar en China, muchas firmas están trasladando sus líneas de producción a otras naciones del sudeste asiático o fortaleciendo su presencia en Japón, particularmente en sectores vinculados a la alta tecnología, centros de datos y componentes electrónicos.
De cara al futuro, las empresas destacaron como principales prioridades estratégicas la transformación digital, la reestructuración de sus cadenas de suministro y la promoción de la salud y el bienestar de sus empleados. Más del 54% de las firmas ya están trabajando en digitalización, mientras que un 38% prioriza la resiliencia logística y otro 38%, el cuidado del capital humano.
En línea con estas tendencias, el gobierno japonés se enfrenta al desafío de agilizar los procesos migratorios, simplificar trámites administrativos y adaptar su mercado laboral a una mayor diversidad y flexibilidad, con el objetivo de seguir captando inversiones que fortalezcan su economía.
El balance de la encuesta de JETRO refleja un entorno de negocios robusto y una economía que, si bien enfrenta obstáculos, sigue resultando confiable para las empresas extranjeras. La combinación de estabilidad, escala de mercado y oportunidades de cooperación convierte a Japón en un destino clave para las inversiones globales. Sin embargo, resolver el problema de la escasez de talento será fundamental para que esa tendencia se consolide en el tiempo.
Colaboradora en ReporteAsia.













