La política exterior surcoreana pone la mirada en el Cono Sur. El presidente Lee Jae-myung inició una gira internacional que se extenderá hasta el 3 de agosto y cuyo tramo central transcurre en Sudamérica, con visitas a Brasil, Chile y Argentina y cumbres bilaterales con los tres mandatarios. Según explicó el director de la Oficina de Seguridad Nacional, Wi Sung-lac, el objetivo es expandir el comercio y las inversiones y abrir nuevos mercados con los tres países, a los que definió como potencias económicas clave de la región.
Primera escala: la agenda tecnológica en San Francisco
Antes de cruzar hacia el sur, Lee pasa el 24 y 25 de julio por San Francisco, donde mantiene reuniones con las principales figuras de la industria de la inteligencia artificial: Jensen Huang de NVIDIA, Sam Altman de OpenAI, Dario Amodei de Anthropic y Hock Tan de Broadcom.
El mandatario participa además de la primera reunión de la Red Internacional de Institutos de Seguridad de la IA, acompañado por la plana mayor del empresariado surcoreano, incluidos el presidente de Samsung Electronics, Jay Y. Lee, el titular del Grupo SK, Chey Tae-won, y el presidente ejecutivo de Hyundai Motor, Euisun Chung. La secuencia no es casual: la agenda tecnológica de Seúl, centrada en semiconductores y centros de datos, necesita de los minerales críticos y la energía que Sudamérica puede ofrecer.

Brasil, la visita de Estado
El tramo sudamericano comienza con una visita de Estado a Brasil, del 26 al 29 de julio, por invitación del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El encuentro devuelve la gentileza de la histórica visita de Estado que Lula realizó a Corea del Sur meses atrás, que dio nuevo impulso a la relación bilateral y abrió el camino para acelerar las conversaciones entre Seúl y el Mercosur.
El acuerdo comercial con el bloque, negociado de manera intermitente durante años, es la gran apuesta estratégica de esta gira: Corea del Sur busca reactivar las tratativas tanto en Brasilia como en Buenos Aires.
Chile: modernizar un tratado pionero
En Santiago, Lee se reunirá con el presidente José Antonio Kast para discutir la modernización del tratado de libre comercio bilateral, el primero que Corea del Sur firmó con un país latinoamericano y uno de los más antiguos de su red de acuerdos.
La actualización apunta a incorporar disciplinas nuevas en comercio digital, servicios e inversiones, y a profundizar la cooperación en litio y otros minerales estratégicos, un terreno donde Chile es un proveedor de primer orden para la industria surcoreana de baterías y semiconductores.

Argentina: cumbre con Milei en la Casa Rosada
El cierre sudamericano será en Buenos Aires, donde Lee mantendrá una cumbre con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada el 31 de julio, seguida de una cena con la comunidad surcoreana residente en el país, una de las más numerosas de la región. La agenda argentina combina el impulso a la negociación con el Mercosur con el interés surcoreano en el litio del noroeste, el gas de Vaca Muerta y las oportunidades de inversión que ofrece el programa de incentivos para grandes proyectos.
Para la Argentina, la visita representa una oportunidad de diversificar socios asiáticos en un vínculo que, a diferencia de otros, no genera tensiones geopolíticas con Washington.
Seguridad económica, el concepto que ordena la gira
Wi Sung-lac sintetizó la lógica del viaje en una fórmula: construir «asociaciones de seguridad económica» con países ricos en recursos naturales. Corea del Sur, potencia manufacturera sin materias primas, necesita diversificar sus cadenas de suministro en un mundo fragmentado por la competencia entre Estados Unidos y China. Sudamérica ofrece exactamente lo que Seúl busca: minerales críticos, energía y alimentos, además de mercados con demanda creciente de tecnología, infraestructura y defensa.
Tras una escala en Frankfurt para reunirse con la comunidad coreana en Alemania, Lee regresará a Seúl con un mensaje claro: América Latina dejó de ser periferia en el mapa estratégico surcoreano.
Fanático de Asia, periodista part-time.













