«No me asustes tanto, al punto que el propio miedo desaparezca»: la Generación Z desafía al Gobierno indio tras la filtración del examen NEET

Generación Z

«Itna mat dara, ki dar hi khatam ho jaaye» («No me asustes tanto, al punto que el propio miedo desaparezca»). Con esta frase resumía el sentir de la protesta uno de los manifestantes, además de poeta, durante las movilizaciones que continúan desarrollándose en Nueva Delhi.

Miles de estudiantes y jóvenes de la Generación Z participan desde hace semanas en una ola de protestas contra el Gobierno de la India tras la filtración del examen NEET (National Eligibility cum Entrance Test), la principal prueba de acceso a las facultades de Medicina del país, de la que dependen cada año las aspiraciones académicas de millones de estudiantes.

El «Partido de las Cucarachas»

El movimiento está encabezado por el Cockroach Janta Party (CJP) («Partido Popular de las Cucarachas»), una organización nacida con un marcado tono satírico. Su nombre hace referencia a unas declaraciones pronunciadas el 15 de mayo de 2026 por Surya Kant, presidente del Tribunal Supremo de la India, quien calificó a algunos activistas y jóvenes desempleados de «cucarachas» y «parásitos de la sociedad». Sus palabras provocaron una fuerte reacción en las redes sociales y dieron origen a un movimiento que, según sus organizadores, reunió más de 350.000 afiliados y superó los 22 millones de seguidores en Instagram durante su primera semana de existencia.

El impulsor del CJP es Abhijit Dipke, un estudiante indio que cursaba estudios en Boston (Estados Unidos). El movimiento fue lanzado el 16 de mayo de 2026 y, tras el regreso de Dipke a la India el 6 de junio, se convocó una concentración pacífica en Jantar Mantar, el espacio tradicional destinado a las manifestaciones en el centro de Nueva Delhi.

Las primeras reivindicaciones se centraron en exigir la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, a quien los manifestantes responsabilizan políticamente de la gestión del escándalo del NEET. La filtración del examen ha vuelto a poner de relieve un problema recurrente en el país: en las dos últimas décadas se han registrado más de noventa casos de filtraciones e irregularidades en exámenes públicos, incluidos al menos quince organizados por organismos nacionales.

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El movimiento está encabezado por el Cockroach Janta Party (CJP) («Partido Popular de las Cucarachas»), una organización nacida con un marcado tono satírico.

La huelga de hambre de Wangchuk

Durante las primeras semanas, las protestas apenas recibieron atención institucional ni mediática. Los manifestantes criticaron especialmente la actitud de la denominada Godi Media, un término satírico que combina la palabra hindi godi («regazo») con el apellido del primer ministro Narendra Modi para denunciar la supuesta proximidad de parte de la prensa al Gobierno.

La situación cambió con el respaldo público del ingeniero, educador y activista medioambiental Sonam Wangchuk, quien inició una huelga de hambre el 28 de junio. Cuando se redacta este reportaje, Wangchuk lleva 25 días de ayuno, convirtiéndose en uno de los principales símbolos del movimiento.

A mediados de julio, tras un relevo en la dirección de la Policía de Delhi, las autoridades retiraron las barricadas que rodeaban el lugar de la protesta y trasladaron a Wangchuk a un hospital. Los organizadores denunciaron que el traslado se produjo contra su voluntad. Pocos días después, una mujer que coreaba consignas favorables al hindutva lanzó tinta contra Abhijit Dipke durante una concentración. Ambos episodios contribuyeron a aumentar la atención de los medios nacionales e internacionales.

La marcha hacia el Parlamento y la respuesta policial

El 20 de julio, miles de manifestantes desafiaron las órdenes policiales de dispersarse e intentaron marchar hacia el Parlamento, donde se celebraba la sesión del monzón. La Policía de Delhi respondió utilizando porras y gases lacrimógenos para impedir el avance de la marcha.

Medios internacionales como CNN y France 24 calificaron estas movilizaciones como las mayores protestas contra el Gobierno indio de los últimos años. La Policía de Delhi defendió, por su parte, que el uso de la fuerza respondió a la necesidad de mantener el orden público.

Tras los enfrentamientos, los dirigentes del CJP anunciaron que dejarían de organizar marchas por las calles de la capital para evitar nuevos choques con las fuerzas de seguridad. No obstante, mantuvieron la sentada permanente en Jantar Mantar y reiteraron su exigencia de que Dharmendra Pradhan abandone el cargo.

Posteriormente, la Policía desmontó las tiendas de campaña instaladas por los manifestantes en el lugar autorizado para la protesta. Los participantes reconstruyeron los campamentos pocas horas después, pese a las lluvias y a las dificultades logísticas.

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Las primeras reivindicaciones se centraron en exigir la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, a quien los manifestantes responsabilizan políticamente de la gestión del escándalo del NEET.

Un descontento que trasciende el NEET

Los organizadores sostienen que la respuesta del Gobierno ha consistido principalmente en el uso de la fuerza, con cargas mediante lathis (porras de bambú), gases lacrimógenos y escopetas de perdigones. Según afirman, el principal motivo de indignación ya no es únicamente la permanencia del ministro de Educación en el cargo, sino la percepción de que el Ejecutivo se niega a dialogar sobre la crisis del sistema de exámenes y las reformas que reclaman los estudiantes.

Las movilizaciones también se han extendido a ciudades como Mumbai, Ahmedabad, Nashik, Pune y otros puntos del país, reflejando un descontento que trasciende el caso concreto del examen NEET.

Diversos analistas consideran que la gestión de estas protestas podría convertirse en un importante desafío político para el Gobierno si el movimiento mantiene su capacidad de movilización. Algunos de sus dirigentes han señalado además los recientes acontecimientos en Bangladesh y Nepal como ejemplos del impacto que pueden llegar a tener las movilizaciones juveniles sobre la estabilidad política.

Mientras tanto, las protestas continúan tanto en Nueva Delhi como en otras ciudades de la India. El desenlace dependerá, en buena medida, de la respuesta que adopten las autoridades ante unas movilizaciones que han colocado el futuro del sistema educativo y el descontento de una generación en el centro del debate público.

 

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Máster en Lengua y Literatura Españolas, formador cultural y corporativo de Español en India. Formador de exámenes DELE (certificado C1), traductor e intérprete literario. Creador del canal de Youtube "Español por dentro" y profesor de español en un prestigioso colegio de Gurugram.