El 28 de enero el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos Marco Rubio compareció en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado a fin de informar con respecto a la Operación Militar Especial “Resolución Absoluta” que tuvo por objeto la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero y su posterior traslado a Manhattan – Estados Unidos para que afronte las acusaciones en una Corte Federal en virtud del requerimiento del Departamento de Justicia que le imputó cargos.
En la comparecencia que superó las dos horas el jefe de Exteriores de la Casa Blanca señaló aspectos poco conocidos en torno a la coordinación política y militar para actuar en Caracas y la situación de estabilización a fin de que la comercialización del petróleo en los mercados internacionales sea retribuida a los venezolanos bajo su supervisión y autorización.
El presidente de la Comisión del Senado James Risch expresó su reconocimiento, admiración y gratitud por la decisión tomada del presidente Donald Trump. La captura del dictador venezolano se indicó ha detenido el flujo de drogas desde Venezuela hacia Estados Unidos y, por ello protege la salud y la vida de los norteamericanos.

Los elogios a la operación catalogada de brillante obedecieron a una acuciosa planificación que tenía por objetivo eliminar amenazas y mitigar riesgos al personal militar y las aeronaves empleadas para la operación militar; ¿balance general? Ninguna víctima que lamentar y ninguna aeronave afectada. En la audiencia se hizo breve mención a la comparación a la detención de Manuel Noriega en Panamá. El secretario de Estado resaltó que se cuidó mucho la seguridad operacional a fin de que la “Resolución Absoluta” haya tenido el éxito que tuvo.
Aunque no se mencionó in extenso la infiltración de la CIA (Central Intelligence Agency) fue crucial la colaboración de actores políticos y de militares que aportaron con información sobre los movimientos diarios de Maduro y su esposa y lugares de residencia. En el escrutinio público, el secretario de Estado enfatizó que la dictadura venezolana desestabilizó el hemisferio y que el régimen colaboró con las FARC y el ELN. Al respecto la senadora Jeanne Shaheen indicó que la DEA reconoce a la presidenta encargada Delcy Rodríguez como parte de la estructura del narcotráfico.
El estímulo infalible sin duda fue la onerosa recompensa de 50 millones de dólares, doblada por el presidente Trump. En su momento el presidente demócrata ofreció 25 millones de dólares. Las críticas a las negociaciones en la administración Biden no fueron pasadas por alto y se recordó el indulto a los sobrinos de Maduro, la liberación de Alex Saab y, que, por su parte, el régimen de Maduro sólo permitió la excarcelación de algunos presos y que no cumplió con su promesa de permitir elecciones presidenciales justas.
En la audiencia se mencionó que Maduro no fue reconocido como líder legítimo de Venezuela ni por Trump ni Biden. En la arena internacional tampoco se reconoció su autoproclamación como presidente de Venezuela ya que negó la presentación de los datos reales de las elecciones presidenciales que dieron como vencedor al opositor Edmundo González.
Los senadores miembros del Comité recalcaron que, es un alivio que Maduro no esté más en el poder. En ese marco Venezuela bajo el apoyo de Estados Unidos está transitando su regreso a la democracia, pero enfocado primero en su estabilización política, liberación de presos políticos.
El secretario de Estado mencionó las tres fases que trazó la administración Trump para dirigir Venezuela:
1. Estabilización. Enfocada en evitar una guerra civil y un éxodo de venezolanos a Colombia. Para ello se mencionó que se gestiona el co-gobierno con la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
En ese aspecto se resaltó que, el control y la comercialización del petróleo lo supervisa y autoriza Estados Unidos y que, para sus cobros se habilitó un mecanismo de pago en una cuenta en Qatar manejada por el Departamento del Tesoro. Cabe mencionar la reforma a la Ley de Hidrocarburos que permite mayor flexibilidad al comercio petrolero.
En cuanto a las necesidades corrientes de la burocracia y sector de la salud de Venezuela se dispuso que el flujo comercial de medicamentos se realice directamente con Estados Unidos, todo en beneficio de la población venezolana. En suma, Estados Unidos autoriza gastos.
2. Recuperación de la economía. Con la antesala de la estabilización política, energética y social se propende a erradicar la corrupción que se institucionalizó en la estructura estatal y que obstaculizó que las ganancias del petróleo se concentren en el círculo socialista/chavista. El dossier de la comercialización del petróleo es un eje central de su recuperación económica.
3. Transición. La administración estadounidense dirigirá el regreso a la democracia dentro de un clima político que garantice elecciones libres y justas, fortalecimiento de la oposición y sociedad civil. Para ello el secretario Rubio aspira a una Venezuela libre, democrática, próspera y justa.
El secretario de Estado también informó sobre los adversarios geopolíticos de Estados Unidos en el mundo y sobre todo en Latinoamérica. En ese contexto, señaló en que la administración estadounidense se enfoca en eliminar la influencia de China, Rusia e Irán, países a los que atribuye el asesoramiento por más de 20 años a la dictadura chavista que empobreció a su población.

En la etapa de estabilización analizó la reapertura de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, la revisión de sus instalaciones para que nuevamente se instale la Misión Diplomática estadounidense.
Además, enfatizó que, un cambio rotundo exigido para eliminar a toda la estructura del Socialismo del Siglo 21 del gobierno de Venezuela no era lo adecuado y, recordando las declaraciones del presidente Donald Trump, se evitó caer en los resultados de Irak que luego fue cooptado por ISIS y el estado islámico. Rubio manifestó que la transición es paulatina y que para ello trabaja con elementos que manejan el gobierno venezolano.
Eje Pekín – Moscú – Teherán
El secretario Marco Rubio analizó que, los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua se constituyeron en bases de operaciones para Rusia, China e Irán en la región.
En el caso de China se indicó que, Pekín le compraba a Caracas el barril de crudo con $20 de descuento, y que, ésta se la canjeaba por deuda venezolana. De igual forma se informó que, el 75% del petróleo venezolano partía hacia China. Por ello nos preguntamos, ¿Vivía Venezuela plenamente del comercio de petróleo?
Otro aspecto crítico detectado por el Departamento de Estado se relaciona con la escasa capacidad de almacenamiento del petróleo venezolano y la urgencia de su producción y venta rápida. En dicha ecuación sorprendió al señalar que el aditivo para refinar el crudo Venezuela lo compraba en un 100% a Rusia y que, desde el 3 de enero Caracas lo adquiere de Estados Unidos.
En ese marco cabe recordar la cuarentena establecida por Washington en el Mar Caribe y el control de las rutas marítimas y los trasvases que se hacían en altamar entre Caracas y sus aliados.
La Comisión del Senado recordó que China es el mayor reto estratégico para Estados Unidos y que ven con cuidado su influencia en el hemisferio, sobre todo el acuerdo comercial entre Canadá y China como efecto colateral de la imposición de aranceles al país norteamericano. También se señaló que China tiene misiones diplomáticas en todo el mundo y que Estados Unidos se encuentra rezagado en la mayoría, esto es, resta elegir nuevos embajadores.
En cuanto a Irán ven con preocupación la ejecución de civiles por parte del régimen de los ayatolás. Hoy trascendió que la Guardia Nacional Islámica (Controla el poder de Irán y le debe lealtad al Ayatolá, más no al presidente iraní) es catalogada como organización terrorista con lo cual abre la puerta a una probable operación militar sobre Teherán, incluso mayor a la del año pasado que afectó al proyecto nuclear iraní – ruso. Para dichas acciones, estimo que Estados Unidos tendrá el apoyo incondicional de Israel, a quien le debe la liberación de los rehenes de las manos de Hamás.
El despliegue a la zona por parte de Estados Unidos ratificaría una operación a mayor escala dentro de cinco meses; sí tomamos los tiempos que empleó la administración Trump para actuar sobre Caracas. En
ese contexto podemos prever la caída del régimen iraní y el control del petróleo en Medio Oriente.

En cuanto a los debates alrededor de la anexión de Groenlandia se recordó que la OTAN tiene una capacidad erosionada por Europa y que algunos países no aportan lo suficiente para la seguridad que provee desde el otro lado del Atlántico Estados Unidos. Se recordó que, Washington necesita aliados fuertes para contrarrestar a China. En fin, el dossier Groenlandia no pasó desapercibido para la Comisión de Relaciones Exteriores, pero sí se señaló que, Estados Unidos la requiere por cuestiones de seguridad nacional y objetivo estratégico: Control de la ruta marítima en el Ártico.
Conclusiones
A modo de análisis sobre la comparecencia del secretario de Estado Marco Rubio ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado quedó claro que, Estados Unidos ejecuta acciones sobre amenazas en su contra ya que así lo establece su Constitución; de ahí el apoyo del Comité sobre la operación ordenada por el presidente Donald Trump.
En cuanto a las inquietudes de la no notificación al Congreso se indicó que, no se lo hizo para evitar la filtración de información; un evento aislado se dio con un contratista del Departamento de Guerra. Además, se enfatizó que la operación militar pasó de lo probable a lo posible en diciembre y que el 3 de enero se dieron las condiciones apropiadas para su ejecución total. En virtud de la rapidez de la operación militar que duró alrededor de cuatro horas y media no debía ser comunicada al legislativo estadounidense.
También se argumentó que, los temas internacionales, los cuales son por su naturaleza críticos no se deben abordar ampliamente en el Senado para evitar generar presiones y expectativas en los tomadores de decisión.
El gobierno estadounidense dejó claro que retiraron del poder a Maduro ya que no fue electo por los venezolanos, por lo tanto, es considerado un usurpador del poder; un favor que les hizo a Venezuela, Latinoamérica y el mundo. En esa línea el régimen de Maduro no respetó el derecho internacional y la Comunidad Internacional no lo reconoció como presidente legítimo de Venezuela. Estados Unidos aplicando el realismo – teoría realista de las relaciones internacionales le recordó al mundo que siempre actuará en defensa de sus intereses nacionales.
Finalmente, un aspecto no menor es que, entre el derecho internacional y los derechos humanos/universales, pesan más los derechos universales – de los hombres y mujeres de carne y hueso-; esto es, los derechos universales – humanos de más de 8 millones de venezolanos que se vieron obligados a migrar.
El resto de la tragedia humana de los venezolanos alrededor del mundo ya es conocida muy bien. En suma, el presidente Trump debe acelerar sus decisiones en la arena internacional dentro de los tres años restantes a su segunda y última administración. Misión: Pacificar el mundo a través de la fuerza, en recuerdo de la impronta del presidente Ronald Reagan.
Abogado & Máster en Relaciones Internacionales. Docente de Geopolítica, Sociología y Realidad Nacional en la Escuela Superior Militar “Eloy Alfaro”.
Instructor de Geopolítica contemporánea en la Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE. Profesor de Maestría en Geopolítica contemporánea en la Academia de Guerra del Ejército – Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE.
Conferencista de la Academia de Guerra Aérea AGA de la Fuerza Aérea Ecuatoriana FAE. Autor del libro “Realpolitik. El orden mundial detrás del conflicto en el este de Ucrania” publicado bajo el sello Editorial Planeta.












