En este marco, suscita un creciente interés la pronta entrada en funciones del nuevo Embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, en la sede diplomática ubicada en el barrio porteño de Palermo. Se quiere conocer como conducirá una agenda caliente, tal vez cargada como nunca antes con desafíos y oportunidades para la relación, mientras grandes jugadas geopolíticas ocurren todos los días.
Además, de Lamelas se espera que continúe con el sobresaliente trabajo que ha dejado plasmado en la relación diplomática el ahora ex Embajador Mark Stanley, quien demostró una notable entrega para desarrollar los intereses del «País de los Libres» en Argentina, con gran carisma además. Se trató de una gestión de notorio éxito, basada en el despliegue de acciones políticas de alto nivel, como lo fue su visita a Tierra del Fuego junto al presidente Milei y a la General del Ejército de los Estados Unidos Laura Richardson, anterior comandante del Comando Sur.
También Stanley se enfocó en otros vectores, como el turismo, la cultura, los negocios y los vínculos interpersonales, e instaló temas complejos en la opinión pública con muy buen manejo de las redes sociales.

Una historia personal de superación
Pero espíritu y actitud no le faltan a Lamelas. Y es esperable que su gestión como máximo responsable de la Embajada de Estados Unidos en Argentina esté marcada por su profesionalismo característico y su pasión distintiva.
Su historia de vida es la de un «selfmade-man», que sabe de coraje y esfuerzo. Emigró de Cuba a Estados Unidos siendo joven sin recursos, y trabajó junto a su familia en pequeños negocios para alcanzar el sueño americano. En base a su dedicación y entrega, accedería luego a cursar estudios superiores de Medicina, obteniendo un doctorado en la Universidad Central del Este y posteriormente un Máster en Administración de Empresas en la Universidad Nova Southeastern.
Demostrando ser poseedor también de una visión comercial singular, como fundador y exdirector ejecutivo de MD Now Urgent Care, construyó la mayor empresa de atención médica urgente de Florida, que brinda servicios médicos de calidad y rentables a millones de pacientes, empleando a miles de profesionales médicos.
Con un marcado perfil para la Diplomacia y la negociación
Como se especifica en el perfil de Lamelas publicado por la Secretaría de Estado de Estados Unidos, su capacidad para liderar estratégicamente, desenvolverse en las estructuras gubernamentales, interactuar y fomentar la diplomacia con diversas partes interesadas «lo posiciona de manera única para el servicio diplomático y lo hace idóneo para representar los intereses estadounidenses en el extranjero».
Agrega la Oficina que lidera Marco Rubio, que, debido a su experiencia en el sector empresarial de la Medicina, «cuenta con habilidades operativas y de negociación, por haber trabajado en estrecha colaboración con pacientes, aseguradoras, propietarios, médicos, hospitales e inversores».

Asimismo, se destaca que el Dr. Lamelas ha demostrado un firme compromiso con el servicio público. Nombrado por el Gobernador de Florida, formó parte de la Junta de Medicina del Estado de Florida, donde adquirió experiencia en regulación profesional, acreditación y supervisión legislativa. Ocupó, aparte, puestos clave de liderazgo, incluyendo la presidencia del Comité de Reglas y Legislación y la vicepresidencia de dicha Junta.
Cabe considerar también que, a nivel federal, recibió del presidente Donald Trump un nombramiento para la Junta de Revisión de la Medalla al Valor de Seguridad Pública del Departamento de Justicia, en reconocimiento a la valentía de los socorristas estadounidenses.
Se desempeñó, asimismo, como Comisionado Municipal de Manalapan, Florida, y es un filántropo dedicado que apoya a numerosas y diversas organizaciones benéficas.
Un escenario geopolítico de muchas complejidades
La agenda de Estados Unidos en Argentina tiene por delante momentos históricos, como por ejemplo, la visita oficial del Presidente Javier Milei a Washington D.C., que se dará en breve, el 14 de octubre, donde será recibido en la Casa Blanca por el Presidente Donald Trump.
Por ende, este encuentro marca el próximo gran hito de esta relación cada vez más profunda que acerca a los dos países de una manera nunca antes vista, y que está cimentada en valores compartidos y en el compromiso común con la vida, la libertad, y la propiedad privada.
En base a esto, dicha reunión entre ambos mandatarios tiene el potencial para marcar una nueva instancia en el proceso de fortalecimiento de la alianza estratégica entre las dos naciones, que está cada vez más cristalizada.
El ajedrez internacional también se juega en Argentina
La llegada de Lamelas no pasa desapercibida tampoco después de sus declaraciones en Washington DC en julio de este año cuando dijo: “de ser confirmado, me mantendré firme contra la influencia maligna de potencias adversarias en la región, ya sean actores ambiciosos o regímenes autoritarios como Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán y otros que buscan socavar los valores democráticos» en el Senado estadounidense para su audiencia de confirmación.
Para operativizar esta misión, adelantó que viajaría a distintas provincias argentinas llevando la «cuestión China» en su lista de temas prioritarios.

Sus dichos tienen especial sentido en cuanto a que hoy la relación más fuerte del gigante asiático es con los gobiernos subnacionales de Argentina, cuando hay en ejecución múltiples proyectos binacionales en distintos sectores del territorio, mientras muchos más se están negociando.
Al respecto, se espera conocer cuál será la posición de la Embajada de EE.UU. ante iniciativas como el radiotelescopio CART, en construcción en San Juan, o ante la participación de China en varios emprendimientos que revisten implicancias geopolíticas a lo largo y ancho del país.
Al mismo tiempo, las últimas medidas manifestadas por el Secreteario del tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en apoyo a la estabilidad economica argentina -como la compra del equivalente de US$ 20.000 millones en pesos argentinos para estabilizar los mercados de ese país-, definen una coyuntura en la que la que se espera que la Embajada también esté muy activa. Mucho más si se termina de consolidar una articulación económica más profunda aún, por ejemplo a través de un Tratado de Libre Comercio entre ambas naciones, o mediante otros proyectos conjuntos de ensamblaje más perfectos.
La agenda de Estados Unidos en Argentina tiene por delante momentos históricos, como por ejemplo, la visita oficial del Presidente Javier Milei a Washington D.C., que se dará el 14 de octubre
Es importante tener en consideración que en 2024, la relación comercial bilateral entre Argentina y Estados Unidos se caracterizó por un superávit de $232 millones para Argentina, un hito que no se veía en 18 años. Este resultado fue impulsado por el crecimiento del 13,2% en las exportaciones argentinas a EE.UU. (principalmente aceite crudo de petróleo, naftas y vinos), y una caída del 28,6% en las importaciones argentinas desde el país norteamericano (donde destacaron el gas natural licuado y el gas oil).
Para sumar más al excelente momento que están viviendo estas dos naciones, aunque actualmente los argentinos necesiten una visa para viajar a Estados Unidos, es importante resaltar que se está gestionando la exención de este requisito a través del Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program – VWP), que les permitiría viajar sin visa por hasta 90 días para turismo o negocios mediante una autorización electrónica (ESTA) y un pasaporte electrónico.
Argentina firmó una declaración de intención con EE. UU. para ingresar al programa, lo que implica cumplir altos estándares migratorios y biométricos, un proceso que está en curso y que simplificaría los viajes para millones de ciudadanos argentinos, fomentando aún más actividades empresariales y de toda índole entre Estados Unidos y la Argentina. Mientras, todo indica que la oferta de vuelos desde la Argentina a Estados Unidos para la temporada de verano 2025-2026 promete ser récord.
La Defensa: otro sector a impulsar
Asimismo, se entiende que hay una búqueda mutua por profundizar la alianza regional militar binacional. La reciente compra de los aviones F-16 por parte del gobierno argentino resulta una hecho central en el desarrollo de este objetivo.
Por otra parte, en julio de este año el ministro de Defensa, Luis Petri, fue recibido en el Pentágono por su par, Pete Hegseth. Este encuentro significó el regreso de un titular de la cartera castrense a esta institución luego de 15 años, con el objetivo de firmar un compromiso estratégico entre ambas naciones para la adquisición de vehículos Stryker y el desarrollo de nuevas líneas de cooperación militar.
Entre otros factores que alimentan este acercamiento, el Ejecutivo argentino pone la mira además en la proyección antártica y en el posible crecimiento del uso comercial del pasaje bioceánico de Drake, que separa América del Sur de la Antártida y se ubica entre el cabo de Hornos (Chile) y las Islas Shetland del Sur. El objetivo sería reforzar la alianza con los Estados Unidos para contrarrestar la presencia británica en conjunto con la chilena.

La energía nuclear: un nicho clave de colaboración
Asimismo, Argentina justamente en estos días se asoció con Estados Unidos en un programa de energía nuclear civil, convirtiéndose en el primer país de América Latina en rubricar un convenio de este tipo de convenio.
Se trata del FIRST, el programa insignia del Departamento para el Despliegue de Tecnologías de Reactores Avanzados para la Seguridad Nacional de Estados Unidos, que tiene sociedad con más de 50 países que exploran soluciones de energía nuclear civil, incluido el uso de reactores modulares pequeños (SMR), para satisfacer sus necesidades energéticas respetando los más altos estándares de seguridad nuclear, protección y no proliferación.
Foco en los recursos mineros por la Seguridad Energética
Por su parte, la minería de litio y de tierras raras, como el itrio y el praseodimio, también están entre los asuntos axiales de la agenda bilateral. Argentina tiene yacimientos con alto potencial de estos y otros elementos como el lantano y cerio en provincias como Salta, Jujuy y San Luis.
De hecho, en agosto de 2024 Argentina y EE.UU. firmaron un acuerdo de cooperación en minerales críticos y energía que estipulo que Estados Unidos siguiendo sus políticas de «Seguridad Energética» invertirá medio millón de dólares para ayudar a los laboratorios argentinos.
Mientras se espera que éste sea el primero de varios acuerdos para impulsar la inversión y el comercio en el sector de minerales críticos, especialmente el litio, donde el gigante asiático parece más adelantado con inversiones cercanas a los 3.400 millones de dólares para proyectos en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca.
Lo cierto es que la Argentina, y el Atlántico Sur, representan un escenario de múltiples conflictos, en el cual la Administración Trump pone cada vez más interés buscando equilibrar el juego de influencias que existe con otras potencias, en especial con el país que preside Xi Jinping.
Esto debe observarse considerando un amplio abanico de temas de máxima sensibilidad que toman cada vez más relevancia, como la pesca ilegal, la amenza del terrorismo global, la conflictividad en la Triple Frontera, la lucha contra el narcotráfico y la trata de personas, la reivindicación de soberanía de las Islas Malvinas, la finalización del Tratado Antártico en 2048, asuntos que definitivamente tendrán impacto en la nueva gestión diplomática de Estados Unidos en Argentina que está pronta a iniciarse.
Colaboradora en ReporteAsia.














