El académico Jorge Eduardo Malena, uno de los más destacados especialistas en China que tiene la Argentina, habló con ReporteAsia para analizar la relación bilateral entre el gigante asiático y la nación sudamericana, adelantándose a un año que trae muchos desafíos y posibilidades para el vínculo estratégico que ambos países han sabido construir durante décadas.
Cordobés de nacimiento, tuvo la oportunidad de vivir en China durante la década de 1980, experiencia única que marcaría su camino y su predilección por los estudios del gigante asiático y de Asia en general, siendo un pionero de estas cuestiones en Argentina, y un académico muy referenciado a nivel nacional en internacional por entidades y escuelas de estudio relacionadas a su especialización.
Esto lo llevó a ser considerado para desempeñarse como Consejero Político de la Embajada Argentina en China por la actual gestión, en mayo de 2024, cargo que, según expresaron allegados suyos, no aceptó por no contar con las garantías para cumplir con los objetivos que la función demandaba.
Nos encontramos en el Salón Verde del CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales), en pleno centro porteño, prestigioso think tank del cual Malena es Director del Comité de Asuntos Asiáticos, para conversar sobre la situación actual del vínculo Argentina-China, que está compuesto por una rica agenda de temas. Justamente, hace apenas unas semanas estuvo en su provincia natal como parte de un panel académico sobre la relación Córdoba-China, en el marco de la primera edición del festejo del Año Nuevo Chino allí, disertando sobre la importancia de la relación que actualmente las administraciones provinciales de Argentina mantienen con Beijing y con otras provincias chinas, un aspecto del vínculo que se destaca cada vez más.
Pero antes de enfocarnos en la realidad de los gobiernos subnacionales, comenzamos el diálogo buscando hacer una evaluación “macro” de la presencia de China en la región América Latina, que tiene distintas facetas y se encuentra en un momento de transformación.
En lo concerniente a las dimensiones política, diplomática, educativa, cultural, científica y de defensa, manifiesta el Doctor y Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica Argentina (UCA) que “la relación sino-latinoamericana mantiene la tendencia registrada durante los últimos veinte años, es decir hay fortalecimiento del diálogo, mayores acuerdos y crecimiento de intercambios. Todo ello explicaría que la mayoría de los países de la región hayan sido reconocidos por China como sus “socios estratégicos” o incluso “socios estratégicos integrales”, categorías que resultan de la existencia de un vínculo multidimensional profundo”.

Sin embargo, aclara el catedrático, si se analiza la dimensión económica, la presencia de China es dispar: “en materia de intercambio comercial, continúa el crecimiento gradual registrado en las últimas dos décadas, circunstancia que ha posicionado a China como uno de los tres principales socios comerciales de la mayoría de los países latinoamericanos”.
Un ámbito en el que se están dando grandes cambios es en el de las inversiones, debido a que: “las empresas chinas han comenzado a buscar sectores alineados con los objetivos de innovación, competitividad y crecimiento económico fijados por Beijing”.
“La infraestructura de transporte y los recursos energéticos están siendo lentamente reemplazados por las tecnologías de la información y las comunicaciones, la tecnología de vehículos eléctricos, las soluciones financieras mediante el uso de tecnologías y las energías renovables”, enfatiza quien es también Director y profesor de la carrera de posgrado “Especialización en Estudios sobre China en la Era Global” de la UCA.
“Además de este cambio de los sectores económicos a los que se dirige la inversión china -prosigue el entrevistado- también cabe mencionar que la IED china en ALyC experimentó un cambio en su volumen. Entre 2010 y 2019 alcanzó los 14.200 millones de dólares estadounidenses anuales, pero luego cayó a un promedio de 7.700 millones de dólares estadounidenses de 2020 a 2021, y luego a menos de 6.500 millones de dólares estadounidenses en los años 2022 y 2023 (pese al avance de, por ejemplo, la construcción del mega-puerto de Chancay en Perú)”.
“Asimismo, la reformulación de la inversión china en el exterior también se extendió al sector financiero. Esto ha afectado a América Latina, dada la disminución de los préstamos de las principales instituciones financieras de desarrollo de la República Popular China, como el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportación e Importación de China. No obstante, cabe mencionar que la radicación de bancos chinos ha brindado la posibilidad de realizar transacciones en Yuanes, lo cual ha resultado una opción atractiva para muchas empresas de la región”, pormenoriza el experto.
Dr. Malena, ¿ve una evolución en la estrategia de China para hacer su gestión geopolítica y económica en la región?
Se observa la intención de enmarcar la relación sino-latinoamericana en el contexto de la cooperación intra Sur Global, un tono cada vez más crítico del papel de los EE.UU. y un mayor empleo del poder blando.
Sobre el primer y segundo aspecto, resultan ilustrativas las recientes afirmaciones del canciller Wang Yi, en la conferencia de prensa brindada en ocasión de las “Dos Sesiones”. Al referirse al Sur Global y a la relación con ALyC, sus palabras fueron:
“El sello distintivo de nuestra era es la fuerza prominente y creciente del Sur Global. Hoy día, el Sur Global… se ha convertido en una fuerza crucial para defender la paz internacional, promover el desarrollo mundial y mejorar la gobernanza global… El Sur Global ha de desarrollarse. En noviembre pasado, el Presidente Xi Jinping anunció las ocho acciones de China para apoyar el desarrollo global, inyectando nuevos impulsos para acelerar el desarrollo del Sur Global”.
“China es un miembro natural del Sur Global… China siempre va a tener en su corazón al Sur Global y mantenerse enraizada en él”.
“Lo que el pueblo de ALC quiere construir es su propio hogar, y no es el patio trasero de nadie; lo que los países de ALC esperan es la independencia y autodecisión, y no es la Doctrina Monroe… Ambas partes van a superar montañas y océanos y descartar las interferencias para elevar la cooperación entre China y ALC a nuevas alturas”.
Asimismo, en lo concerniente al empleo del poder blando, se destaca la “cumbre” de medios de comunicación y think tanks del Sur Global, organizada en noviembre del año pasado por la agencia china de noticias Xinhua en San Pablo (Brasil). La misma tuvo como lema “Desarrollo y Revitalización: Un nuevo viaje para el Sur Global”, durante la cual se alentó a las instituciones participantes a “defender los intereses comunes del Sur Global y aumentar su figuración e influencia en los asuntos globales”.
CHINA EN EL ESCENARIO ARGENTINO
¿Cómo evalúa la estrategia diplomática del gobierno de Milei respecto a China?
El actual gobierno de nuestro país se ha mostrado errático en la conducción de sus relaciones con China. Recordemos que durante la campaña presidencial del año 2023 y los primeros seis meses de su gobierno, Javier Milei y altos funcionarios (como la ahora ex Canciller Diana Mondino) efectuaron declaraciones poco afortunadas sobre el gobierno y la sociedad de China.
A pesar de ello, en junio del año pasado Beijing tuvo un gesto valioso con el gobierno libertario, consistente en firmar un acuerdo para el pago gradual (en los años 2025 y 2026) de la parte activada del swap de divisas. Este acuerdo es un aporte importante para que nuestro país mantenga el abastecimiento de insumos necesarios para el desarrollo de la actividad económica.
Tras este acuerdo, hubo señales y trascendidos que permitían visualizar el reencauzamiento de la relación bilateral, como por ejemplo los de septiembre del año pasado, a saber: primero, durante una entrevista, el presidente Milei expresó “China, la verdad es que es un socio comercial muy interesante porque ellos no exigen nada. Lo único que piden es que no los molesten”. Y segundo, se rumoreó que Karina Milei viajaría a Shanghái para participar en la Exposición Internacional de Importaciones de China. A pesar de los elogios presidenciales, el viaje de la secretaria general de la Presidencia no se concretó.

Los últimos acontecimientos relevantes se registraron en noviembre del año pasado: en ocasión de la cumbre del Grupo de los 20 realizada en Río de Janeiro, tuvo lugar un encuentro de los presidentes Xi y Milei. Del mismo trascendió la afirmación del mandatario argentino sobre que su gobierno “espera convertirse en un socio confiable y estable de China”. Pese a ello, pocos días después, se conoció la noticia de que la compañía Shanghai Dredging fue excluida de participar en la licitación de la Hidrovía Paraguay-Paraná. En estos últimos cuatro meses no se han difundido anuncios destacados, más allá de la visita de una misión parlamentaria de nuestro país, la extensión de un convenio de cooperación agrícola y la continuación de los planes de inversión en energías renovables.
De darse un nuevo encuentro entre ambos mandatarios en 2025, ¿cuáles cree que serían los temas binacionales que deberían estar involucrados en los diálogos?
Hay una serie de asuntos pendientes que podrían ser tratados en un futuro encuentro, tales como: la aceleración de la apertura sanitaria (en especial en los sectores de las menudencias vacunas y la carne aviar), la exploración de inversiones para ampliar y diversificar la oferta exportable argentina, la facilitación de la gestión de otorgamiento de visas, la conservación de recursos pesqueros, el avance en la construcción de las represas hidroeléctricas en Santa Cruz y de la central nuclear Atucha III, etc.
Sin embargo, más allá de la identificación de las prioridades en materia de temas pendientes, debe existir la voluntad política de dar dinamismo a la relación bilateral por parte del gobierno libertario.
¿Considera que la relación de China hoy con Argentina está enfocada en la relación directa con las provincias y sus gobernadores?
En efecto, actualmente la vinculación a nivel subnacional constituye el aspecto más dinámico de la relación bilateral. Ante la incertidumbre respecto a la orientación del gobierno nacional en materia de la relación con la República Popular, una serie de provincias argentinas se han embarcado en la promoción de contactos con China, en búsqueda de desarrollo comercial, transferencia tecnológica, aliento de inversiones, etc. Esto ha redundado, por ejemplo, en la atracción de inversiones chinas en los sectores del litio y de las energías renovables.
En este aspecto, los convenios de “provincias hermanas” con contrapartes chinas resultan centrales, por ser las herramientas que otorgan el marco legal necesario para desarrollar ese tipo de interacción.
¿Puede la relación bilateral crecer sin que los líderes de ambos países generen un vínculo diplomático de acercamiento personal?
La diplomacia entre Jefes de Estado constituye uno de los tipos de diplomacia, el cual pasó a ser uno de los más habituales en las relaciones internacionales contemporáneas. Por tal motivo, se reconoce la conveniencia de su empleo en beneficio del interés nacional.
En el caso de la actual relación sino-argentina, el vínculo entre los máximos líderes no constituye una herramienta central, probablemente como resultado de la orientación de política exterior abrazada por el gobierno libertario, consistente en el alineamiento con EE.UU. e Israel.
Sin embargo, como fue antes dicho, los lazos bilaterales mantienen su dinámica a partir de las iniciativas subnacionales, como así también por la tarea realizada por ambas representaciones diplomáticas, empresas y cámaras binacionales.

¿En qué aspectos considera que la relación entre ambos países puede profundizar su acercamiento y en cuáles en cambio hay más resistencias?
Ambos países podrían profundizar su acercamiento a partir de ampliar las oportunidades que se le presentan a nuestro país en materia de soja, maíz, productos cárnicos, vitivinícolas, forestales y de la pesca, entre otros, ante las necesidades del mercado chino de diversificar los orígenes de abastecimiento, para hacer frente a las disrupciones que resultan de la guerra comercial implementada por EE.UU.
Por su parte, las mayores resistencias resultarían del alineamiento con los EE.UU., para el cual constituye una afectación de sus intereses toda iniciativa de relacionamiento con China que revista un significado estratégico: construcción de infraestructura crítica; establecimiento de instalaciones para la exploración del espacio lejano, desarrollo de tecnologías de telefonía móvil (5G); compra de armamento; cooperación marítima y antártica; etc.
AÑO NUEVO CHINO CÓRDOBA 2025
¿Cómo fue su participación en la primera edición del Año Nuevo Chino en su provincia natal?
Fui parte del espacio “Córdoba Piensa en China”, en el cual académicos cordobeses que nos dedicamos a la docencia y a la investigación sobre China (y sus relaciones con la Argentina) reflexionamos sobre la evolución de los lazos bilaterales, los desafíos y las oportunidades que se presentan, y las posibilidades con que cuenta la provincia de Córdoba para desarrollar su vínculo con China.
Ese espacio de reflexión resultó en una experiencia muy fructífera, dado no sólo el intercambio de ideas entre los expositores, sino también el diálogo con la cuantiosa audiencia.
Por último, este año el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, viajaría a Beijing: ¿Qué potencialidad ve para esta provincia en la relación bilateral con China?
Más allá del comercio de productos agroindustriales, a Córdoba se le presentan oportunidades de negocios con China en industria automotriz (v.g. la instalación de una planta de vehículos eléctricos), como también sectores no tradicionales como economía digital, nuevas energías, big data, inteligencia artificial, turismo, deportes, cultura y educación.
A tales efectos, sería recomendable la consideración de la apertura de una Casa de la Provincia de Córdoba en territorio chino. Las sedes posibles podrían ser Beijing (capital de la República Popular), el mega-municipio de Chongqing (con la cual la provincia tiene firmado un convenio de hermanamiento desde el año 2010), o Xi’an (con la cual la ciudad de Córdoba cuenta con un convenio de cooperación, firmado en el año 2012).
Co-fundador de ReporteAsia.














