Compras durante las vacaciones: cómo proteger nuestro dinero y nuestros datos

Vacaciones

Tanto si disfrutamos de unos días de vacaciones en los últimos meses del año como si simplemente queremos hacer algunas compras durante el Black Friday o la temporada navideña, en noviembre y en diciembre se disparan las compras online. Las vacaciones de final de año son ideales para darnos un capricho, pero también son el momento perfecto para que los ciberatacantes se hagan con nuestros datos bancarios.

Esto se acentúa considerando que cada vez es más habitual que hagamos nuestras compras por internet, incluso cuando se trata de artículos pequeños que antes solo comprábamos en los comercios del barrio o en un centro comercial. El riesgo de la acumulación de estas pequeñas compras online es extraordinariamente alto, porque cada compra supone una nueva oportunidad para hackear nuestros datos de pago, con independencia de la cantidad gastada.

Comprar durante los viajes es aún más peligroso

Mención aparte merecen las compras que hacemos durante los viajes. Tanto si viajamos a los Estados Unidos o a Europa para pasar la Navidad allá, como si nos desplazamos dentro del país para visitar a familiares o visitar un destino nuevo, todos los desplazamientos tienen algo en común: las redes Wi-Fi públicas. Al fin y al cabo, los datos de nuestro celular son limitados, y, cuando viajamos, tendemos a conectarnos desde los cafés o los hoteles para no gastarlos.

Las redes Wi-Fi que nos encontramos por el camino pueden ser bastante convenientes, pero también suponen un riesgo añadido para la seguridad de nuestra conexión. Cualquier hacker podría encontrar una vulnerabilidad en esas redes Wi-Fi e interceptar el tráfico que pasa a través de su router, de forma que nuestros datos de navegación quedarían comprometidos.

Las vacaciones de final de año son ideales para darnos un capricho, pero también son el momento perfecto para que los ciberatacantes se hagan con nuestros datos bancarios

Lo peor del caso es que es habitual que hagamos reservas de vuelos y hoteles desde esas mismas redes. Y, con el apuro de las reservas de última hora, puede que tomemos menos precauciones de las habituales a la hora de hacerlas. Uno de los descuidos más habituales pasa por conectarse a la red equivocada: con frecuencia, los hackers crean redes que se hacen pasar por las redes de los hoteles o los aeropuertos para robar la información de quienes las usan.

Un descuido informático no debe arruinarnos las vacaciones

No hay nada de malo en hacer compras online durante las fiestas, pero es evidente que los riesgos son cada vez mayores, sobre todo considerando que los hackeos de este tipo se multiplican año tras año. La solución pasa por incrementar las precauciones, del mismo modo que ya se hizo en su día cuando se incorporó el PIN de seguridad a la hora de hacer pagos con las tarjetas bancarias físicas. Simplemente, en esta ocasión se trata de seguridad digital.

Para comprar online de manera segura, debemos adoptar estas precauciones esenciales:

  • Evitar las redes Wi-Fi. Decíamos antes que las redes Wi-Fi públicas –esas que habilitan los hoteles, los aeropuertos o las cafeterías– son convenientes, pero peligrosas. Por eso es tan importante evitarlas a la hora de comprar en ellas. Es preferible hacer uso de nuestro propio plan de datos del celular, ya que de este modo estaremos esquivando cualquier posible ataque de intermediario por parte de los hackers.
  • Conectarse a través de una VPN. Quienes todavía no saben qué es una VPN deberían contratar una lo antes posible para proteger su conexión. Esta herramienta digital se encarga de cifrar nuestra conexión de forma segura, y, además, nos permite cambiar de IP al navegar. Es especialmente recomendable para hacer compras online durante los viajes gracias a su encriptación y a la variedad de direcciones IP internacionales que ofrece.
  • Usar una tarjeta bancaria con poco dinero. Siempre estaremos más seguros si hacemos nuestras compras online con una tarjeta bancaria con dinero limitado. Si pensamos gastar no más de 6000 pesos en nuestras compras, pongamos eso en la tarjeta. De este modo, si un ciberatacante roba nuestros datos bancarios, no podrá gastar más de esa cantidad. No es lo ideal, pero, al menos, se minimizan las pérdidas.
  • Activar la verificación en dos pasos. Al hacer compras con nuestra tarjeta bancaria, son muchos los bancos que nos permiten activar un sistema de verificación 2FA para confirmar la compra antes de hacerla. Si un hacker roba los datos de la tarjeta, pero no tiene acceso a nuestra app bancaria o nuestros SMS, no podrá gastar el dinero de la tarjeta. ¡Por eso este sistema debería estar activo a todas horas!
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Colaborador en ReporteAsia.