Ayase Ueda marcó un doblete y Daichi Kamada y Junya Ito también anotaron en una victoria histórica ante Túnez en el Estadio Monterrey, que dejó a los Samurai Blue con cuatro puntos en el Grupo F.
Japón cerró el sábado una victoria histórica por 4-0 sobre Túnez en el que fue el partido número 1.000 en la historia de los Mundiales, celebrado ante 51.243 espectadores en el Estadio Monterrey, en México.
Los Samurai Blue, 18.° en el ranking FIFA, no tuvieron piedad ante su rival —45.° del mundo— y acumularon cuatro puntos en dos partidos del Grupo F, con un pie firme en los octavos de final.
Kamada abrió el marcador y Ueda se soltó
Daichi Kamada abrió el marcador a los cuatro minutos con un remate de zurda, tras una jugada colectiva iniciada en el flanco derecho y culminada con un centro rasante de Keito Nakamura desde la izquierda. El mediocampista ofensivo anotó así en su segundo partido consecutivo del torneo.
Fue Ayase Ueda quien amplió la diferencia en el minuto 31: tras recibir en el contraataque y amagar el disparo, terminó enviando el balón al fondo de la red a través de las piernas de un defensor. El tanto significó su primer gol en la historia de los Mundiales.
Ito y el segundo doblete de Ueda
Junya Ito, titular en reemplazo del lesionado Takefusa Kubo tras su notable ingreso ante Países Bajos, puso el 3-0 en el minuto 69 al aprovechar un pase elevado de Ueda para definir ante el arquero Aymen Dahmen.

Con siete minutos para el final, Ueda completó su doblete: el arquero japonés Kaishu Sano habilitó desde la derecha, y el delantero cabeceó para dejar el marcador en 4-0.
«Estoy genuinamente feliz. Siento que todo lo que construí desde aquella frustración de hace cuatro años valió la pena», declaró Ueda, quien en Qatar 2022 solo había disputado 45 minutos como debutante.
Un hito y un maleficio roto
El partido tuvo una doble carga histórica. Además de ser la edición número 1.000 de un juego mundialista, Japón quebró un maleficio que pesaba hace dos décadas: no había ganado un segundo partido en Mundiales celebrados fuera de su país desde que fueron co-anfitriones de la edición 2002.
«Fue el partido 1.000 del Mundial, un juego conmemorativo visto por gente en todo el mundo, y me alegra que hayamos podido ganarlo», señaló el entrenador Hajime Moriyasu, quien además se enfrentó por primera vez a un Túnez dirigido por Hervé Renard, su nuevo técnico.
La situación del Grupo F
Países Bajos encabeza el grupo tras golear a Suecia 5-1 el mismo sábado, igualado en puntos con Japón pero con mejor diferencia de gol. Suecia permanece con tres unidades, mientras que Túnez aún no ha sumado.
En la última fecha, Japón se medirá con Suecia y Países Bajos enfrentará a Túnez.
Co-fundador de Reporte Asia.














