El seleccionador japonés pide no bajar la guardia pese al empate ante Países Bajos y deberá afrontar el duelo del sábado con Túnez sin Takefusa Kubo, aunque el atacante podría volver antes de que termine el torneo.
Hajime Moriyasu no se conforma con el empate. A un día del segundo partido del Grupo F ante Túnez, el técnico de los Samurai Blue compareció ante la prensa en el Estadio Monterrey con un mensaje claro: el 2-2 frente a Países Bajos no garantiza nada.
«Nuestros jugadores rindieron bien contra los Países Bajos, pero nadie está satisfecho. Ese resultado no garantiza la victoria contra Túnez», afirmó el seleccionador.
Un rival con las espaldas contra la pared
El duelo del sábado coincide además con un dato histórico: será el partido número 1.000 en la historia de la Copa del Mundo. Y Moriyasu es consciente de que Túnez llegará al encuentro con una presión enorme tras caer 5-1 ante Suecia en su debut y con un cambio de entrenador de por medio —Hervé Renard asumió la conducción del equipo norteafricano de urgencia.
«Túnez ha cambiado de entrenador y saldrá a luchar con una motivación altísima, desesperado por resarcirse de la derrota del primer partido y avanzar a la siguiente fase», dijo Moriyasu. «No debemos ponernos a la defensiva ante esa mentalidad y debemos estar preparados para esforzarnos al máximo.»
Renard, por su parte, intentó mantener la calma en sus filas: «Debemos respetar a los rivales, pero no temer al equipo japonés. Tuvimos poco tiempo, pero no hay excusa. Debemos esforzarnos al máximo para jugar bien mañana.»
El Mundial como pasión compartida: cómo el fútbol unifica a Corea del Sur
Sin Kubo, pero con esperanza
La principal baja de Japón es Takefusa Kubo, que no podrá jugar por lesión. Sin embargo, el director deportivo de la Real Sociedad, Erik Bretos, dejó un mensaje esperanzador en X al señalar que el atacante «tiene una lesión leve» y que «hay posibilidades de que pueda volver a jugar en el Mundial.»
El desafío del calor
El contexto físico también es un factor. A diferencia del partido inaugural, que se disputó con aire acondicionado en el estadio de Dallas, el encuentro ante Túnez se jugará bajo condiciones climáticas muy distintas en Monterrey.
«Este partido se disputará bajo un calor sofocante y en circunstancias extremadamente difíciles para los jugadores», reconoció Moriyasu. Aunque el técnico recordó que el equipo realizó su concentración previa al torneo justamente en esta ciudad a principios de junio para familiarizarse con esas condiciones. «Creo que los jugadores estarán tranquilos y rendirán al máximo», aseguró.
Un partido para la historia
Más allá del resultado, Moriyasu se mostró orgulloso de protagonizar el partido número 1.000 de la historia del torneo más visto del mundo.
«Me alegra que juguemos un partido tan importante. Lo verá gente de todo el mundo, y quiero que nuestro equipo de Japón y Túnez ofrezcan un partido a la altura de la historia del torneo», cerró el técnico japonés.
Periodista. Colaborador Junior en ReporteAsia.












