La Embajada del Perú en China participó en la inauguración del prestigioso “RobotChallenge”. Este es un evento anual celebrado en Beijing que atrae a competidores de todo el mundo apasionados por la robótica y la inteligencia artificial.
Este año, Perú marcó un momento muy importante en su historia. Por primera vez un equipo peruano tuvo la oportunidad de competir en esta renombrada competencia mundial. Su participación en el “RobotChallenge” de este año no solo subrayó el creciente interés del país en la robótica, sino que también demostró sus capacidades y potencial en este campo innovador.
El “RobotChallenge” es un evento de gran renombre en la comunidad internacional de la robótica. Es organizado cada año por Yelgea Event, desde el año 2017. A pesar de que tiene lugar en China, tiene sus raíces en Austria, donde fue fundado en 2004. Con el tiempo, se ha convertido en una de las competiciones de robótica más importantes a nivel mundial, atrayendo a equipos de todas partes del mundo que desean demostrar su destreza y creatividad en el desarrollo de robots.
Más allá de ser una famosa competencia técnica, y debido a su alcance mundial, tal como lo vemos con el caso de Perú, es destacable su función como un espacio de intercambio cultural y educativo. Participantes de diferentes países tienen la oportunidad de aprender unos de otros, conocer técnicas y tecnologías diversas, compartir ideas y colaborar en soluciones innovadoras.
Así, el RobotChallenge también es una especie de «mostrador» en donde es posible observar las últimas tendencias en robótica e inteligencia artificial. Esto es gracias a que muchos de los robots presentados utilizan tecnologías avanzadas como sensores de alta precisión o algoritmos de aprendizaje automático.
Este año se organizó la vigésima primera edición. El “RobotChallenge” fue testigo de la novedosa participación del equipo peruano Robotronics (nombre elegido por los competidores). El grupo de competencia estaba conformado por dos estudiantes de la Universidad Nacional de Trujillo. Los jóvenes del equipo, Carla Chávez y Herlis García, compitieron en las categorías de “seguidor de línea” y “sumobots”. Allí, presentaron a cinco robots que fueron diseñados por ellos mismos. Estas instancias demandan un alto nivel de precisión, innovación y capacidad técnica, y el equipo peruano supo demostrar que están a la altura del desafío.
¿En qué consisten estas dos categorías?
Como se mencionó más arriba, estas categorías, conocidas como “seguidor de línea” y “sumobots” son desafíos populares en competencias de robótica en general. Cada una tiene sus propias características y objetivos cuyo objetivo es poner a prueba las habilidades y calidad de los robots, además de, por supuesto, a sus creadores.
En la categoría de «seguidor de línea» por ejemplo, los robots deben ser capaces de seguir un recorrido marcado por una línea, generalmente de color negro sobre un fondo claro para que sea más fácil de observar para el público y los jueces. La condición definitoria de esta actividad es que el robot complete el trayecto en el menor tiempo posible, manteniéndose siempre sobre la línea. Para lograr esto, estos dispositivos automáticos suelen utilizar sensores que detectan la línea y ajustan su trayectoria en tiempo real. De esta forma se enfrentan a curvas cerradas, cambios de velocidad, y en algunos casos, a obstáculos. Todos estos elementos requieren una rápida capacidad de reacción y precisión en la programación.
Por otro lado tenemos la categoría de «sumobots». Como lo dice su nombre, se inspira en la lucha de sumo, por lo que las competencias consisten en dos robots que luchan en un ring. El objetivo en este caso es empujar al oponente fuera del área delimitada. Los sistemas robóticos deben estar programados para poder detectar la posición de su oponente y emplear estrategias para expulsarlo del ring, todo mientras evitan ser empujados ellos mismos. Aquí, la fuerza, la estabilidad, y la estrategia de movimiento son esenciales para vencer, ya que los robots deben maniobrar de manera inteligente para ganar cada enfrentamiento.
Ambas categorías demandan un balance entre el diseño mecánico, la programación y la estrategia. Representan una oportunidad ideal para que los competidores demuestren sus capacidades, conocimientos e ingenio en diferentes aspectos de la robótica.












