El falafel es un alimento muy popular en el Medio Oriente y en los últimos años se ha convertido en un plato muy conocido a nivel mundial. Se trata de una croqueta o bolita frita hecha principalmente de garbanzos o habas (a veces una combinación de ambos) triturados y mezclados con hierbas frescas como el perejil y el cilantro, así como especias como el comino, cúrcuma y pimienta negra. La mezcla se forma en pequeñas bolitas o discos y se fríe para obtener una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
El origen del falafel es un tema de debate y no hay una respuesta definitiva sobre su lugar de nacimiento. Sin embargo, se cree que se originó en Egipto hace más de mil años y algunos estudios sugieren que se desarrolló como una alternativa vegetariana al consumo de carne en la Cuaresma. La teoría más popular es que el falafel fue un plato tradicional de la cocina copta, la comunidad cristiana de Egipto.
A lo largo de los siglos, el consumo de este alimento se extendió por todo el Medio Oriente y se popularizó en países como Israel, Palestina, Líbano, Siria y Jordania, convirtiéndose en un alimento básico en la región. En Israel particularmente, es una de las comidas callejeras más consumidas y es común ver puestos que lo venden en forma de sándwich o como plato principal.
Dependiendo de la ocasión y de la región, el falafel se sirve en la mesa de varias maneras. Puede encontrarse servido en pita o pan: se coloca el falafel dentro de un pan pita junto con vegetales frescos como lechuga, tomate, pepino y cebolla y se acompaña con salsas como humus, tahini (una pasta de sésamo) o salsa de yogur.
También es común que se sirva como plato principal, acompañado de ensaladas, arroz, pasta o pan de pita o, finalmente, en un plato con acompañamientos. En algunos casos, se puede servir con puré de garbanzos (humus), pimientos encurtidos, pan de pita y salsas de tahini o yogur.
El falafel se puede comer con las manos si se sirve en un sándwich o pita, con tenedor y cuchillo si se sirve en un plato o como bocadillo o merienda.
Este alimento es conocido por ser una buena fuente de proteínas vegetales, fibra y nutrientes esenciales, como hierro y magnesio. Sin embargo, como se fríe, es importante moderar su consumo para evitar un exceso de calorías y grasas.

Cómo preparar falafel en casa
Ingredientes
- 500 g de garbanzos secos (no cocidos)
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2-3 dientes de ajo, picados
- Un puñado de perejil fresco, picado
- Un puñado de cilantro fresco, picado
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de coriandro molido (opcional)
- 1/2 cucharadita de cúrcuma (opcional, para un color más dorado)
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo (opcional, para más esponjosidad)
- Harina de garbanzo o harina normal, si es necesario, para dar forma
- Aceite vegetal para freír (aceite de oliva o de girasol)
- Preparar los garbanzos: remoja los garbanzos en agua fría durante 24 horas para que se hidraten y se ablanden. No uses garbanzos enlatados, ya que no darán la textura adecuada para el falafel.
- Triturar los ingredientes: escurre bien los garbanzos y colócalos en un procesador de alimentos junto con la cebolla, los dientes de ajo, el perejil y el cilantro. Tritura hasta obtener una mezcla uniforme pero no completamente triturada; debe tener una textura ligeramente granulada.
- Sazonar: agrega el comino, el coriandro, la cúrcuma, la pimienta negra y la sal. Mezcla bien.
- Formar las bolas: si la mezcla está demasiado húmeda, añade un poco de harina de garbanzo o harina normal para ayudar a que mantenga su forma. Forma bolitas de aproximadamente el tamaño de una nuez o pequeños discos, dependiendo de tu preferencia.
- Reposar la mezcla: cubre la mezcla con plástico de cocina y deja reposar en la nevera durante 1-2 horas para que los sabores se integren y la masa se asiente.
- Freír: calienta suficiente aceite en una sartén profunda o freidora a 180°C (350°F). Fría los falafel en pequeñas tandas hasta que estén dorados y crujientes por fuera, lo que suele tardar entre 3-5 minutos por lado.
- Escurrir: retira los falafel con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sugerencias
- En pan pita o pan de la región, con humus, salsa de tahini, ensaladas y vegetales frescos.
- En un plato con ensaladas, pimientos encurtidos, salsa de yogur y pan de pita.
- Como aperitivo con una salsa de tahini o tzatziki.
Tips
- Puedes hacer el falafel más crujiente si lo dejas reposar un poco más en la nevera antes de freír.
- Si prefieres una versión más saludable, puedes hornear los falafel a 200°C (392°F) durante 20-25 minutos, volteándolos a la mitad de la cocción.














