Medios de China, Japón y Corea del Sur dedicaron amplia cobertura al triunfo 3-2 de la selección argentina en octavos de final. Entre la celebración de los récords de Messi, la fascinación por la épica y las acusaciones de favoritismo arbitral que dominaron las redes chinas, el partido de Atlanta se convirtió en uno de los temas más comentados del continente.
La victoria de Argentina sobre Egipto en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta no solo definió un lugar en los cuartos de final del Mundial 2026. En Asia, donde el partido se jugó en plena madrugada del miércoles, la remontada del campeón defensor generó una ola de cobertura mediática que osciló entre la admiración por la gesta de Lionel Messi y un debate encendido —sobre todo en China— acerca del arbitraje del francés François Letexier.
Argentina revirtió un 0-2 con tres goles en los últimos 13 minutos, con Messi aportando un gol y una asistencia pese a haber fallado un penal en el primer tiempo. Cristian Romero descontó a los 79 minutos tras un centro del capitán, que cuatro minutos después marcó el empate, y Enzo Fernández selló el 3-2 en tiempo de descuento.
Xinhua y la fábrica de récords
La agencia oficial china Xinhua tituló su crónica desde Atlanta con foco en las marcas históricas del capitán argentino. El despacho destacó que Messi se convirtió en el primer jugador en asistir en seis Mundiales consecutivos, que alcanzó los 21 goles en Copas del Mundo para seguir liderando la tabla histórica, y que es el primero en marcar en nueve partidos mundialistas seguidos. La agencia también consignó que sus 31 presencias encabezan el récord de partidos disputados en Mundiales.
El registro de Xinhua no omitió el costado polémico: reportó que Egipto reclamó una supuesta falta sobre Salah en la jugada del tercer gol argentino, que el árbitro validó tras revisión, y que las protestas del banco egipcio derivaron en cinco amarillas y una roja.
Otros portales chinos siguieron la misma línea narrativa de la hazaña. China.com describió que Argentina, que perdía 2-0 tras los goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico, completó la remontada con el cabezazo de Fernández en el descuento para meterse entre los ocho mejores, junto a Marruecos, Francia, Noruega, Inglaterra, España y Bélgica.
Weibo: entre lágrimas y teorías conspirativas
Donde la cobertura china mostró su cara más volcánica fue en las redes sociales. Los hashtags #ArgentinaRemontóDosGoles y #RemontadaIncreíbleDeArgentina se instalaron entre los temas más comentados de Weibo apenas terminado el partido, con hinchas argentinos en China celebrando entre lágrimas la clasificación.

Pero en paralelo creció una corriente crítica. El hashtag #ÁrbitroParcial concentró miles de publicaciones que cuestionaban el gol anulado a Egipto por el VAR y la validación del tanto decisivo argentino. Circuló con fuerza la declaración del delantero egipcio Zico, quien acusó al arbitraje de ser injusto y afirmó que el Mundial estaba arreglado para que Argentina volviera a ser campeón. La discusión escaló al punto de que usuarios chinos analizaban táctica y jugada por jugada el cambio de esquema egipcio y los espacios que la defensa argentina viene concediendo en las últimas dos presentaciones.
Japón: «Egipto hizo llorar a Messi»
La prensa japonesa eligió un ángulo distinto: el reconocimiento al vencido. Livedoor News, replicando la cobertura deportiva local, tituló que Egipto puso contra las cuerdas al campeón vigente y conmocionó al mundo, y recogió reacciones de los usuarios japoneses que elogiaban a los Faraones por haber hecho llorar al propio Messi.
Nikkan Sports, uno de los diarios deportivos de mayor circulación del país, encuadró el resultado como una demostración de jerarquía: describió que el campeón mostró su orgullo desde el borde del precipicio, con tres goles consecutivos de arrebato en el tramo final. El portal especializado Gekisaka, por su parte, acuñó la fórmula que sintetizó la lectura japonesa del partido: «teatro de Messi», en referencia al capitán que falló un penal y aun así resucitó a su equipo con un gol y una asistencia.
La edición japonesa de Goal fue más lírica y escribió que el fútbol le dio a Messi la oportunidad de redimirse, y que el estadio de Atlanta, envuelto en euforia, parecía Buenos Aires.

Corea del Sur: el «dios del fútbol» y el susto histórico
Los medios surcoreanos vivieron el partido en tiempo real con dramatismo creciente. Xports News llegó a publicar, con Egipto 2-0 arriba y media hora por jugar, que Argentina estaba a punto de ser víctima de la mayor sorpresa en 96 años de historia mundialista, y que Messi se volvía a casa un día después de la despedida entre lágrimas de Cristiano Ronaldo.
El desenlace obligó a reescribir todo. Interfootball tituló su crónica final como «un milagro imposible escrito por el dios» del fútbol, que hizo llorar a los Faraones, mientras que el Korea Daily destacó que Messi pasó del cielo al infierno en un mismo partido: falló un penal, cargó con la presión de la eliminación y terminó llorando tras el pitazo final, algo inusual en él.
Un capítulo más de la messimanía asiática
La cobertura del Argentina-Egipto confirma un patrón que ReporteAsia viene registrando durante todo el Mundial: en Asia, la selección argentina se sigue a través del prisma de Messi, y cada partido suyo funciona como evento cultural además de deportivo. La diferencia esta vez estuvo en los matices regionales. China osciló entre la estadística oficial y la sospecha conspirativa de sus redes; Japón celebró la nobleza del derrotado tanto como la épica del ganador; Corea narró el vértigo del casi batacazo.
Lo que ningún medio del continente discutió es el dato central: a los 39 años, Messi lidera en soledad la tabla de goleadores del torneo con ocho tantos, y Argentina, dos veces al borde de la eliminación, sigue viva rumbo a un cruce de cuartos ante el ganador de Suiza-Colombia. En Asia, donde ya es de madrugada cuando la Albiceleste juega, millones seguirán poniendo el despertador.












