El Hainanese Chicken Rice es un plato icónico de la cocina de Singapur y Malasia, influenciado por los inmigrantes Hainanese de China.
Se originó entre los inmigrantes Hainanese de la provincia de Hainan, China, que se establecieron en Singapur y Malasia. Se cree que evolucionó a partir del plato tradicional de Hainan conocido como Wenchang Chicken.
Esta comida se sirve típicamente en un plato grande. El pollo, cortado en trozos, se coloca sobre una cama de arroz al vapor. Se sirve con rodajas de pepino fresco y, a veces, con cilantro picado.
Se sirve con dos salsas principales:
-
- Salsa de jengibre: Picante y refrescante, hecha con jengibre fresco rallado, a menudo mezclado con aceite de sésamo.
- Salsa de soja dulce: Usada como condimento adicional para el pollo o mezclada con el arroz.
Para disfrutar del Hainanese Chicken Rice, se suele mezclar un poco de la salsa de jengibre con la salsa de soja dulce en un pequeño plato.
El Hainanese Chicken Rice es muy popular en Singapur y Malasia, y se considera un plato nacional en ambos países. A lo largo de los años, ha evolucionado para incluir variaciones como el pollo asado Hainanese o el arroz frito con pollo Hainanese, pero la versión clásica sigue siendo la más apreciada.

Cómo preparar Hainanese Chicken Rice en casa
Ingredientes:
- 1 pollo entero de tamaño mediano (aproximadamente 1.5 a 2 kg)
- 2 tazas de arroz de grano largo
- 4 tazas de caldo de pollo (preferiblemente casero)
- 1 trozo de jengibre fresco (de unos 5 cm), pelado y cortado en rodajas finas
- 4 dientes de ajo, pelados y machacados ligeramente
- 2 cucharadas de aceite de cocina
- Sal
- Pimienta blanca
- 1 pepino fresco, cortado en rodajas finas
- Cilantro fresco para decorar
Para la salsa de jengibre:
- 1 trozo de jengibre fresco (de unos 5 cm), pelado y rallado finamente
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 2 cucharadas de salsa de soja

- Cocinar el pollo:
- En una olla grande, calienta suficiente agua para cubrir completamente el pollo. Agrega sal al agua.
- Sumerge el pollo entero en el agua hirviendo, con el lado del pecho hacia abajo.
- Agrega rodajas de jengibre y dientes de ajo machacados en el agua.
- Reduce el fuego a medio-bajo y cocina el pollo durante aproximadamente 45-50 minutos, o hasta que esté completamente cocido. Puedes verificar la cocción pinchando la parte más gruesa del muslo; si los jugos salen claros, el pollo está listo.
- Retira el pollo del agua y sumérgelo inmediatamente en un recipiente con agua con hielo durante unos minutos para detener la cocción. Esto también ayuda a que la piel del pollo se vuelva firme y más agradable al comer.
- Preparar el arroz:
- Lava el arroz bajo agua fría hasta que el agua salga clara.
- En una olla grande, calienta el aceite de cocina a fuego medio. Agrega rodajas de jengibre y ajo machacado y saltea hasta que estén fragantes.
- Agrega el arroz y revuélvelo para cubrirlo con el aceite y los aromáticos durante unos minutos.
- Transfiere el arroz a una arrocera (preferiblemente) o una olla grande. Añade el caldo de pollo caliente (la cantidad de caldo debe ser el doble de la cantidad de arroz).
- Cocina el arroz según las instrucciones de tu arrocera o a fuego bajo hasta que esté completamente cocido y el líquido se haya absorbido.
- Preparar la salsa de jengibre:
- En un tazón pequeño, mezcla el jengibre rallado, el aceite de sésamo y la salsa de soja. Prueba y ajusta los ingredientes según tu preferencia.
- Servir:
- Corta el pollo en trozos pequeños y sírvelo sobre una cama de arroz al vapor.
- Acompaña con rodajas de pepino fresco y cilantro fresco.
- Sirve la salsa de jengibre en un plato pequeño como acompañamiento para el pollo y el arroz.













