Un cambio silencioso pero profundo se está produciendo en la forma en que los ciudadanos de China gestionan el ahorro. Tras una reciente decisión de los principales bancos estatales de recortar las tasas de interés de los depósitos a plazo a niveles históricamente bajos, millones de ahorristas están reconfigurando sus carteras y buscando alternativas más rentables.
El punto de inflexión llegó la semana pasada, cuando bancos como el Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y el Agricultural Bank of China redujeron las tasas de interés para los depósitos a un año por debajo del simbólico 1%. Esta medida provocó una reacción inmediata del público inversor minorista, que comenzó a mover sus fondos hacia acciones bancarias, fondos de bonos, fondos del mercado monetario y oro.
Caída de los depósitos y rebalanceo de portafolios
Según datos del Banco Popular de China, los depósitos de los hogares disminuyeron en 1,39 billones de yuanes (aproximadamente 193 mil millones de dólares) durante abril. En contrapartida, los depósitos de instituciones no bancarias y financieras aumentaron en 1,57 billones de yuanes, lo que refleja una clara transferencia hacia instrumentos de inversión distintos a los depósitos tradicionales.
Los productos bancarios previamente considerados como «de alto rendimiento», como los certificados de depósito (CD) de gran denominación, han perdido atractivo. En marzo, la tasa promedio de los CD a un año fue de solo 1,719%, mientras que las opciones a cinco años apenas ofrecieron un 2,038% de interés, según el Instituto de Tecnología Digital Rong360.
El auge de las acciones bancarias
Ante el declive de las tasas, las acciones de bancos se han convertido en una opción preferida para los inversores con mayor tolerancia al riesgo. Un inversor minorista citado por Yicai afirmó que invertir un millón de yuanes en acciones bancarias con un dividendo promedio del 5,8% puede generar hasta 58.000 yuanes anuales libres de impuestos, en comparación con menos de 10.000 yuanes netos de un depósito tradicional.
El caso del Bank of Qingdao es emblemático: sus acciones han subido un 30,4% en lo que va del año. De los 42 bancos que cotizan en China, 31 ofrecieron rendimientos por dividendos superiores al 4% en los últimos 12 meses, según Wind Information. Entidades como Ping An Bank y China Minsheng Bank incluso superaron el 8%.
Pese a algunas correcciones recientes en los mercados bursátiles, los rendimientos de los dividendos bancarios continúan siendo superiores a los bonos gubernamentales a 10 años, lo que los posiciona como instrumentos atractivos para inversores institucionales, incluidos fondos de pensiones y aseguradoras, según el analista bancario Guo Yiping de Xiangcai Securities.
Alternativas conservadoras: bonos y fondos del mercado monetario
Para los ahorristas más conservadores, los fondos de bonos y del mercado monetario están ganando popularidad. Un inversor particular contó a Yicai que ahora destina el 60% de sus ingresos a fondos de bonos, que le reportaron una rentabilidad del 5% en 2024. Con la tendencia descendente de las tasas, planea invertir el restante 40% en el mismo tipo de instrumento.
Los fondos del mercado monetario también han sido refugio para quienes buscan estabilidad con liquidez como parte de su ahorro en China. La accesibilidad digital a través de plataformas como Ant Fortune ha permitido que millones de jóvenes diversifiquen su cartera con productos de bajo riesgo y rendimiento estable.
El metal precioso también se ha reposicionado como un activo de valor. Un inversor de Shenzhen reveló que desde 2022 ha incorporado fondos cotizados en oro (ETFs) a su portafolio, que hoy representan el 30% del total. «Pese a la volatilidad de precios reciente, sigo siendo optimista sobre el oro a largo plazo. Aprovecho para vender en los picos y comprar en las caídas», comentó.
Una de las tendencias más reveladoras es el comportamiento de los jóvenes adultos. Según datos de Ant Fortune, hasta abril de 2025 unos 9,4 millones de usuarios nacidos después de 1990 mantenían simultáneamente fondos del mercado monetario, fondos de bonos y ETFs de oro. Esta generación, acostumbrada a manejar sus finanzas desde el móvil, está mostrando una clara inclinación hacia la diversificación y la gestión activa del riesgo.
La reducción de las tasas de depósito a niveles sin precedentes está redefiniendo el paisaje financiero chino. La transición desde productos tradicionales hacia activos más dinámicos como acciones bancarias, bonos, oro y fondos monetarios refleja un cambio estructural en el comportamiento del ahorro promedio en China. Mientras los bancos intentan preservar liquidez y controlar el margen financiero, los ciudadanos responden con sofisticación creciente, buscando rendimiento donde antes solo buscaban seguridad. Un nuevo capítulo de inversión se abre para millones de chinos, con riesgos mayores, pero también con expectativas de retorno más altas.
Colaborador en ReporteAsia.












