Son Heung-min, el emblemático capitán surcoreano, ha anunciado su decisión de dejar el Tottenham este verano, tras diez años de servicio ininterrumpido. La declaración, realizada durante una emotiva conferencia de prensa en Seúl, en la víspera del partido de pretemporada de los Spurs contra el Newcastle United, marca el fin de una era para uno de los jugadores más queridos y exitosos en la historia reciente del Tottenham.
«Esta no fue una decisión fácil, pero he decidido dejar el club este verano», declaró Son, de 33 años, visiblemente conmovido mientras se recomponía antes de hablar. «Haré todo lo posible para tener un partido divertido mañana». Con la nueva temporada de la Premier League a la vuelta de la esquina y Son entrando en el último año de su contrato, las especulaciones sobre su futuro habían sido incesantes. Se le ha vinculado con Los Angeles FC de la Major League Soccer (MLS) en Estados Unidos, y también se cree que varios clubes de la Saudi Pro League están interesados en la estrella surcoreana. Sin embargo, Son se negó a revelar su próximo destino, manteniendo el enfoque en su despedida. «No vine aquí para hablar de mi destino. Tenemos trabajo que hacer, y tenemos que concentrarnos en el partido de mañana», afirmó. «Compartiré más detalles sobre mi futuro una vez que se decida».
Son Heung-min llegó al Tottenham en agosto de 2015, después de iniciar su carrera en clubes alemanes cinco años antes. Su impacto en el club ha sido monumental. Ocupa el quinto lugar en la lista de máximos goleadores históricos de los Spurs con 173 goles en todas las competiciones, una hazaña notable para un jugador que no es un delantero centro puro. En la temporada 2021-2022, hizo historia al ganar la Bota de Oro de la Premier League como máximo goleador de la liga, compartiendo el título con Mohamed Salah del Liverpool con 23 goles. Este logro lo convirtió en el único jugador asiático en conseguir este galardón, consolidando su estatus de ícono. Un año después, fue el primero de su continente en alcanzar los 100 goles en la Premier League.
Su impacto no se limitó a los goles. Son también ostenta el récord de asistencias del Tottenham en la Premier League, con 71 pases decisivos, y ha proporcionado 101 asistencias en todas las competiciones. Además, formó una de las asociaciones ofensivas más letales de la Premier League con Harry Kane, con quien tiene el récord de la mayor cantidad de combinaciones de gol (47), con 24 goles de Son asistidos por Kane y 23 de Kane asistidos por Son. Estas cifras lo colocan en el puesto 16 de los máximos goleadores históricos de la liga, por encima de nombres legendarios como Dwight Yorke, Steven Gerrard e Ian Wright. Su longevidad y consistencia también se reflejan en el hecho de que es el sexto jugador con más apariciones en la historia del Tottenham, solo superado por Cyril Knowles, Pat Jennings, Gary Mabbutt, Steve Perryman y Glenn Hoddle.
En agosto de 2023, Son asumió la capitanía del club de manos de Hugo Lloris, demostrando su liderazgo dentro y fuera del campo. Bajo su capitanía, los Spurs lograron un hito significativo la temporada pasada al conquistar la UEFA Europa League, el primer trofeo importante del club en 17 años y el primero para Son con el Tottenham. Este logro, que tanto anhelaba, fue un factor clave en su decisión de buscar nuevos horizontes. «Estoy orgulloso de haber estado con el mismo equipo durante 10 años. Creo que le he dado a este equipo mi todo cada día», dijo Son. «Ganamos el título de la Europa League, y creo que he logrado todo lo que me propuse con este equipo».
La decisión de Son de irse no es impulsiva, sino el resultado de una profunda reflexión. «Simplemente sentí que necesitaba un nuevo entorno para exigirme, para sacar más de mí mismo. Necesitaba un pequeño cambio», explicó en inglés durante la conferencia. «Diez años es mucho tiempo. Llegué a Londres como un niño de 23 años que ni siquiera hablaba inglés, y me voy de este club como un hombre maduro». Esta evolución personal, ligada a su crecimiento profesional, parece haber impulsado su deseo de un nuevo desafío.
Un factor crucial en su elección de un próximo equipo será su preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que será coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México. Son Heung-min, a sus 33 años, considera que podría ser su último Mundial y quiere estar en el mejor entorno posible para rendir al máximo. «El Mundial será importante. Podría ser mi último Mundial, y quiero estar en un entorno donde pueda entregarme por completo», afirmó. «Quiero terminar en un lugar donde me sienta feliz jugando al fútbol». Esta declaración subraya la importancia de su rol como capitán de la selección de Corea del Sur y su deseo de dejar una huella duradera en el escenario internacional.
La noticia de su partida ha sido recibida con tristeza, pero también con comprensión por parte de sus compañeros y del cuerpo técnico. Son reveló que habló con algunos de sus colegas más cercanos, quienes, aunque «decepcionados», respetaron su decisión. «Es muy, muy difícil decirles a mis compañeros que me voy porque a veces paso más tiempo con ellos que con mi familia», compartió. «Creo que nos conocemos muy bien. Todos estaban decepcionados pero, en cierto modo, también muy felices por mí».
La decisión fue tomada «hace bastante tiempo», lo que explica la dificultad de Son para contener sus emociones en público en las últimas semanas. «Soy más feliz cuando juego al fútbol, pero no es fácil dejar un lugar donde he pasado 10 años con el corazón ligero», admitió.
El nuevo entrenador del Tottenham, Thomas Frank, quien asumió el cargo en junio, expresó su pesar por no tener la oportunidad de trabajar más con «este fantástico jugador y persona». Frank calificó a Son como una «verdadera leyenda de los Spurs en todos los aspectos, uno de los mejores jugadores que jamás haya jugado en la Premier League como extremo». El partido de pretemporada del domingo contra el Newcastle United en el Estadio Mundialista de Seúl podría ser la última aparición de Son con la camiseta del Tottenham, un final poético en su país natal. «Si va a ser el último partido de Sonny, qué lugar para terminar su carrera en el Tottenham, en su país de origen frente a todos los aficionados. Eso podría ser un hermoso final», comentó Frank.
Incluso con la partida de Son, el Tottenham contará con otro jugador surcoreano en su plantilla: Yang Min-hyeok, de 19 años, a quien ficharon el verano pasado y luego cedieron al Queens Park Rangers en enero. Yang ha regresado con el Tottenham para la gira de pretemporada en su país. Son expresó su orgullo al ver a Yang competir por un puesto en el equipo y su fe en el brillante futuro del joven. «Más que cualquier consejo mío, creo que aprenderá mucho más al enfrentar desafíos y crecer a partir de esa experiencia», dijo Son. «Quiero crear una situación en la que pueda concentrarse en su desarrollo sin sentir ninguna presión». Thomas Frank también elogió a Yang como «un buen jugador joven y prometedor con buen talento», destacando la importancia de tener un modelo a seguir como Son.
El anuncio de Son Heung-min marca un hito en la historia del Tottenham y del fútbol asiático. Deja atrás un legado de goles, asistencias y, lo más importante, un trofeo que tanto anhelaban los Spurs. Su partida abre un nuevo capítulo para el club, que deberá reinventarse sin su figura principal, y para el propio Son, quien se embarca en una aventura final en su búsqueda de la felicidad futbolística y una preparación óptima para su potencial último gran escenario internacional. La Premier League pierde a uno de sus jugadores más carismáticos y efectivos, pero la historia de Son Heung-min, el chico que llegó a Londres sin saber inglés y se va como un hombre maduro y una leyenda, está lejos de terminar. Su próximo destino solo añadirá más capítulos a una carrera ya extraordinaria.












