China lanzó una nave espacial no tripulada para recoger muestras de suelo de la cara oculta de la Luna, según informaron los medios de comunicación estatales, lo que supone el primer intento mundial de este tipo.
Un cohete Long March-5, que transportaba la nave espacial Chang’e-6, despegó por la tarde desde el Sitio de Lanzamiento Espacial de Wenchang, en la costa de la provincia insular meridional de Hainan, según la Agencia de Noticias Xinhua.
En diciembre de 2020, la sonda espacial Chang’e-5 regresó a la Tierra con las primeras muestras de suelo lunar en 44 años.
En enero de 2019, la Chang’e-4 realizó el primer aterrizaje suave de una nave espacial en la cara oculta de la Luna, que siempre mira en dirección opuesta a la Tierra, y envió con éxito las primeras fotos de la misma.
Pekín pretende lograr un alunizaje tripulado para 2030 y completar una base de investigación lunar para 2035.












